Prensa en la antesala del golpe

 

Recopilación de artículos de prensa editados en 1973 que fueron enviados al colectivo de la marinería constitucionalista por el cabo Antonio Ruiz Uribe (Q.E.P.D.), que fueron usados por el historiador Jorge Magasich en su Tesis de Grado en Bélgica sobre la marinería constitucionalista.

 

Ercilla

“La infiltración extremista

[…] Los tres personeros [C. Altamirano, M. Enriquez, O. Garretón] aparecen como los “autores intelectuales” del intento de apoderarse de dos naves de la Escuadra activa, en el que iban a participar tropas de marinaría y suboficiales.

[…] A comienzos de la década de los 60, el sargento Contreras encabezó un complot con fines también de apoderarse de algunas naves de guerra. Fue detenido por los servicios de inteligencia naval, y su confesión permitió establecer que tenía como ejemplo la figura de Fidel Castro. En esa época, Cuba reestructuraba sus Fuerzas Armadas, dándoles un carácter de soporte revolucionario. Contreras involucró en su intento a varios personeros políticos de izquierda. Sin embargo, los entonces Jefes de la Marina de Guerra –para mantener a la institución ajena a la lucha política contingente– no dieron curso al proceso.

(Alvarez Luis, Ercilla 1990, 05/9/73).

[El 29 de junio] surgió la intranquilidad en los cuarteles de la Armada y de la Fach. Justamente, en la base aeronaval de Belloto –cerca de Viña del Mar–, los oficiales descubrieron a un grupo de marineros y suboficiales en abierta deliberación.

Dirigentes del mir replican que, efectivamente, en El Belloto hubo tensión armada. Pero plantean que la razón de la inquietud de la tropa y suboficialidad fue la deliberación de los oficiales. Según el mir, estos últimos discutían –aparentemente frente a la guarnición– la posibilidad de establecer un puente aéreo hacia Santiago con efectivos de infantería de marina, para apoyar al Blindado N°2. De acuerdo con esta versión, los suboficiales designaron un comité cuya función fue presentarse a la oficialidad para asegurar que la tropa no participaría en la acción. Cinco suboficiales fueron acusados de insubordinación. Finalmente sólo uno fue procesado por requerimiento de la Intendencia de Valparaíso previa petición de la Armada.

(Alvarez Luis, Ercilla 1990, , 05/9/73).

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Insinuación sin citar fuentes

“Instrucción dada por la UP de copar las inscripciones del Servicio Militar Obligatorio.”

“Durante cuarenta días –mientras el mir, mapu y ps anunciaban una “escalada antipopular de las ff.aa. a través de la Ley de Control de Armas–, los extremistas se perfeccionaron los planes. Se eligió la Armada como paso inicial de la infiltración por razones políticas y militares.”

La “toma” de las naves de guerra  estaba originalmente planificada para el 11 de agosto, fecha en que la Escuadra debía salir en maniobras.

“Los activistas del mir iniciaron la concientización acelerada de los cuadros de personal de marinaría. Personaje clave, el sargento segundo Juan Cárdenas, a quien se le tenía reservado el cargo de Comandante en Jefe de la Armada Popular.”

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“No es fácil penetrar en un mundo donde el respeto mutuo proviene de un mando vertical, del amor a las armas y el fervor profesional hecho mística”(Alvarez Luis, Ercilla 1990, , 05/9/73).

Detalle revelador : “sargento segundo” no merece la mayúscula de “Comandante en Jefe”.

El vespertino Ultima Hora –cuyos dueños son Clodomiro Almeyda, Ministro de Relaciones Exteriores y militante socialista al igual que José Tohá, ex de Interior y Defensa– publicó en su edición del 31 de agosto una lista de “oficiales fascistas” a los que acusan de “torturadores”. Es un paso más en la guerra iniciada por sectores de la up contra las Fuerzas Armadas.

“se” conoció el plan : ocupar las naves con la ayuda de civiles, arrestar los oficiales, si oponen resistencia matarlos, conminar los fuertes de la costa a la rendición, si no ceden serían destruidos, a bordo “los líderes máximos arengarían a los no convencidos”, “en tierra fuerzas paramilitares atacarían simultáneamente los cuarteles y desatarían el caos[…]

“(Alvarez Luis Ercilla 1990, , 05/9/73)

 Qué Pasa

“[…] sublevación de la marinería, simultánea en Valparaíso y en Talcahuano. La del primer puerto fue descubierta a raíz de la denuncia que uno de los conjurados hizo a sus superiores, aterrado al enterarse de que el plan incluía el asesinato de oficiales. La de Talcahuano se “destapó” al ser sorprendido un individuo que se introducía en los muelles de asmar, según él para embarcarse en la “Papudo”… que había zarpado días atrás. Este portaba abundante material explosivo.”

Las dos rebeliones estarían conectadas. Hay más de cien detenidos, que son trasladados en avión entre ambos puertos, para interrogatorios. Los implicados son casi todos marineros, de menos de 25 años, de poca carrera en la Armada (máximo un lustro) y solteros. Hay, sin embargo, un sargento comprometido (casado con una funcionaria del Ministerio del Interior y en el proceso se habla también de un único oficial, pero “de mar”… o sea, salido de la marinería y ascendido por méritos.

El plan porteño incluía el abordaje del crucero “Latorre” por los conjurados (que no eran de su dotación), el asesinato del oficial de guardia y luego sacar el barco mar afuera y bombardear la Escuela Naval y la Infantería de Marina.” (Qué pasa 112, 16/8/73).

 

“Torturas

Se ha denunciado por la prensa de izquierda que los detenidos en el proceso por subversión en la Armada habrían sido víctimas de torturas. Es posible que se trate de una cortina de humo, destinada a desviar la atención pública de la extrema gravedad que revisten los hechos materia de este juicio, y de altos jerarcas de la Unidad Popular, sin referirnos a la del mir, que estaría plenamente comprobada.

De hecho es muy significativo que la prensa oficialista –incluso “La Nación”– haga hincapié sólo en las supuestas torturas y olvide totalmente mencionar el complot mismo descubierto en la marinería, así como la eventual participación en él de políticos y colectividades de gobierno. Con el pretexto de las torturas, se conseguiría que los chilenos olvidasen el fondo de los sucesos y aun los sombríos detalles de la sublevación proyectada : bombardeo de Valparaíso, asesinato de oficiales, etc.

Pero de todos modos la acusación de tortura es muy grave y debe investigarse a fondo y –si resultare comprobada– sancionarse ejemplarmente. […]

Suponemos que, en el caso específico que nos ocupa, los cargos de tortura no son efectivos. Pero si lo fuesen, en nada se dañaría el prestigio de la Armada –al contrario, se vería reforzado– por el cumplimiento de su deber de sancionar a quien resultase responsable de ellos.” (Qué pasa 125, editorial, 06/973).

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El Mercurio

Audaz ataque del mir a la Armada

[Secretariado general del mir, 12 de agosto]

“1.- La denuncia reciente de la Superioridad Naval y del propio presidente de la República de que se han detectado «intentos de organización celular ultraizquierdista» entre los marineros de la Armada de Chile, ha servido a la  oficialidad naval reaccionaria para, ocultar al pueblo la verdad, […]

un  extenso sector de los oficiales reaccionarios de la Armada  e1 que ha propiciado realmente los intentos subversivos y golpistas, ha establecido vinculaciones estrechas con grupos terroristas de la reacción y se ha hecho asesorar en estos planes nada menos que por la Inteligencia Naval norteamericana. […]

Estamos en condiciones de denunciar que a los detenidos y torturados encerrados actualmente en la prisión naval «Silvia palma» de Valparaíso, se han sumado últimamente varios marineros y trabajadores internados en el Hospital Naval de Talcahuano a raíz de las lesiones sufridas en las torturas a que han sido sometidos.

3.- Sin embargo, la respuesta de la clase obrera y de los revolucionarios no se ha hecho esperar.

Anteayer los trabajadores de asmar-Ta1cahuano se reunieron en una asamblea a la que asistieron representan- les del Comando Comunal de Talcahuano, de la CUT y de sindicatos de la comuna. En esa asamblea los trabajadores acordaron realizar en la próxima semana un Paro comunal de protesta por las detenciones y torturas y exigir la destitución del Contralmirante Paredes de la II Zona Naval (Talcahuano), por la responsabilidad que le cabe en estos hechos represivos hacia los marineros y trabajadores antigolpistas de la Armada.  (El Mercurio, 14/8/73).

 

Anuncios de Allende en interrumpido discurso radial:

Gobierno endurece acción contra los transportistas[…]

Esta es la agresión económica. Esta es la consecuencia del paro. Pero a esto se ha agregado algo peor: el terrorismo frío y artero. El país debe meditar sobre estas cifras: 21 atentados contra camiones. ¿Quiénes los han cometido?:  los transportistas en paro. 77 atentados contra buses, cometidos por los mismos responsables; 16 atentados contra bombas bencineras. También son culpables los transportistas en paro. 37 atentados a la vía férrea; lo mismo. 10 atentados contra puentes importantes; uno contra un túnel.  6 contra oleoductos; servicios públicos, luz, agua, casas particulares, canales de TV, etc., Sólo anoche en Santiago estallaron 14 bombas. […]

-Quiero agregar hechos de cómo la insolencia fascista se hace presente. Hace pocos horas Patria y Libertad entregó una declaración en que se atreve a injuriar a las ff. aa. Declarar 1a guerra al Gobierno y al gabinete con los Comandantes en Jefe. Son los responsables –y lo digo responsablemente– del asesinato del Comandante Arturo Araya.

-Lamentablemente, dentro de 10s sectores que se dicen revolucionarios también han aparecido publicaciones, volantes y discursos contra las ff.aa. Me refiero al mir. Con ellos se hace el juego al fascismo., a la reacción, a los golpistas. No es posible dividir al pueblo. No es posible atentar al contra las instituciones que defienden la estabilidad del país. También aplicaremos la ley contra ellos aunque se digan o se sientan revolucionarios. (El Mercurio, 14/8/73).

“Catorce marinos fueron declarados reos por el fiscal ad-hoc de la Armada, capitán de corbeta, Victor Villegas […]Ochenta efectivos navales fueron detenidos […] Estos serán defendidos por abogados militantes del Partido Comunista, encabezados por la profesional que se desempeña en el Ministerio de Vivienda, Olga Morris.” (Parra Eduardo, El Mercurio, 21/8/73).

“Tres conatos subversivos en la Armada.

Desafuero de Altamirano y Garretón pediría Fiscal Naval

[…] De acuerdo con los antecedentes obtenidos hasta el momento, habría más de 100 detenidos por estos acontecimientos, los que se encuentran internados en el cuartel Silva Palma, en el cerro Artillería.

El primer movimiento subversivo fue detectado en el mes de mayo pasado, en la base aeronaval de El Belloto. Dos meses después, en .julio, un movimiento similar se estableció en la Escuela de Ingeniería de la Armada y en la Escuela de Especialidades, […] El tercer movimiento estuvo centralizado en dos naves de la escuadra el ‘Almirante Latorre’ y el ‘Blanco Encalada’.” (Parra Eduardo, El Mercurio, 22/8/73).

