Jaque Mate

 

Cuadro pintado en Tela. 80X60 cm. Colores Acrílico, año 2014
«Jaque Mate», en Homenaje al camarada de armas Antonio Ruiz Uribe (Q.E.P.D.) , al preso político Isidoro Carrillo (Q.E.P.D.) y a sus camaradas ejecutados en Concepción Autor, Mario Cordero Cedraschi

Historia, Memoria y Arte

Testimonio

Cuando la marinería constitucionalista fué detenida en la base naval de
Talcahuano y es trasladada a inicios del mes de septiembre a la Cárcel de Concepción ( Chacabuco 70 ) nos encontrabamos en lo que se podría llamar , una situación de golpe de Estado inminente cuyas consecuencias eran dificíles de preveer, los obreros y universitarios en las calles solidarizaban con nosotros y las esperanzas eran de que el golpe no ocurriera.

A mí me tocó habitar la primera celda junto a otros 6 ó 7 cros.
que estaba a mano derecha del pasillo de la entrada.
Proseguían dos o tres celdas,  al fondo las duchas y WC y al otro extremo del pasillo la celda de los castigados sin entrada de luz.

Al entrar a esa celda por primera vez, me encontré en un rincón un palo de escobillón.
Para mí el ajedrez era un juego desconocido, pero al ver a Antonio Ruiz
que dominaba ese juego, me llamó la atención las figuras por lo que se me ocurrió  tallar a punta de cuchillo y formón un juego de ajedrez, estas
herramientas no me acuerdo donde las obtuve. Tallando este ajedrez
combatí la angustia dentro del hacinamiento en que vivíamos.  Antonio que habitaba también esta celda con el tiempo me enseñó a mover las piesas de este juego, pero debo confesar que no me desarrollé en este arte como otros maestros que a futuro en otros patios carcelarios daban catedra en jaquemate y quemaban las horas interminables del encierro. Carlos Alvarado era el de las jugadas magistrales, miraba el paisaje mientras el contrincante se desmembraba la cabeza en el contraataque. Tampoco puedo recordar al círculo de hierro que se enfrentaría en sendos combates de ajedrez mas tarde en el patio de la cárcel de Valpo., duelos interminables….yo andaba en otra,
mis capacidades no daban para vencer a estos gladiadores de este arte. Recuerdo entre ellos también a José Maldonado, pero no quiero aventurar quienes poseian el mayor dominio. Retrocedo nuevamente para ubicarme en los pasillos de lo que fué y lo que ocurrió en la cárcel de Concepción concentrándome mas bien en algunos hechos particulares.

Ocurre el Golpe de Estado y “Chocolate”, el mosito que nos trajo el café tardío, nos dice que “permanescamos juntitos para morir como hermanitos”.
Desde la reja de entrada observamos que la policía uniformada se había
tomado la cárcel, nuestro destino no estaba claro. Horas más tarde fuimos visitados por una delegación de alto rango de prisiones, la cual en el patio pequeño nos informó que el Gbno. había sido derrocado y que teníamos que someternos a los acontecimientos advirtiéndonos que todo con olor a marxismo estaba siendo reprimido. Posteriormente fuimos encerrados sin derecho a patio y vinieron los bandos y la música clasica en las transmisiones. El miedo se apoderó de nuestros cuerpo y  almas. Recuerdo las noches en que llegaba el oficial de gendarmería, al escuchar la apertura de las rejas estábamos preparados, siempre había uno de guardia, uno despierto…. se acuerdan?…el horror de las golpizas nocturnas a los castigados en el pasillo? de las duchas con agua fria que cortaba el cráneo, de los cortados en las celdas de castigo a los cuales les aplicaban sal con ají en las heridas para combatir la angustia….tortura sicológica.
Fuimos los que recibieron a los primeros prisioneros politicos al inicio
de la dictadura. No recuerdo el día, la semana, el mes cuando nos trasladan a la parte posterior de la Cárcel para incomunicar a los primeros condenados a muerte. Si mi recuerdo no me traiciona eran los Miembros del PC de la región de Lota (Isidoro Carrillo, Bernabé Cabrera, Danilo Gonzalez, Vladimir Araneda)

adjunto info encontrada en internet.

Con el golpe, el personal de gendarmería fué cambiado. El Oficial, este
grandote, de los ojos saltones fué el que nos comentó la muerte de los
cuatro: “en el fusilamiento”…”se fueron tranquilos”…

No recuerdo si después de este acontecimiento nos retornaron a las celdas o seguimos habitando la parte posterior. Lo que sí recuerdo es que estuve en la celda que habitaba después de que los mataron y encontré en el centro de ella una cajetilla de cigarrillos marca Lucky Strike y las colillas apagadas en el piso, al parecer el último deseo.

ARTE

en honor a esta historia, a los muertos…nace este cuadro.

Pintado en tela,

colores acrilicos,

dimensiones: 80×60 cm.