 

“Lo confirman los extremistas detenidos

Altamirano, Garretón y Enríquez Ordenaron Complot Contra Armada

Concepción, (por Julio Muñoz Mellado).– Los infiltrados extremistas detenidos por la Inteligencia de la Armada después del desbaratado golpe sedicioso en la Segunda Zona Naval de Talcahuano, el pasado 9 de agosto, confirmaron haber estado reunidos y recibido órdenes directas de los parlamentarios Oscar Garretón, Garlos Altamirano como asimismo, el secretario nacional del mir, Miguel Enríquez Espinoza.

[…] Las informaciones altamente calificadas, a prueba de cualquier desmentido, fueron entregadas a ‘El Mercurio’, por personeros responsables que por razones obvias pidieron, por el momento, reserva de sus nombres.” (Muñoz Julio, El Mercurio, 24/8/73).

 

“Marxistas Planeaban Bombardeo Naval y Asesinato de Oficiales

Concepción. – (Por Julio Muñoz Mellado) – Extremistas implicados en el fracasado complot contra la Segunda Zona Naval de Talcahuano han declarado que las instrucciones directas entregadas por los cabecillas de golpe sedicioso, identificados como el diputado Oscar Guillermo Garretón, el senador Carlos Altamirano y el secretario general del mir, Miguel Enríquez, incluían los bombardeos a la Población Las Salinas, de Valparaíso, lugar donde habita gran cantidad de personal de la Armada, como asimismo a la Escuela Naval de ese puerto.” (Muñoz Julio, El Mercurio, 25/8/73).

 

“Declaración oficial

Con el objeto de informar a la opinión pública, se comunica que se instruye en el Juzgado Naval de Valparaíso la causo rol N° 3926, en que se investigan diverso hechos ocurridos en la base naval de Talcahuano y en buques de la Escuadra, y en que aparece involucrado personal de la Armada. Este proceso se inició a requerimiento del Poder Ejecutivo, de conformidad don lo establecido en el artículo 26 de la Ley 12.927 sobre seguridad del Estado.

En el referido proceso han sido encargados reos, por existir presunciones fundadas en su contra, el siguiente personal :

En Valparaíso:

Cabo segundo (Art.) Juan Guillermo Roldán Bernal,

Mar. Primero (M A.) Ernesto Zúñiga Vergara,

cabo segundo (Art.) Pedro Lagos Carrasco,

Mar. Primero (Art.) Sergio Fuentes Paredes,

Mar. Primero (M.A.) Jaime Ricardo Salazar Jeldres,

Sgto segundo (Mq) Juan Cárdenas Villablanca,

cabo segundo (Art.) Alberto Salazar Briceño,

Mar. Primero (M.E.) Oscar Carvajal Gallardo,

cabo segundo (El.) Pedro Pablo Blase Castro,

Mar. primero (Tp. OS) Bernardo Flores Valdebenito,

Mar. primero (Art.) David Valderrama Opaso,

Mar. primero (Art.) Luis Ayala Herrera,

Mar. primero (Art. AP) Claudio Espinoza Torrecilla,

Mar. primero (Art.) Carlos Alberto Ortega Ojeda,

Mar. primero (C.F.) José Manuel Velazquez Muños,

Mar. primero (Art.) Rodolfo Claros Córdova,

Mar. primero (M.E.) Luis Eduardo Rojo Gaete,

cabo segundo (Mq CA.) Teodosio Cifuentes Rebolledo,

Mar. primero (Art.) Mario Mendoza Jaya,

Mar. primero (Art.) Manuel Segovia Arrué,

Mar. primero (El. IC) Roberto Fuentes Fuentes,

Mar. primero (Art.) Juan Dote Bravo,

cabo segundo (Mec. Art.) Sebastían Ibarra Vallejos,

cabo segundo (El. PI) José Lagos Améstica.

 

En Talcahuano :

Cabo primero (Mc. Art.) Maximiliano Dominguez Moreno,

cabo segundo (Art.) Uribaldo Juan Arestey Rodriguez,

empleado particular Luis Alberto Jaramillo Astudillo,

Mar. primero, (El. IC.) Jose Arturo Maldonado Alvear,

Mar. primero, (AB) Bernardo Carvajal Sepúlveda,

cabo segundo (C.F.) Santigo Enrique Rojas Campos,

Mar. primero (Art.) Jaime León Balladares Contreras,

cabo primero (Art.) Aurelio Erasmo Aravena González,

Mar. primero (El.) Mario Patricio Cordero Cedraschi,

Mar. primero (Mc. ELN.) Silverio Lagos Muñoz,

cabo segundo (C.F.) Antonio Ruiz Uribe,

Mar. primero (MC. ELN.) Carlos Arturo García Herrera,

Mar. primero (AF.EL) Guillerme Castillo Esquivel,

Mar. primero (Mq.) René Alejandro Rojas Trincado,

Oper. Terc. (MCI) Tomás de la Cruz Matus Poblete,

Oper. Terc. (El IC) Ramón Luciano González Larenas,

Oper. Seg M (El. IC.) Sergio Jacinto Villar Veloso,

Oper. Terc. M. (MC. TP.) Carlos Enrique González Mejías,

Oper. Terc. Victor Ramón Reimann Campos,

Oper. Terc. M. Oscar Miguel Estay Díaz,

obrero Daniel Marinao Orellana,

obrero Manuel Ramos Martinez,

Mar. primero (MC ELN.) Victor Alamiro López Zambrano,

 

Los procesados dedujeron el recurso de apelación ante el tribunal de alzada respectivo.

A su vez, es necesario hacer presente que se encuentran prófugas diversas personas que también aparecerían comprometidos en estos hechos.

El personal de la Armada se encuentra en prisión preventiva en los establecimientos navales al efecto, ya que, por encontrarse en servicio, no procede dicha prisión en la Cárcel Publica y ninguno de ellos se encuentra incomunicado en la actualidad.

Los abogados que patrocinan a los reos de esta causa han contado y cuentan con todas las facilidades inherentes al ejercicio profesional, situación que les fue ratificada personalmente en una entrevista que sostuvieron encabezados pro el abogado don Emilio Contardo con el Juez Naval de Valparaíso.

Con motivo de diversas informaciones publicadas en que se formulan cargos a la institución, procede manifestar que lo que corresponde es que ellos sean deducidos por los conductos legales pertinentes en forma concreta en lugar de efectuarlos por los medios de difusión a la opinión pública en forma antojadiza y deformando los hechos y efectuando cargos infundados con el único objeto de confundir a la opinión pública y desviar el objetivo que se persigue del esclarecimiento total de los hechos acaecidos.

Daniel Arellano Mac Leod, Contralmirante, Comandante en Jefe Primera Zona Naval”  (El Mercurio, 25/8/73)

Arrestos en Valparaíso : la escuela de ingeniería naval, en la escuela de submarinistas, en el destructor “Blanco Encalada” y en los cruceros “Almirante Latorre” y “Prats”

En Talcahuano : en los astilleros navales (asmar),

 

Los mil días de Allende

 

Acción de extremistas

Armada detectó movimiento subversivo en dos unidades

La Comandancia en Jefe de la Armada, a través de la oficina de Relaciones Públicas, informó oficialmente ayer tarde que «en los últimos días de la semana pasada» fue detectada la gestación de un movimiento subversivo en dos unidades de la Escuadra, «apoyado por elementos extremistas ajenos a la institución».

La declaración expresa textualmente:

«En los últimos días de la semana pasada fue detectada por los Servicios de Inteligencia de la Armada la gestación de un movimiento subversivo en dos unidades de la Escuadra, apoyado por elementos extremistas ajenos a la institución. De inmediato se procedió a la substanciación de un sumario interno que ha permitido individualizar y detener a varios tripulantes, presumiblemente comprometidos.

En el citado proceso que se instruye se han formulado cargos por faltas graves a la disciplina y a las disposiciones del Código de Justicia Militar al personal que habría deliberado con elementos ajenos a la institución, cuya vinculación y responsabilidad una vez esclarecida era sancionada rigurosamente de acuerdo con el reglamento de disciplina de la Armada y el Código de Justicia Militar.

Estos hechos son consecuencia evidente de la intensa campaña de propaganda perniciosa que han estado desarrollando grupos extremistas mediante continuos llamados a la desobediencia. La Armada Nacional condena violentamente todo intento destinado al quebrantamiento de la disciplina y la cohesión institucional que afecta a la institución, expresando que será inflexible en la aplicación de las medidas tendientes a controlar la situación y sancionar a sus responsables».

Pedro Barahona Lopetegui, capitán de Fragata, jefe de Relaciones Públicas de la Armada.

Santiago, 7 de agosto de 1973.

Valparaíso.- (Corresponsal).- Según ha trascendido, en el crucero, «Almirante Latorre» y en el destructor «Blanco Encalada», que se encuentran atracados al molo de abrigo en Valparaíso, se iba a concretar el pasado fin de semana una acción subversiva aprovechándose de que gran parte de la dotación no se encontraría a bordo por efecto de las guardias que  tienen franco.

Esta acción, cuyos verdaderos alcances están siendo conocidos en estos instantes por la justicia naval a través de los jefes y oficiales encargados de estructurar los sumarios correspondientes, concentra básicamente a personal de distintos grados de las tripulaciones de ambas naves.

Esto derivó en la inmediata detención de quienes aparecían como responsables e implicados en los hechos, estableciéndose la actuación de varios elementos infiltrados que ya están perfectamente individualizados.

Los sumarios están desarrollándose con gran agilidad, de acuerdo a las instrucciones que en tal sentido se han impartido, a fin de descubrir en toda su amplitud el movimiento que pretendía soliviantar al personal de la Escuadra con fines hasta ahora desconocidos.

Tanto la Comandancia en jefe de la Escuadra como la Comandancia en Jefe de la Primera Zona Naval han observado rigurosa reserva obre este hecho, expresándose solamente que cualquier informe será entregado por la Comandancia en Jefe de la Armada en Santiago, a través de su Departamento de Relaciones Públicas.

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Acuarteladas Fuerzas Armadas en Valparaíso

Valparaíso.- (por Eduardo Parra, corresponsal).- De acuerdo con disposiciones emanadas de sus respectivas jefaturas, fueron acuartelados en primer grado las Fuerzas Armadas y Carabineros en la provincia.

La medida fue dispuesta ante la situación reinante en la zona y en general en todo el país.

Contingentes fuertemente armados comenzaron ayer a custodiar algunos centros vitales de la zona, vías de comunicación, etc., con el objeto de evitar cualquier atentado.

(El Mercurio, 8/8/73, in Los mil días de Allende, 771-772)

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Senador Sergio Diez al Ministro de Defensa le parece bien que la marinería se amotine

Ha aceptado en los hechos las expresiones con las cuales Altamirano solidariza con los sublevados

El senador Sergio Diez calificó como absolutamente ambigua la situación en que se encuentra el ministro de Defensa Nacional, Orlando Letelier, quien acepta las declaraciones del secretario general del Partido Socialista, que solidarizó ampliamente con los amotinados de a Marina.

El parlamentario, referirse a estos hechos, expresó:

«En la sesión de la Comisión de Defensa del Senado de ayer (30-8-73) diversos señores senadores, y yo personalmente, le hicimos presente al señor ministro de Defensa Nacional, delante de los comandantes de las tres ramas de las Fuerzas Armadas, la situación absolutamente ambigua en que él se encontraba. […]

(Tribuna, 1/9/73, in Los mil días de Allende, 817)

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El Mercurio echa carbón a golpistas

La derecha se lanza contra los oficiales

La derecha está desesperada por « dar el golpe» este invierno y, ante las dificultades cada vez mayores que encuentra a su paso, opta por  el insulto directo a los hombres de armas que le parecen más representativos de una posición constitucionalista.

Ayer, intempestivamente, el diario del Partido Nacional embistió frontalmente, en un editorial, contra el almirante Montero, comandante en jefe de la Armada. Le reprocha que siga en su puesto después de haber concurrido a la constitución del Gabinete de Seguridad Nacional que ayudó en momentos críticos a frenar el peligro de una guerra civil. En la misma edición, escribe una indignada información sobre la actitud que mantuvieron los militares durante los funerales del subteniente Héctor Lacrampette Allí una señora del pen Club trepó al estrado de los oradores fúnebres sin que nadie la invitara y pronunció un violento discurso contra las ff.aa. criticándolas porque no complotan contra el Gobierno. […]

El pn parece tan apurado que arremete sin contemplaciones contra todo el mundo. La histérica rociada editorial alcanza también a los altos oficiales como Magliochetti, Arellano y González que están desempeñándose en la actualidad como titulares de Obras Públicas, Hacienda y Minería.

(El Siglo, 1/9/73, in Los mil días de Allende, 820)

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Responsabiliza a Toribio Merino

Reuniones deliberativas denunció Miguel Enríquez

El secretario general del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (mir), Miguel Enríquez, reconoció que personeros de su movimiento se reunieron con marineros y que escucharon sus denuncios acerca de planes golpistas que preparaban oficiales de la Armada.

Enríquez habló ayer por cadena de emisoras, refiriéndose en detalle a los problemas suscitados al interior de la Armada por la acción de algunos oficiales que pensaban derrocar al Gobierno legalmente constituido, a lo que los marineros se oponen. –« Les expresamos que era legítimo e irrenunciable su derecho a oponerse a esas incitaciones golpistas»– indicó secretario general del MIR.

En relación a la orden de detención dictada en su contra por un fiscal naval, Miguel Enríquez detalló los hechos ocurridos desde mayo de este año, cuando miembros de la alta oficialidad naval, incluidos el almirante Toribio Merino y el almirante Weber, venían preparando un golpe de estado […]

«Frente a estos planes golpistas, un extenso sector de la marinería y las tripulaciones de la Escuadra reaccionaron decididamente y se dispusieron a resistir las órdenes golpistas y se preocuparon de denunciarlas a sectores de la izquierda, expresó Enríquez. […]

Luego, Miguel Enríquez se refirió a la campaña desatada por la derecha contra su colectividad y contra el secretario general del PS, Carlos Altamirano, acusados de «incitar a la subversión en la Armada». Toda esta maniobra, según el secretario general del MIR, la orquestó el propio almirante Toribio Merino. «Maniobra de esta forma sabiendo o habiendo participado él mismo en reuniones conspirativas con funcionarios de la embajada norteamericana, con politicastros del Partido Nacional y senadores del PDC, como Juan de Dios Carmona.

Acusa de subversión a los marineros, cuando él mismo ha promovido o tolerado verdaderas insubordinaciones del cuerpo de oficiales de la Escuadra, cuando se han negado a hacerse a la mar. Por último, estos oficiales acusan de subversión a los marineros antigolpistas cuando no hace tres días el cuerpo de oficiales de la Armada acaba de realizar una reunión deliberativa y sediciosa en la Escuela Naval, exigiendo la renuncia del almirante Montero, lo mismo que el Cuerpo de Almirantes, atropellando así precisas normas constitucionales.

(Las Noticias de Ultima Hora, 4/9/73, in Los mil días de Allende, 840)

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Comité Nacional de Unidad Popular condeno enérgicamente torturas a marinos

Respaldo a Carlos Altamirano, Garreton y Miguel Enríquez.

Castigo a los golpistas.

Declaración

Frente a la siniestra campaña derechista el Comité Ejecutivo de la Unidad Popular declara:

1.- Su solidaridad con los marinos y suboficiales procesados cuya única actitud fue defender la Constitución y la Ley, y rechazar a quienes pretendieron comprometer a la Armada con el golpismo. Igualmente acuerda hacer llegar todo su apoyo y solidaridad a las esposas, hijos y familiares de los procesados,

2.- Denunciar que las torturas sin precedentes a que han sido sometidos y que nadie ha podido desmentir, constituyen un atentado a los derechos humanos. El pueblo exige garantías de corrección, trato digno y respeto por los derechos inalienables de los marinos injustamente acusados.

3.- Entregar su más amplio respaldo a los compañeros Carlos Altamimno, Secretario General del Partido Socialista; Oscar Garretón, Secretario General de Partido mapu, y Miguel Enríquez, a quienes se pretende implicar en una supuesta subversión. La Unidad Popular y el pueblo saben que no están en su seno quienes pretenden permanentemente dividir a las Fueras Armadas. Por el contrario, ha sido y es su política de siempre el respeto irrestricto por su carácter profesional y constitucionalista.

4.- Alertar al pueblo sobre esta nueva maniobra reaccionaria que atenta contra la seguridad nacional, al pretender separar al pueblo de las Fuerzas Armadas, intentando comprometerlos con los intereses golpistas del imperialismo y los reaccionarios.

¡El Pueblo exige castigo para los golpistas!

¡ ¡Contra la sedición y el fascismo, unidad y combate, venceremos!!

Comité Ejecutivo Nacional de la Unidad Popular.

Santiago, 4 de septiembre de 1973…

(Las Noticias de Ultima Hora, 4/9/73, in Los mil días de Allende, 864)

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El texto de la declaración del Presidente Allende es el siguiente:

«El Presidente de la República pidió al Comité Político del Partido Federado de la Unidad Popular un pronunciamiento sobre un comunicado de un órgano de esta colectividad, que el rechazaba, referente a los procesos que se instruyen por los tribunales de la Armada.

Sobre el particular, el Partido Federado de la Unidad Popular entregó un documento que, en su parte pertinente expresa:

«EI Comité Político de la Unidad Popular, autoridad máxima de los partidos de izquierda, declara que el comunicado del Comité Ejecutivo del Partido Federado de la UP sobre el proceso que sigue la Fiscalía de la Segunda Zona Naval no tiene los alcances que le han dado algunos sectores en el sentido que implicarían un apoyo a los actos subversivos en la Armada».

A este respecto el Presidente declara:

Es decisión del Gobierno impedir el enfrentamiento entre chilenos y por esa superior razón señala que las acciones o declaraciones que contribuyen a dificultar un proceso crítico como el que vive la nación, son altamente perjudiciales.

El Gobierno ha insistido en que no puede deformarse la realidad chilena con un falso antagonismo entre el pueblo y las Fuerzas Armadas, instituciones éstas que deben mantener su integridad y profesionalismo para cumplir con las elevadas responsabilidades que imponen la defensa y seguridad nacionales.

El Gobierno, de acuerdo con su conducta invariable de respeto al Estado de Derecho, no puede ni debe emitir juicio alguno sobre los hechos que se investigan y que se encuentran en estado de tramitación.

Por otra parte, ha dispuesto que se tomen todas las medidas que sean necesarias para esclarecer los hechos referidos y se adoptan las [medidas] concordantes con los resultados de la investigación.

Si hay culpables de torturas serán castigados los que se hayan hecho responsables de imputaciones sin fundamento.

Salvador Allende Gossens, P’residente de la República.

Por su parte el Comité Político de la UP expresó:

«El Comité Político de la Unidad Popular, autoridad máxima de los partidos de izquierda, declara que el comunicado del Comité Ejecutivo del Partido Federado de la up sobre el proceso que sigue la Fiscalía de la Segunda Zona Naval no tiene los alcances que le han dado algunos sectores en el sentido que implicarían un apoyo a los actos subversivos en la  Armada.

La UP está convencida que el proceso establecerá que los inculpados no han cometido acto alguno de subversión.

Por la misma razón el Comité Político de la up reafirma su solidaridad con el Secretario General del ps, senador Carlos Altamirano, y con el secretario general del mapu, diputado Oscar Garretón. Está fuera de toda lógica que pudieran participar en actividades subversivas personas de partidos integrantes del Gobierno y de una coalición que ha expresado reiteradamente su posición de respeto irrestricto al carácter profesional y constitucionalista de los Institutos Armados.

(Las Noticias de Ultima Hora, 6/9/73, in Los mil días de Allende, 884)

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[Haciendo uso de las atribuciones señaladas en la Ley de Abusos de Publicidad, el fiscal de la Armada, Víctor Villegas, dicta una prohibición de informar en el proceso que sigue por sedición y presuntas flagelaciones y ordena su publicación en diferentes medios de prensa.]

Comunicado de la armada

En la tarde de ayer fue dado a publicidad el siguiente comunicado entregado por la Armada:

«Con fecha de hoy el Tribunal en causa Rol No 3926 que se sigue por sedición y presuntas flagelaciones ha dictado la siguiente Resolución:

«En Valparaíso, a 7 de septiembre de 1973.

Atendiendo a lo dispuesto en el artículo 25 de la Ley No 16.643 prohíbese la divulgación por cualquier medio de difusión de informaciones relacionadas con el presente proceso por presuntas flagelaciones, bajo apercibimiento de las sanciones contenidas en la disposición precitada.

Publíquese la presente resolución en el diario El Mercurio, de Valparaíso; El Mercurio, de Santiago; La Nación, de Santiago; y El Siglo, de Santiago.

Víctor Villegas Herrera, fiscal ad hoc;

Pedro Benavides Manzoni, secretario».

(Tribuna, 7/9/73, in Los mil días de Allende, 890)

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Campaña contra extremistas iniciaron las Fuerzas Armadas

Una campaña de afiches destinada a destacar el orden institucional y el profesionalismo l de las Fuerzas Armadas y de Orden inició la Armada Nacional.

Con este motivo, la jefatura del Estado Mayor de la Armada envió a la Primera Zona Naval la primera partida de afiches conteniendo leyendas en que se contraponen las finalidades y principios que rigen a los institutos armados y las consecuencias y métodos usados por los movimientos extremistas, que integran la Unidad Popular, y que buscan socavar la disciplina militar para lograr la disolución de las Fuerzas Armadas y llegar a la creación del «Ejército Popular».