Nombre de la obra: «Jaque Mate»

Autor : Mario Cordero Cedraschi

Extracto del Relato de lo que recuerda Victor López Zambrano:

…El oficial que estaba a cargo del operativo que nos intimidó el día 11 de septiembre era el Capitán Schmidling (o algo así) de Gendarmería, quién venía a cargo de un destacamento de Carabineros (en esos días pasaba cualquier cosa). Lo que a mí me llamó la atención es que los pacos andaban con fusiles SIG, calibre 7,62, los que usábamos nosotros el último tiempo en la Marina, cuando ya se había desatado la euforia golpista.  (en tiempos de paz usábamos el Styer Nato 7,62). tiene un enorme poder de fuego cuando lo pones en ráfaga. Es por eso que cuando nos pusieron manos atrás frente a la muralla de las celdas de castigo (donde estábamos hacinados) me alegró saber que el rafagazo sería muy rápido y sin dolor. Lo que recuerdo del discurso de ese capitancito fue lo siguiente: “ Así que Uds. son los marinos sediciosos que se rebelaron contra el mando; me alegra comunicarles que las F.F.A.A. se hicieron cargo del país y los culpables tendrán que pagar, ahora estamos ocupados de limpiar los focos de resistencia extremista y después nos ocuparemos de Uds., así es que deben esperar los acontecimientos”.  Allí se hizo realidad esa expresión popular: “ me cagué de susto”. Todos nos fuimos al fondo de la galería en donde estaba el único baño y empezamos a pelearnos la primera prioridad. Algunos no aguantamos y nos cagamos directamente sobre el lavamanos; me averguenza reconocerlo pero cuando hay apuro…hay apuro. Fue en esos momentos en que apareció el “ chocolate” con su sabio consejo de que la muerte era menos dura si moríamos todos juntitos…como hermanitos”. Pero…sobrevivimos y nos tocó recibir a los primeros presos políticos de la dictadura que venían tan golpeados que gritaban como energúmenos cuando los tomábamos de las axilas para pararlos y  darles comida. Me acuerdo de un compañero muy alto (socialista, creo) que venía tan golpeado que no se podía acostar para dormir y nosotros lo manteníamos de pie apuntalándolo de la cintura durante la noche para que pudiera dormir de pie, (los marinos estábamos entrenados para hacer guardias nocturnas y no era problema) pero lamentablemente se lo llevaron un día para la tortura y no volvió más. También me acuerdo de los “cabros” de Tomé que eran buenos para el volleybol y que de repente se los llevaron y les aplicaron la ley de fuga. Hay un proceso en marcha por ese crimen. Los marinos los bajaron del camión que los trasladaban a la Fiscalía y cuando estaban en tierra los rafaguearon.

Creo que lo mas duro que nos tocó vivir fue el fusilamiento de los compañeros de Lota. Yo todavía no lo supero. En mi está vívido el recuerdo de esa tarde en que nos hicieron abandonar nuestras celdas con todas nuestras precarias pertenencias y una vez mas nos pusieron en fila frente a la muralla de las celdas de castigo y H.de P. del capitán Schmdling nos dice: “ Tienen que entregar sus celdas porque a estos huevones los vamos a matar mañana…después les toca a Uds. porque estamos haciendo una limpieza de todos los elementos indeseables para la sociedad”. Y luego vimos pasar a los cuatro camaradas muy dignos, con la frente en alto, a permanecer su última noche en “nuestras” celdas…

Extracto del Relato de lo que recuerda Carlos García Herrera:

…Recuerdo que el 3 de septiembre nos trasladaron desde el
Cuartel Rodrìguez (Base Naval de Talcahuano) hacia la Càrcel de Talcahuano. Allì estuvimos en trànsito y después del mediodìa nos llevaron a la Càrcel Pública de Concepciòn (Chacabuco 70). Nos instalaron en una pequeña galería, que originalmente se usaba como sección de castigo. Nos instalamos en las celdas y comenzamos a organizar el quehacer colectivo, principalmente turnos de cocina y de aseo.
 ..En esos días de septiembre todavía nos llegaban encomiendas y comíamos
bien. El dìa 11 de septiembre, alguien prendiò la radio y nos despertò a
todos. Se anunciaban solamente bandos militares. Yo estaba de turno, no
recuerdo con quién, y preguntamos quienes tomarìan desayuno. Se nos quitò el hambre. Cagamos!!!!! , nos dijimos. El golpe ha ocurrido. Me parece que fue antes del mediodìa que llegò una escuadra de carabineros, armados con fusiles SIG, al mando del director regional de Prisiones, el capitàn Rodolfo Schmidling. Gendarmerìa todavìa no existìa. El nazi Schmidling nos dijo: «
las fuerzas armadas y de orden han tomado el control del paìs. Todo lo que
tiene olor a UP està siendo encerrado. Ustedes estàn en espera de juicio…
Por lo pronto, permanecerán encerrados en sus celdas y sin visitas hasta
nuevo aviso «. Nos quitaron la radio y los libros. Allì estuvimos, creo,
hasta noviembre o comienzos de diciembre, momento en que nos trasladan al interior del penal, a una galerìa de dos pisos, con celdas. Los calabozos
tenìan nichos en lugar de celdas. Nosotros fuimos instalados arriba, de a
dos o tres en cada celda. Fue el momento efectivo en que tomamos contacto
con el grupo de presos polìticos llegados desde el 11. Las primeras semanas
casi todos fueron » comidos » por las chinches. A mi no me picaron y nunca
supe el por qué. Un dia nos autorizaron a quemar con sopletes todos los agujeros de las celdas y los perfiles de los catres metàlicos. Las chinches reventaban como petardos…

… De los condenados a muerte, recuerdo muy bien al compañero Isidoro Carrillo, quien recibiò visita uno o dos dìas antes del fusilamiento, visita exclusiva para despedirse de la familia. Yo logré pasar hasta el patio de visita y pude brevemente saludarlo a él. Me dijo que estaba conciente de su destino, que debìa partir con la frente en alto, que
» los viejos » ya han hecho su aporte y que ahora » les toca a ustedes, los jòvenes «…