Estos afiches, según se informó, serán instalados en las reparticiones públicas, establecimientos educacionales, sindicatos y lugares de visibilidad que sean ofrecidos por industrias y comercio. Es posible que este último gremio, en apoyo a la campaña de la Armada, determine instalar en todas las vitrinas de la provincia los letreros y afiches destinados a hacer recapacitar a la ciudadanía sobre los efectos del extremismo.

Lecturas

Hasta ayer habían llegado a Valparaíso tres tipos de afiches con variadas leyendas. Uno de ellos trae al centro una bandera chilena acompañado de la frase «Chileno, Medita». A un costado dice «Extremismo es igual a asaltos, terrorismo, asesinatos, destrucción, engaño, caos y antipatria». Al lado derecho aparece lo que representan las Fuerzas Armadas: Soberanía, respeto, lealtad, disciplina, progreso, cultura y patria.

Otro afiche trae una fotografía en que un extremista armado de casco ataca fieramente a  un carabinero. Acompaña el grabado la siguiente leyenda : «Chileno, ¿qué sería de tu vida si maleantes, como éste, que se alzan contra los guardadores del orden, se adueñaran del país? Para evitar esta vergüenza y defenderte tú, tu familia, tu fuente de trabajo, no permitas que se ataque a las Fuerzas Armadas y de Orden que protegen y defienden la seguridad y el porvenir de la Patria.

Finalmente, el tercer volante representa gráficamente a una joven madre que es llevada muerta o herida, por dos jóvenes, después de ser atacada por elementos de extrema izquierda en una concentración de mujeres. El texto que acompaña la foto señala: «Chileno, la madre es sagrada, la Patria es sagrada. Ambas están en grave peligro. Ahora, el extremismo no respeta ni siquiera a las mujeres.  La mejor garantía de Chile son sus Fuerzas Armadas y de Orden Público. Te pondrán al cubierto de los cobardes atentados de que eres víctima por agitadores profesionales».

Ataques ofensivos a las Fuerzas Armadas

Propaganda extremista altamente subversiva en contra de las Fuerzas Armadas, y en especial la Marina, comenzó a ser distribuida en las empresas e industrias requisadas del área social.

Uno de los panfletos es de tamaño tabloide de cuatro páginas, sin pie de imprenta y titulado «Los Sucesos de la Armada». Aparece una fotografía que muestra la proa de buques de guerra con sus cañones en posición de disparar. Sobre el irnpreso se publica un papel de titulares de diarios izquierdistas que hablan de «planes golpistas'” de «torturas en a Armada» y de «flagelaciones».

En las páginas dos y très, en una crónica que reproduce una publicación de la revista marxista Chile Hoy No 63, se destacan declaraciones de institutos y jefes militares, concluyendo que éstos no están, «al margen de la polarización política».

Los grabados que acompañan la publicación representan escenas de buques de guerra y destacan la forma de identificar por los grados a los oficiales de marina, desde el guardiamarina hasta el almirante. Reproducen las fotografías tanto l hombros, como las mangas de las tenidas.

La publicación continúa en las páginas centrales con una nómina de los detenidos en Valparaíso y Talcahuano, bajo una fotografía de cañones disparando supuestos proyectiles, con grados de la oficialidad.

También, bajo el título «Torturas increíbles» se publica otra entrevista de Chile Hoy, donde aparecen supuestas declaraciones de increíbles flagelaciones sufridas por los subversivos detenidos. Asimismo, se habla de denuncias de la esposa del sargento Juan Cárdenas y de «marineros crucificados».

En otras informaciones se reproducen l artículos del diario socialista Ultima Hora, del , del comunista Puro Chile, y declaraciones de la senadora María Elena Carrera y un comunicado oficial del Partido Socialista.

(El Mercurio, 8/9/73, in Los mil días de Allende, 910-911)

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Procesos

N° 3926, Escuadra 45 detenidos

N° 3941, Escuela de Ingeniería, 10 detenidos

N° 3926, Concepción, 11 detenidos.   Talcahuano, 11 detenidos.

Juez naval Horacio Justiniano

Fiscal Victor Villegas

Interrogatorios : los presionan para afirmar que Altamirano, Enríquez y Garretón, los dirigían y tenían un plan para bombardear Valparaíso, Viña del Mar y la Escuela naval.

Torturas :

En el fuerte Vergara (Escuela de Infantería de Marina) la cruz : amarrados de dos a tres días a una cruz, desnudos, la cabeza hacia abajo, eran flagelados, sin alimentación, sólo algo de agua.

Descargas eléctricas principalmente en la boca y en los genitales.

Heridas profundas, provocadas con bayonetas, que se infectaban.

El ataúd : desnudos, manos y pies amarados, introducidos entre dos y tres días, en un cajón, lleno hasta la mitad de agua mezclada con excrementos humanos. Se les propinaban golpes eléctricos.

Torturadores

Talcahuano : señor Kholler, capitán Schuster, lugarteniente Alarcón, Tapia, Maldonado, Leetich. (Comité de défense des prisonniers politiques au Chili)

 

Allende el 13 de agosto : se ha detectado “intentos de organización celular ultraizquierdista” en la Armada. La intervención fue interrumpido por un ataque terrorista contra una torre de alta tensión que privó de electricidad, durante una hora la zona central (Santiago, la Serena, Valparaíso y Rancagua).

 

Prisioneros en el campo “Isla Riesco” (conocido como “Isla Melinka” o “Operación X”)

Transferencia, en abril de 1974 a la prisión de Valparaíso

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Leída por Carlos Altamirano durante su discurso en el estadio Chile el 9 de septiembre de 1973.

CARTA DE LOS MARINEROS ANTIGOLPISTAS

 

Su excelencia el presidente de la república y a los trabajadores de todo el país : nosotros los marinos de tropa, anti-golpistas, les decimos a las autoridades, a los trabajadores de todo Chile y a nuestros familiares, que ni las amenazas que nos hacen nuestros jefes de volver a flagelarnos, ni mil torturas más, nos impedirá decirle la verdad a nuestra clase. La clase obrera, y nuestros compañeros de tropa, del Ejército, Fuerza Aérea y ciudadanía en general.

Los reaccionarios han usado todos los medios de convicción para mentirle al pueblo diciendo que nosotros los marinos, por los señores Altamirano, Garretón y Enríquez, íbamos a bombardear ciudades como Viña del Mar, Valparaíso y otras.

Los hechos son diferentes, nosotros esclarecemos estos hechos tan inmensamente distorsionados por la derecha reaccionaria, junto a los oficiales y grupos golpistas de la armada, que por fuera se ven limpios, blancos y por dentro están podridos.

Es falso que los señores Altamirano, Garretón y Enríquez, nos dirigieran. Es distinto.

Nosotros acudimos a distintas personalidades para dar cuenta del golpe de Estado que preparaba la oficialidad golpista coludida con los reaccionarios de las otras ramas de las Fuerzas Armadas y partidos políticos de derecha.

Nosotros los marinos anti-golpistas de tropa, buscamos por todos los medios comunicarle al pueblo y al gobierno de este golpe de Estado que planificaba la oficialidad golpista de la Armada.

Para nosotros era vital evitar esta gran masacre contra el pueblo, que estaba ya planificada con fecha definida entre el 8 y el l0 de agosto, por datos e informaciones concretas, sumando a estas las diferencias de nuestros jefes para con nosotros la tropa, donde nos explicaban que por tales o cuales razones el gobierno marxista debía ser derrocada y limpiado el pueblo de dirigentes marxistas.

Para ellos, para todo dirigente de izquierda iba a ser sin duda, el plan Yakarta, como nosotros hablamos logrado saber por ellos mismos y corroborado en el proceso que se nos sigue.

En cuanto a hechos, por ejemplo: a uno de nosotros el Cdte. Bilbao, fiscal naval, le pregunto de cómo se iba a restituir la legalidad, cuando no iba a quedar después del golpe ningún líder de izquierda vivo. También para nosotros dentro de este plan la suerte es incierta.

En el juicio mismo que se nos sigue, podrán darse cuenta Uds., la ciudadanía, de los tenebrosos planes que tienen para ejecutar, la oficialidad golpista contra la clase trabajadora, nuestra clase, porque nosotros los marinos de tropa, somos hijos del pueblo, por lo tanto, jamás haríamos fuego contra él.

El odio de estos señores ha sido tan grande contra nosotros.

¿Cuál ha sido nuestro delito?

Nuestro delito: oponernos al golpe de Estado, por lo cual ellos fracasaron. Por este delito se nos ha flagelado y torturado criminalmente. Se nos ha ofrecido no flagelarnos más, inclusive dejarnos en libertad, con tal de que nosotros cooperemos y digamos que los señores Altamirano, Garretón y Enríquez, nos dirigían y que nos habían ordenado bombardear Valparaíso, Viña del Mar, la Escuela Naval y otras cosas por el estilo.

Como nos negábamos, nos seguían golpeando, clavados en la cruz, nos colgaban en ataúd, nos hacían tomar las meadas de los verdugos, nos colgaban de los pies y nos sumergían en el agua, nos sumían en pozos de barro, nos aplicaban corriente, nos tiraban agua caliente en el cuerpo, después fría, y decenas de cosas más.

En Talcahuano, nos interrogaron sin venda y estuvieron a cargo en forma de hecho, los señores Koeller, el capitán Bunster, los tenientes Jaeger, Letelier, Luna, Alarcón, Tapia, Maldonado y Letich.

Nos hacían hablar en grabadora lo que ellos querían pegándonos culatazos por todos lados y nos decían: “Tienen que hablar lo mismo donde el fiscal”.

Y el fiscal nos preguntaba “Se siente mal, si les han hecho algo, díganme”.

Llegábamos machucados. Apenas si podíamos hablar, otros no podían andar, otros con conmoción cerebral no podían venir a declarar.

Nosotros le preguntamos a la ciudadanía si a los señores Viaux, Super, comandante Zaso, de la Armada, que todavía se encuentran en servicio activo, ¿los torturaron?

Si defender el gobierno, la Constitución, la legalidad, el pueblo, es un delito, y al contrario derrocar al gobierno, atropellar la ley y terminar con la vida de miles de seres humanos ¿eso, es legal ? Que contesten los trabajadores.

 

Sargento 2º (MQ) Juan Cárdenas,

Cabo 2do (ART) Alberto Salazar,

Mro. 1ro (MA) Ernesto Zúñiga S.,

Mro. 1ro (MA) Ernesto Carvajal,

Cabo 2do (EL) José Lagos A.,

Mro. 1ro (ART) David Valderrama O.,

Mro. 1ro (ART) Claudio Espinoza T.,

Mro. 1ro (CF) José Velásquez A.,

Mro. 1ro (CF) Luis Rojo G.,

Mro. 1ro (ART) Mario Mendoza J.,

Mro. 1ro (EL) Roberto Fuentes F.,

Cabo 2do (MQ) José Jara T.,

Cabo 1ro (ME) Miguel González G.,

Mro. 1ro (MQ) Tomás Alonso M.,

Cabo 2do (ART) Pedro Lagos C.,

Cabo 2do (ART) Juan Rodán B.,

Mro. 1ro (MA) Jaime Salazar J.,

Cabo 2do (E) Pedro BLasset C.,

Cabo 2do (MA) Sebastián Ibarra V.,

Mro. 1ro (ART) Luis Ayala N.,

Mro. 1ro (ART) Carlos Ortega O.,

Mro. 1ro (ART) Rodolfo Claros O.,

Cabo 2do (MQ-CA) Teodosio Cifuentes R.,

Mro. 1ro (ART) Juan Segovia A.,

Mro. 1ro (ART) Juan Dotte S.,

Cabo 1ro (MC-MQ) Car1os Alvarado,

Cabo 1ro (EL) Mariano Ramírez,

Mro. 1ro (MR-AF-MQ) Alejandro Retamales,

Mro. 1ro (MR-MF-MQ) Luis Fernández A.,

  1. 3ro (MQ) Bernardino Fariña B.,
  2. 3ro (MQ) Víctor Martínez C.,

Mro. 1ro CMQ) Nelson Córdova P.,

Mro. 1ro CMA) Orlando Veñiz V.

(Politzer, 1989, 192-193)

 

Altamirano

Carlos Altamirano durante su discurso en el estadio Chile el 9 de septiembre de 1973.

“Se me acusa de haber asistido a reuniones con marineros y suboficiales: la verdad es que concurrí a una reunión a la cual fui invitado para escuchar las denuncias de los suboficiales y algunos marineros en contra de actos subversivos perpetrados presuntamente por oficiales de esa institución armada. ¡Y concurriré todas las veces que se me invite para denunciar cualquier acto en contra del gobierno legítimo y constitucional del presidente Salvador Allende!” (Politzer, 1989, 193)

 

“Hice la denuncia [la reunión con los marinos] porque ya el almirante Montero, bajo la presión de otros jefes navales, había pedido al gobierno que autorizara mi desafuero como senador y se había iniciado un juicio en mi contra. Discutimos el tema con Allende, en los mismos términos en que lo habíamos hecho en relación a la ley de control de armas o al diálogo con la DC. […]Le manifesté que me parecía una monstruosidad moral y jurídica que se procesara a quien denunciaba el golpe y no a quienes preparaban la insurrección. Pero una vez más, acaté su decisión;  acepté el desafuero, tal como acepté la ley de control de armas y el diálogo con la DC, entre muchas otras cosas.” (Politzer, 1989, 130)

 

Reunión con los marinos., versión de Altamirano

“Miguel Enríquez me insistió en la urgencia de que yo escuchara a unos suboficiales y marineros de la Armada que eran testigos presenciales de las conversaciones de diversos almirantes en distintos barcos […]

Miguel me pasó a buscar a una esquina del Congreso y partimos a una casa más bien vieja y relativamente aislada que quedaba como a una hora de Santiago.

Allí nos esperaban unas cuatro personas con rango de suboficiales y marineros. Inmediatamente me explicaron que había un complot marcha para dar un golpe de Estado en los últimos días de agosto. Ese  era el cálculo que ellos hacían de acuerdo a lo que escuchaban en las reuniones de altos oficiales.

Sus informaciones estaban llenas de detalles muy concretos, así que decidí indagar acerca de cómo sabían ellos lo que se conversaba hasta en la cabina del capitán del barco. Me explicaron que ellos entraban a los distintos lugares a servir y a atender a los oficiales. Oían frases entrecortadas y pedazos de conversaciones, pero como se repetían una y otra vez los mismos temas, habían logrado armar el rompecabezas y tener un visión clara de lo que se pretendía. Además, observaron que empezaban a coincidir las mismas personas en las diversas reuniones.”

¿Había también civiles en esas reuniones?

-“Ellos mencionaban oficiales de la Armada. Sólo en una ocasión, en una reunión que se había efectuado en un puerto del norte, habían detectado la presencia de un oficial militar y de un alto oficial de la Marina norteamericana.”

-¿Sabe el nombre de ese oficial?

“Ellos lo dieron en esa época, pero yo no lo recuerdo.”

¿Qué pretendían que hiciera usted con toda esa información?

-“Que la entregara al presidente de la República y le informara que ellos tenían un plan para ganar la iniciativa antes que los oficiales dieran el vamos al golpe.”

-¿En qué consistía ese plan?

-“En que un día determinado, ellos se tomarían los dormitorios de dos o tres barcos -uno de ellos era el acorazado Prats- y procedería a maniatar a los oficiales. En caso de que algún oficial opusiera resistencia, dijeron, estaban dispuestos a matarlo. Una vez realizada esta operación se harían a la mar, porque ellos sabían manejar los barcos, y desde allí bombardearían los puertos de Valparaíso y San Antonio, si era necesario.

Después de exponer su plan me preguntaron directamente qué podríamos aportar los socialistas y el gobierno como tal, para apoyar esta acción destinada a defender la Constitución y el gobierno. Esa era la única manera -decían- de hacer abortar el golpe que se estaba gestando.”

-¿y cuál fue su respuesta?

-“Manifesté una gran desconfianza en una acción de este tipo, como ellos mismos lo han reconocido. Insistí en que lo que ellos proponían sólo podría realizarse, y muy teóricamente, después de iniciado el golpe preparado por el alto mando. La respuesta de ellos era obvia : ” Lo que usted nos pide es ir a la defensiva, y a la defensiva estamos perdidos. […]

¿Y qué ofreció usted de parte de los socialistas?

-“Les hice ver que su plan me parecía absolutamente irreal y que no era mucho lo que la izquierda podría hacer, que sólo imaginaba una posible huelga general de apoyo, pero que en todo caso, era un tema, pero que en todo caso, era un tema demasiado delicado para dar una respuesta de inmediato y que debía conversar con el presidente y con la dirección del partido. Eso fue todo.” […]

-No pensó en que podía tratarse de una trampa para involucrarlo a usted en la subversión?

-“No, creo conocer a la gente. La forma en que esas personas hablaban, la honestidad con que contaban su plan, la manera en que me miraban, los detalles que daban -fechas, lugares, el sándwich, la marca del vino y el tipo de champagne que les servían a los oficiales-, todo eso daba un cuadro de gran verosimilitud.”

Muchos chilenos siguen creyendo honestamente que su reunión con los marinos desencadenó el golpe. Resulta coherente con su discurso de aquellos días el que usted hubiera tratado de subvertir a las Fuerzas Armadas.

-“Seguramente he cometido errores, pero no soy un idiota, ¡no iba a pretender un levantamiento en la Marina con un puñado de marineros! ¿y contra quién, contra Allende? Toda esta acusación de subversión es simplemente demencial y aberrante.”

(Politzer, 1989, 133-136)

 

Marinos asistentes a la reunión con Altamirano : Juan Cárdenas, Pedro Lagos, Juan Guillermo Roldán, Ernesto Zúñiga, Segio Edison Fuentes y Jaime Ricardo Salazar.

De acuerdo al proceso 3926, de la fiscalía naval de Valparaíso, el sargento Juan Cárdenas declaró haber comenzado a organizar el grupo después del “Tancazo” del 29 de junio de 1973, ante la absoluta evidencia de un futuro golpe. Efectivamente, su plan consistía en tomar por sorpresa a los oficiales mientras estuvieran durmiendo, encerrarlos en sus camarotes y romper los candados correspondientes para distribuir entre sus compañeros las armas existentes en el barco.

En cuanto a la relación con los políticos, se menciona una reunión realizada en Santiago en un edificio en el centro de Santiago, frente a la unctad. La mayoría de los presentes recuerdan sólo a Miguel Enríquez.

Varios de los marinos recuerdan una discusión entre el senador y Miguel Enríquez.

“Altamirano era partidario de que el golpe lo dieran después del golpe de los oficiales para anularlo.[…] Hubo una discusión entre el senador y Cárdenas sobre el plan y la forma de actuar. Enríquez apoyaba a Cárdenas, tratando de convencer al senador […]

Enríquez apoyaba las palabras del sargento, para convencer a Altamirano, expresando que las fuerzas del mir apoyarían al movimiento con grupos, concentraciones y comunicaciones radiales, y que darían a conocer a la opinión pública de lo que se trataba. (Politzer, 1989, 137-138)

 

Cárdenas se reúne con los dirigentes del mapu Oscar Garretón, Hernán Pacheco y Leopoldo Luna, en un departamento situado en el barrio de Recreo Alto en Viña del Mar. Garretón habría calificado el plan de “una locura”. (Politzer, 1989, 138-139)

 

“Diversas declaraciones reiteran el carácter autónomo del movimiento y el deseo de defender al gobierno constitucional. A tal punto se llega esta preocupación que, según sus propias declaraciones, el sargento Cárdenas consultó hasta con un abogado para estar seguro de que su movimiento era legal.” (Politzer, 1989, 138)

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El Rebelde

“Torturas y vejaciones para los antigolpistas, guantes de seda para los golpistas  […]

El Fiscal Naval, que instruyó el proceso en Talcahuano, no pudo configurar otro delito que el de ‘incumplimiento de deberes militares’, y se declaró incompetente, enviando de vuelta a Valparaíso a los marineros detenidos. Pero hoy el gobierno, por medio del intendente de Valparaíso presenta un requerimiento en contra de los marineros y trabajadores de asmar, aplicándoles la ley de seguridad interior del Estado, lo que posibilita que el Fiscal Naval ad-hoc que opera en Valparaíso pueda hoy procesar a los detenidos por delitos de sedición y motín. […]

Por eso el pueblo denuncia con sus nombres a los torturadores del Fuerte Borgoño en Talcahuano.

Denuncia al Capitán Acuña, el que en presencia del Fiscal Fernando Jiménez Larraín, profería amenazas si los detenidos se apartaban una línea de sus declaraciones hachas bajo tortura. Si los marineros o trabajadores se apartaban del texto los amenazaba de llevar nuevamente al fuerte Borgoño. Denunciamos al Teniente Jeagers y Teniente Letelier, ambos del [crucero] Prats que directamente torturaban y flagelaban en el mencionado Fuerte.

Al Teniente Koller, dirigía las operaciones en contra de los antigolpistas. Mandaba a torturar y también lo hacía personalmente. Fue el mismo que comandó las tropas que allanaron la pesquera Marco Ltda. En Talcahuano y se llevó de ella los cuchillos con que los trabajadores trabajaban. Otros flageladores eran: Los tenientes Luna, Alarcón, Tapia y Maldonado y el Subteniente Bech, todos infantes de marina.

Además, los marineros antigolpistas denuncian y acusan al Teniente León del crucero O’Higgins, de que en los días del 29 de junio llamó abiertamente a los marineros a participar del golpe de Souper; y al Capitán de Navío del [crucero] Prats, Maurice Poisson, de que el día del tanquetazo llamó a la tropa a apoyar al movimiento Patria y Libertad.”[…]

En el Fuerte Borgoño [Talcahuano], y en el Silva Palma [Valparaíso], a los marineros y trabajadores detenidos se los desnudaba, se los metía de cabeza en una llamada ‘piscina’, que consistía en un tambor, de más o menos un metro y medio de profundidad lleno de aguas servidas y excrementos y se los metía hasta que no pudieran resistir más. Se los hacía revolcar en el barro y luego los oficiales los golpeaban con sus botas, si las botas de estas oficiales se ensuciaban, los detenidos debían limpiarlas con la lengua. Si con todo ese proceso de ablandamiento los marineros no hablaban lo suficiente eran obligados a comer excremento humano. Si se negaban los golpeaban brutalmente hasta que desesperados debían comer.(El Rebelde, 27/8-03/9/73)

 

Gobierno y Fuerzas Armadas se querellan contra el mir

El Gobierno obedeciendo las órdenes de los oficiales reaccionarios de la Armada, presentó una querella contra le Secretario General del mir compañero Miguel Enríquez.

Por su parte la Fuerza Aérea presenta una querella por injurias también contra el Secretario General del mir debido a que el Movimiento de Izquierda Revolucionaria denuncia ante la clase obrera y el pueblo a oficiales de la Fuerza Aérea comprometidos en intentonas golpistas. […] El Gobierno, a su vez, ampara estas incitaciones al presentarse para requerir la aplicación de la Ley de Seguridad interior del Estado contra los que levantan la voz denunciando las acciones de los oficiales reaccionarios […]”

(El Rebelde, 27/8-03/9/73)

 

“Coronel: gran concentración de apoyo a la marinería antigolpista

El mir se reunió en el Teatro de Coronel en una gran concentración a la que asistieron mas de 600 personas. […] “Coronel había recibido días antes a la compañera Regina de Cárdenas quien denunció las torturas.  (El Rebelde, 14-20/8/73)

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Punto Final

Torturas y ff. aa.

[…] No basta defender los derechos humanos. Este caso de tortura en el seno de la marina debe suscitar un debate nacional sobre el carácter de nuestras ff. aa. El pueblo tiene el derecho de exigir a cada soldado una definición frente a este suceso.

(Richard Pablo, Punto Final, 11/9/73)

 

Dice marinero torturado: “Nuestras vidas están en peligro”.

Responder con un paro de protesta, fue la principal conclusión de la manifestación de apoyo con los marineros detenidos y torturados convocada por el Comando de Solidaridad con los Marinos Antigolpistas que repletó el Teatro San Diego[…]

En el acto del teatro San Diego habló el presidente del Círculo Naval de Suboficiales en Retiro “Fragata Lautaro”, Eduardo Bastías. Al relatar los hechos señaló : “Algunos oficiales estaban arengando e incitando a la marinería a un golpe de Estado, a derrocar al gobierno constitucional, a reprimir con las armas al pueblo. Desde el 29 de junio fueron intensificadas esas arengas pero estos marinos, conscientes del juramento que hicieron como soldados de respetar la Constitución se negaron a participar en esta asonada golpista, pero fueron detenidos flagelados y humillados y brutalmente golpeados y torturado para obligarlos a confesar que tenían vinculaciones con partidos del gobierno”.

 

La senadora socialista, María Elena Carrera

La parlamentaria estuvo en Talcahuano. Con el objeto de imponerse de la situación del grupo de marineros y de algunos trabajadores de asmar (Astilleros y Maestranzas de la Armada) detenidos en ese puerto. María Elena Carrera enfatizó que dichos detenidos son gente leal al gobierno legalmente constituido.

[…] La parlamentaria relató que uno de los detenidos tenia una herida infectada, producto e innumerables puntapiés dados en la misma parte del cuerpo. Señaló que otro presentaba graves dificultades en el lenguaje, a raíz de las torturas, lesión que antes no tenía. Destacó que de acuerdo con versiones dadas por los propios detenidos se desprende que fueron torturados cruelmente, metidos en tambores de agua, lanzados al barro, golpeados en la ( de agua, lanzados al barro, golpeados en la e “estilo” de la dictadura brasileña.

María Elena Carrera expresó que a los abogados les fue prohibido acercarse a los detenidos y estos denunciaron que no fue respetada la forma legal de llevar un juicio. Sólo pudieron conversar con algunos detenidos luego de un reclamo presentado al Colegio de Abogados de Concepción.

 

Carta de un marino

La siguiente es la carta que dirigió a sus padres Jaime Salazar Jeldres, marinero del crucero “Latorre”.

Valparaíso, 18 de agosto de 1973. Familia Salazar Jeldres.

Queridos padres,

encontrándome en una situación bastante difícil, me dirija a ustedes para ponerlos en conocimiento de mi situación. Por tener ideas afines con muchos compañeros de la tripulación que bajo presiones, amenazas, fomento del caos y golpismo por parte de un gran sector de oficiales, vimos la necesidad de reunirnos para intercambiar ideas, para evitar un golpe de estado y una guerra civil. Actualmente, me encuentro arrestado junto a un grupo de compañeros que apoyaron nuestras ideas”.

“Hemos sido torturados, ultrajados y mal- tratados de hecho, continuamente, tanto física como mentalmente, que nuestras vidas peligran y no tenemos seguridad de ellas. Quisiera, si es necesario, ver a mi padre, a Margarita, a Benjamín y a Claus para que comprueben, de hecho, mi estado. Si es necesario pido una intervención de un abogado civil, el cual lo pueden conseguir por medio del alcalde Palestro y muéstrenle esta carta y que en lo posible el mismo alcalde envíe una persona de confianza para que vea mi estado. Saludos a todos.  (Punto Final, 11/9/73)

 

asmar tiene instalaciones en Valparaíso, Talcahuano y Magallanes

Esta situación provocó hace algunos meses la primera explosión, que se registró en el Crucero “Almirante Latorre”, cuando los marineros hicieron una huelga de “rancho”, negándose a comer y exigiendo que calidad de la alimentación fuera mejorada.. Este ejemplo puede ser demostrativo y válido para un ángulo de la situación. Otras actitudes algunos oficiales contribuyeron a crear un clima diferente, concretado ya sin ambages después del fracasado golpe del 29 de junio, que encabezó el comandante Roberto Souper, m mas conocido como ‘tanquetazo’.

Los oficiales golpistas de la Marina iniciaron desembozadamente una campaña de propaganda en favor del golpe de Estado y en abierta oposición al gobierno constitucional. Publicaciones del carácter más reaccionario comenzaron a circular profusamente, a la vez que cualquiera otra que fuera de izquierda o favorable al gobierno, era prohibida bajo la amenaza de las más estrictas penas disciplinarias. […]

Una madrugada, en los primeros días de agosto, formaron a la tropa en Valparaíso y le comunicaron que la Superioridad había determinado “tomar el poder porque el Presidente Allende era ilegal”. El golpe debía traer “orden al país”. Se dio a cada marinero dos horas para prepararse y volver a la formación. La reacción de quienes no secundaban la aventura sediciosa de sus oficiales fue instantánea. Habla que impedir el golpe. En forma espontánea y sin colaboración de esos ‘supuestos elementos extraños a la institución” se dirigieron al crucero “Latorre” y al destructor “Blanco Encalada” para evitar que se hicieran a la mar. Allí los estaban esperando, previendo cuáles iban a ser sus pasos.

Fueron detenidos poco más de cien marineros y suboficiales pertenecientes a la Escuela de Submarinistas, Escuela de Ingeniería Naval y a las dotaciones del “Latorre” y del  Blanco Encalada”.

AI día siguiente -el 5 de agosto- la operación se extendió a asmar, en Talcahuano.  Todos los detenidos comenzaron desde entonces a ser víctimas de una represión y trato que supera toda imaginación, salvo probable- mente los relatos de los sobrevivientes de los “interrogatorios” de la policía y el Ejército  brasileños. […]

Esta situación mantiene en secreto el número exacto y la identidad de los detenidos. pf ha logrado elaborar una primera lista de personal de barcos de guerra y de Talcahuano que están presos y sometidos a incomunicación y severas torturas. En ellas figuran

Víctor Reyman, obrero de ASMAR-FAZ (filiación azul) ;

Luis JaramiIlo, empleado;

Ramón González,

Daniel Marinao,

Manuel Ramos,

Carlos  González Mejias,

Henry Gómez,

Silverio Lagos Muñoz, todos de filiación azul (FAZ) de Talcahuano.

En Valparaiso fueron detenidos

Juan Lagos, cabo radiotelegrafista;

Pedro Blasset, cabo electricista;

Juan Roldán, cabo artillero;

el cabo Jaime Salazar;

los marineros Sergio Fuentes y Ernesto Zúñiga;

el sargento de máquinas del “Blanco Encalada”, Juan Cárdenas.

Se sabe que se encuentran en prisión también los marineros Cordero y Maldonado de la dotación del crucero “Prat” y Jaime Valladares Contreras del “O’Higgins”, y otro Operario llamado Sergio Villar Ve1oso. […]

pf conoció declaraciones de algunos detenidos en TaIcahuano que dijeron que fueron conducidos, individualmente al Cuartel Borgofio, en TaIcahuano, donde se les obligó  desnudarse, en medio de puntapiés y golpes con fusiles y ametralladoras. Luego se les echó a la “piscina” -como se conoce en el Servicio de Inteligencia un estanque lleno de barro, excremento, cascajos y desperdicios de todo tipo. Allí se les obligó a chapotear de uno a otro lado, luego a arrastrarse pegados al barro, de modo que los cascajos y peñascos les hirieran el cuerpo. Este procedimiento -insistían los torturadores- no era más que un período previo de “ablandamiento”.

Luego venía la segunda fase que consistía en golpear directamente a los detenidos con golpes de pies y puños, mientras otros de 10s verdugos los sostenían con los brazos y las piernas abiertas. El castigo indiferentemente era hecho cuando los detenidos estaban apoyados en la pared o sencillamente de boca al suelo cuando habían sido obligados a tenderse.

Finalmente se recurría a una tercera suerte de tortura que consistía en sumergir después de los castigos anteriores a los detenidos en un tambor aceitero lleno de excrementos y orines. Allí se les metía de cabeza sujetándoles los pies y sólo eran retirados después que los torturadores calculaban que era demasiado peligrosa la obligada inmersión. […]

Pero hubo un trato “especial” para algunos detenidos. Por ejemplo, se sabe que el sargento Juan Cárdenas y el cabo Juan Lagos, fueron trasladados de noche en más de cinco oportunidades del ex cuartel “Silva Palma” a la Escuela de Infantería de Marina en Las Salinas (Viña del Mar), y golpeados brutalmente antes que se simulara contra ellos un fusilamiento en una de las playas cercanas. […]

Un sargento segundo, también de Talcahuano, fue hundido desnudo en las frías aguas del mar, al más puro estilo pirata, hasta casi ahogarlo y luego fue flagelado al dejar que p las olas lo azotaran contra las rocas de una playa mientras se le mantenía atado a un e salvavidas para que no se hundiera.

Las preguntas favoritas de los torturadores, siempre las mismas : “el nombre de sus contactos fuera de la Armada”; su supuesta “militancia política” y la delación de compañeros que participaban de sus ideas en la institución. […]

PUNTO FINAL entrevistó a Regina Muñoz Vera, esposa del sargento Juan Cárdenas

-¿Desde cuánto tiempo ocurrían esas arengas y los llamados a un golpe de Estado?

Bueno, de bastante tiempo. De mucho tiempo diría yo. Pero después del 29 de junio eso se intensificó… después del “tanquetazo”. Ahora lo que él decía, que no podía enfrentarse al pueblo o participar de un golpe de Estado, era una cosa que él decía aisladamente. Era el sentir de la marinería… […]

-¿Ud. podría identificar a elementos de la oficialidad que estarían comprometidos? Yo no tengo bien claro el asunto en Valparaíso, porque hacía poco tiempo que el estaba en ese barco. Pero en Talcahuano sí que hay antecedentes y allí se puede identificar con nombres y apellidos a todas las personas.

¿Podría informarnos de alguno, por ejemplo?

Bueno, yo tengo una lista de todas las denuncias que he proporcionado y que van a aparecer en una declaración pública. Por ejemplo, el lunes 23 de julio, a las 15,30 horas, en el Centro de Abastecimiento Naval, el capitán Martiniano Parra, arengó al personal del Centro de Abastecimiento, en contra del Gobierno y de la izquierda, y terminó su perorata con una incitación abierta a la tropa para obedecer a sus jefes para dar un golpe de Estado. Estaba presente en esa reunión con el Comandante Parra, el teniente de oficialidad de mar, Muñoz, y el capitán Moller, el secretario del Fiscal Fernando Jiménez de Talcahuano. Además, incitaciones golpistas en la Escuela de Grumetes, desde el 29 de junio, o sea del “tanquetazo”. El teniente segundo Jaime Olavarrieta se dedicó a arengar a la tropa y hacer agitación pro-fascista en el interior de la Escuela de Grumetes, en la Isla Quiriquina. El tema predilecto era la necesidad de derrocar al gobierno constitucional y vengarse reprimiendo al pueblo y a la izquierda. Incitaciones también golpistas en el Hospital Naval. A contar de esa misma fecha. El teniente Julio Meneses, que es enfermero jefe del Hospital Naval, arengó casi diariamente al personal del hospital llamando a un golpe de Estado. Además se persigue allí al personal de izquierda que pueden ellos identificar con algún color político y tratan de que se le expulse del trabajo

Cuéntenos, ¿qué hay del hecho de que su marido ha sido torturado?

En verdad, así ha sido. Yo no lo he visto aún a él, pero algunas personas detenidas que han sido careadas con él, me han dicho que  presenta claras señas de que habría sido torturado, ya que hasta el rostro lo tiene con moretones, camina en muy mala forma, muy decaído y en verdad totalmente deshecho; […]

HABLA EL ABOGADO DEFENSOR Pedro Henríquez,

¿ Usted es el abogado del sargento Juan Cárdenas?

No. Nosotros formamos un equipo que defiende a todos los procesados, junto con los colegas Hernán Mege y Marcelo Burgos[…]

[el] Fiscal el accedió a que tuviéramos una entrevista, aunque no podía ser de inmediato, ya que, según ellos, estaba cumpliendo su detención en la Isla Quiriquina, que queda muy cerca del puerto de Talcahuano. Al día siguiente regresamos, concretamente el día viernes de la semana pasada (17-8-73), y el jefe encargado de la custodia de los detenidos, un capitán de apellido Gajardo nos dijo que lamentablemente no era posible ver al sargento Cárdenas ni a ninguno de los detenidos que eran de Valparaíso porque esas personas habían sido devueltas a ese puerto  la noche. Ahora, la impresión nuestra es que todos estos obstáculos, más que por el problema de la defensa misma, surgieron para impedir que viéramos a los detenidos en el estado en que se encontraban.

Nosotros hemos detectado que esta persona, el sargento Cárdenas, fue flagelado porque después del allanamiento que se produjo en Concepción en que se detuvo a dos estudiantes, uno de 16 años y el otro de 17 estas personas fueron careadas con Cárdenas. Nos explicaron ellos, que el hombre presentaba lesiones en el rostro, llevaba un brazo en cabestrillo, y fuera de eso, era evidente su mal estado físico general. Posteriormente, cuando logramos entrevistar a otros detenidos, ellos nos confirmaron esta versión[…]

-¿Cuantos detenidos hay en total?

Nosotros hemos logrado establecer en Talcahuano que hay 21 personas detenidas allá. Entendemos que ahí en Valparaíso, pero no tenemos el dato exacto, había ocho o nueve personas más detenidas. Esta imprecisión viene de que según nuestras cuentas, por todo lo que hemos logrado reunir, se detuvo a alrededor de cien personas. […]

-¿No se justificaría entonces en ningún caso la incomunicación a que están sometidos ?

No en estos momentos ellos no están incomunicados, a excepción del sargento Cárdenas. Y eso es lo más anormal de la situación. Estas personas estuvieron incomunicadas hasta el 14 de este mes, en que se dictaron las declaratorias de reo y en que ya se estableció que el único cargo que la justicia tiene que formularles es incumplimiento de deberes militares.

(Punto Final, suplemento, 28/8/73)

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Huidobro

Sin embargo, esa misma noche [4 de septiembre de 1970], cuando se aprestaba para dirigirse a su domicilio, el Departamento de inteligencia de la Primera Zona Naval le dio el informe transmitido por el Jefe del Departamento, Comandante Erwin Conn, en el sentido de que el triunfo relativo de Allende había producido reacción de parte del personal de las unidades militares y navales de Valparaíso, que a los gritos de “Viva el compañero Allende”, manifestaban su alegría. Esto en las Fuerzas Armadas, que se trataban de mantener ajenas a la situación política, ya que siempre se predicó y se actuó en ese sentido, mostraba el triunfo de la intensa labor de penetración desarrollada por la propaganda comunista, mirista y de otros partidos de extrema izquierda, durante los meses previos a los comicios.

Al llegar a su residencia, el Almirante Merino, encontró a un grupo de parlamentarios del Partido Nacional, que profundamente consternados, le solicitaban una audiencia privada inmediata, la que se realizó en su sala escritorio, para exponerle que era indispensable que la Armada presionara al Presidente Frei y, a través de él, por supuesto, a su Partido Demócrata Cristiano para elegir Presidente de la República en el Congreso a Alessandri, que había ocupado la segunda mayoría en la urnas. Naturalmente, que señalaban con énfasis lo que significaría para el país un régimen marxista. El Almirante les respondió que se encontraban en un recinto militar y como de hecho estaban incitando a una revuelta contra el pueblo, podía tomar el teléfono, llamar a la guardia y mandarlos detenidos, por lo que los parlamentarios se retiraron en silencio.  (Huidobro, 1989, 20)

 

El 7 de agosto de 1973, la Comandancia en Jefe de la Armada informó oficialmente que “En los últimos días de la semana pasada se detectó un movimiento subversivo en dos unidades de la Escuadra –el Crucero Almirante Latorre y el Destructor Blanco Encalada– movimiento apoyado por elementos extremistas, ajenos a la Institución”. El comunicado del alto mando especificaba: “Estos hechos son consecuencia evidente de la intensa campaña de propaganda perniciosa que han estado desarrollando grupos extremistas mediante continuos llamados a la desobediencia”. Luego advertía: la Armada Nacional condena violentamente todo intento destinado al quebrantamiento de la disciplina y la cohesión institucional, expresando que será inflexible en la aplicación de las medidas tendientes a controlar la situación y a sancionar a sus responsables”.

El mismo día estaba programado un desplazamiento de la Escuadra pre-Unitas hasta Mejillones, que contemplaba el zarpe del Latorre, Cochrane, Blanco, Orella, Simpson y Aldea. La mayoría de los oficiales hicieron presente al Comandante en Jefe de la Escuadra, Contraalmirante Weber, a través de sus comandantes respectivos. Que se sentían imposibilitados para zarpar mientras no se tuviesen soluciones de fondo para mejorar la caótica situación reinante en el país Y que ahora se veía agravada por los intentos de perpetración que se habían descubierto en dos buques de la Escuadra y que seguramente tenían ramificación en mayor número de unidades de ésta y de otros servicios de la Armada. […]

Se fueron desencadenando los acontecimientos que mostraban el nivel alcanzado en su infiltración sediciosa por la extrema izquierda y es así como el día 9 se detectó otro aspecto del movimiento sedicioso en el crucero O’Higgins en Talcahuano, as[ como en el personal de asrnar. El servicio de inteligencia de la Armada constató haber interceptado un foco subversivo extremista en la Escuela de Ingeniería Naval de Las Salinas Los detenidos fueron llevados a Valparaíso y quedaron a disposición del fiscal naval de la Primera Zona Naval. […]

Esta tarea la realizó fundamentalmente el MIR, el que designó para dirigirla al Secretario General del Movimiento, Miguel Enríquez; a fines de julio de 1973 esta misión había producido sus primeros resultados positivos. En diversas unidades de la Armada Y en los astilleros de asmar en Talcahuano existían ya cerca de un centenar de infiltrados marxistas, dispuestos a todo. Eran en su mayoría, marineros jóvenes, menores de 25 años, sin arraigo en la Institución naval y por ende, fáciles presas del doctrinamiento [sic] marxista; el de mayor grado era un Sargento 2 Juan Cárdenas Villablanca, de 37 años, que aparecía como el cabecilla de la infiltración y que era casado con una empleada pública, funcionaria del Ministerio del Interior, de filiación comunista.

Pero el personal de la Armada ama a su Institución: es tradicionalmente orgulloso por prestar servicios en la Armada y desde ella, a la Patria. Y estos jóvenes, embaucados por las prédicas disolventes de los enemigos de ella, pronto se percataron de sus reales significados y procedieron a informar a sus mandos de los hechos y pretensiones que amagaban a su Institución, dando incluso los nombres de los implicados, los que fueron así rápidamente detenidos y sometidos a sumario. […]

Así se supo que el diputado por Concepción Oscar Garretón, Secretario General del Movimiento de Acción Popular Unitaria, MAPU, fracción pro-socialista, ex-Subsecretario de Economía y brazo derecho del muy conocido socialista Pedro Vuskovic, era uno de estos personajes: el segundo era nada menos que Carlos Altamirano, senador por Santiago y Secretario General de su partido, mayoritario de la combinación de gobierno y al que pertenecía el propio Presidente de la República, Salvador Allende: ambos fueron solicitados de desafuero, es decir, se requirió la autorización judicial previa para invocar un proceso criminal contra ambos

Al mismo tiempo se expidió orden de detención contra el Secretario General del MIR, Miguel Enríquez.

Se dió a conocer que Altamirano, Garretón y Enriquez habían participado en no menos de cinco reuniones con marineros procesados por subversión, en las cuales se habían tomado los acuerdos para ésta y se había detallado la forma de proceder.[…]

Hasta que la Junta Militar, asumiera al poder en septiembre del 73 Enríquez continuaba prófugo y Altamirano y Garretón mediante argucias procesales habían impedido que la Corte de Apelaciones de Valparaíso se pronunciase sobre sus respectivos desafueros.  (Huidobro, 1989, 174-177)

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Carvajal

Personal de cabos y sargentos de la Marina que seguían cursos de perfeccionamiento en Universidades. Informaron a sus mandos que destacados políticos allendistas, los hablan incitado a sublevarse contra sus jefes, matar a los que se opusieran y bombardear la población naval de Las Salinas, Se hizo el sumario correspondiente, pero los políticos instigadores alcanzaron a huir al extranjero. (Carvajal, 1990?, 65)

 

Cuando Salvador Allende fue elegido Presidente de la República –en la forma que todos saben:  por una minoría de votos, refrendada por el Congreso Pleno–, en as Fuerzas Armadas hubo  muchas voces que dijeron: “¿Vamos  tolerar nosotros que un marxista sea Presidente de Chile sobre todo con una mayoría tan escasa como la que ha tenido?”

En ese momento, lo que el Mando expresó fue: “Sí”. El Comandante en jefe de la Armada, que en aquel tiempo era el Almirante Porta, me encomendó a mí la ingrata tarea de recorrer guarniciones navales -Santiago, Valparaíso y hasta Punta Arenas -, para conversar con los Oficiales y decirles: “Esto es lo que ha querido el electorado chileno. No nos gusta; pero hay que aceptarlo así. Confiamos en que si, como se teme, este Gobierno actúa mal, las elecciones, dentro del sistema democrático chileno, se encargarán de hacerle saber, primero, que lo está haciendo mal. Luego, cuando llegue el momento de una nueva elección presidencial, seguramente estaremos “vacunados” contra el marxismo, y para mucho tiempo”, Por cierto, esta argumentación era recibida bastante mal, con mucho escepticismo. (Carvajal, 1990?, 175)

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Merino

[El 4 de septiembre de 1970] Ante este siniestro panorama, que posteriormente resultó peor que lo imaginado, decidí optar por mi retiro de la Armada, pues no estaba dispuesto a servir a las órdenes de un Presidente que en nada representaba lo que para mí era lo más respetable y sagrado, como son el amor a Dios, a la Patria y a la Familia. […]

Poco antes de las 20.00 horas, me anunciaron que los Almirantes Luis Eberhard, Director del Personal, Ricardo León, Director de Ingeniería, Eric Weber, Director de Armamento, y otros oficiales, querían hablar conmigo. Ordené que los hiciesen pasar y así recibí a los Directores mencionados y a otros doce oficiales. Estos oficiales traían una información muy importante, un mensaje del Servicio de Inteligencia prizona:

“En varios cuarteles Ejército, fach y buques y reparticiones de la Armada se han oído gritos de ‘Viva el compañero Allende’ , cada vez se da información cómputos”.

Después de leer estos mensajes, se me pidió que destruyera mi solicitud de retiro, que de hecho traía en sus manos el Comandan- te Jorge Le May. […]

Esto me llevó a conversar con el Comandante en Jefe de la Primera Zona Naval, Almirante Tirado, quien me dio más información sobre la situación de Inteligencia y Operativa, como asimismo de lo que podría ocurrir, dado que hasta el momento poco se sabía, sobre las situaciones ínter-institucionales, pues no se esperaba una reacción así, aunque los mandos que habían vivido mucho más de cerca el período preelectoral suponían que podría haber cierta in- clinación en algunos grupos jóvenes hacia las ponencias de la Unidad Popular.

Ante el cambio que se apreciaba y las posibilidades de un tras- torno institucional, decidí volver a mi oficina y destruir mi solicitud de retiro, […]

Alrededor de la medianoche de ese día aciago, regresé a mi casa, donde me esperaban Margarita y algunos amigos. Cuando entré me miraron con cara de interrogación, querían saber qué haría la Armada en caso que el Parlamento designara al señor Allende como Presidente. La respuesta era una: hay que cumplir lo que la ley dispone, cualquier otra cosa es atentatoria contra la seguridad del Estado y si alguno me estaba tratando de inducir a eso debía re- tirarse de mi casa, pues estaban en un Recinto Naval donde podían ser detenidos por el delito de “inducir a la subversión”. […]

Dado que la noche del 4 de septiembre se había oído en los cuarteles y buques gritar vivas al “compañero Allende” , era evidente que las campañas preelectorales habían trabajado a las Fuerzas Armadas.

Tanto la derecha como la izquierda, en consecuencia, no podían estar ajenas al efecto político que representaba contar con el apoyo, aunque fuese indirecto, de estas instituciones. La situación que se vivía había cambiado radicalmente y era sensible el efecto que la propaganda política, especialmente la de la izquierda comunista y socialista, había hecho en el personal de baja fuerza.  (Merino, 1998, 72-75)

 

“La situación vino a empeorar con el intento de penetración subversiva en las filas de la Armada. El 7 de agosto hubo en la Escuadra un intento de infiltración comunista en los buques; se detuvo inmediatamente a los que aparecían responsables y se inició el sumario judicial correspondiente, que quedó dentro de la jurisdicción del Comandante en Jefe de la Primera Zona y Juez Naval.

Debí hacerme cargo de este proceso, que era de singular importancia, tanto en lo institucional como en lo nacional, ya que desde un comienzo aparecían como instigadores el senador Carlos Altamirano y el diputado Oscar Guillermo Garretón. El Fiscal Naval empezó a tomar declaraciones y aparecieron los responsables que en total sumaban alrededor de 62 entre clases y marineros.

Es importante destacar que los que promovieron y trataron de destruir la disciplina institucional fueron los parlamentarios nombrados, además del Secretario General del MIR, Miguel Enríquez, que habían logrado penetrar y establecer relaciones con un sargento que era suficientemente hábil como para convencer a otros. El sargento se llamaba Cárdenas y estaba a bordo del CL Latorre. Este sargento con- siguió influir en algunos hombres con ideas afines y así se llegó a la siguiente cuota por buque: 28 hombres en el DD Blanco, 9 en el CL Latorre, 15 en el DD Cochrane, l0 en el CI Prat y en el CI O’Higgins 4. Un total de 66 Clases y marineros, infectados con ideas ajenas  las normas institucionales navales y a la convivencia pacífica y moral propia de los seres humanos.

El 5 de agosto se terminó la redada; se los trajo a tierra, al Cuartel Silva Palma. Se dio comienzo a los interrogatorios en la Fiscalía Naval. Lo que dijo la prensa comunista y socialista sobre que habían sido maltratados fueron falsedades. Fue un proceso normal, de gran seriedad y peso institucional, en que se averiguaba si los inculpados estaban o no implicados en los hechos referidos, y con eso bastaba. Los que estaban implicados, para afuera y los inocentes siguieron en el servicio. Los cabecillas y responsables de tratar de crear un estado de insubordinación fueron sancionados con las penas que el Código de justicia Militar dispone para el grave delito de sedición a bordo como asimismo para los que, sin ser sujetos directos del Código de Justicia Militar, induzcan y auxilien a las tropas a la insubordinación.

Indudablemente, la consecuencia fue que en mi carácter de Juez Naval pidiera el desafuero de Altamirano y Garretón, que la Corte de Apelaciones de Valparaíso no alcanzó a conceder, pues tenía en Tabla esta materia para el 12 de septiembre y en esa fecha ya no había Congreso, ni senadores ni diputados con fuero.

En la Segunda Zona NavaI de Talcahuano se logró detectar algunas cédulas miristas en personal de filiación azul (personal civil bajo régimen militar) de los Arsenales (asmar), que se fugaron y desaparecieron el día 11 cuando cambió el gobierno. En todo caso, todo esto contribuyó al aumento de la tensión al interior de la Institución. Lo anterior se suma que el día 5 de septiembre me llegó una carta, entregada por mano en la Comandancia en Jefe de la Primera Zona Naval, que tenía el siguiente encabezamiento y contenido:

Valparaíso, 5 de Septiembre de 1973. Sr.

Comandante en Jefe de la Armada.

Almirante don José Toribio Merino Castro

Presente

Respetado señor Almirante:

Los Tenientes de la Escuadra y de la Primera Zona que suscriben, ante los acontecimientos que vive el país, se han visto en la necesidad de expresar a Usía lo siguiente:

1° Hemos sido educados en nuestra Escuela Naval en un sistema democrático y esencialmente anti-marxista; de ello consta en los textos que la superioridad nos ha entregado en los diferentes ni- veles de educación. […]

Tal situación la rechazamos y por ello cumplimos con nuestro deber de lealtad al informarle que hemos condicionado nuestra permanencia en la Institución a que esta actúe decididamente para desterrar el marxismo en Chile, como único medio de volver la normalidad a nuestro país, la seguridad a sus habitantes, el orden, la lealtad y la disciplina a nuestra querida Institución. […]

(Merino, 1998, 209-210)

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Fontaine Hemán Cubillos Leiva se perfecciona en Inglaterra y hace una carrera naval lucida, llega a Vicealmirante y Comandante en Jefe de la Armada, pero su brillante hoja de servicios no consigna las privaciones y estrecheces que su familia y él debieron sufrir durante su carrera de marino. Su hijo, Hemán Cubillos Sallato, con las mejores calificaciones y expectativas, se retira muy joven de la Marina. Su amigo Roberto Kelly hará lo mismo cuando está a punto de ascender a Contralmirant(Fontaine, 1988, 14)

 

Roberto Kelly tjene 47 años cuando abandona la Marina en 1967 para internarse en San Bemardo a administrar un moderno criadero de aves de Agustín Edwards. Macizo, fuerte, tranquilo, la vida le ha puesto grandes exigencias personales. De abuelos paternos irlandeses, nace de padres sordomudos. El Instituto Nacional, el Internado Barros Arrana y la Escuela Naval, le inculcan el espíritu de esfuerzo y responsabilidad del mando. Compañero de curso de los futuros Almirante Gotuzzo, Paredes, Justiniano y Weber, está a un año de diferencia de los Almirantes Troncoso y Castro.

A los très años de alejarse de la Armada, Kelly mantiene amistades con sus ex compañeros. Está muy ligado además a Hemán Cubillos y su familia, entre otras razones por haber servido en varias oportunidades al mando del Vicealmirante Cubillos Leiva, quien lo distingue mucho.

Con Agustín Edwards y Hernán Cubillos crean en agosto de 1968 la Cofradía Náutica del Pacífico Austral, para el cultivo de los deportes náuticos. La corporación funciona con una rotativa de comidas en casa de los socios, suculentas, bien conversadas y regadas. Pertenecen a la Cofradía, entre otros Oficiales, José Toribio Merino, Patricio Carvajal y Arturo Troncoso, más unos pocos civiles cuyo número se irá ampliando con el tiempo. El deporte común es motivo de afinidad y de largas conversaciones. Por unanimidad eligen como primer Comodoro a Agustín Edwards. Cuando éste se ausenta del país, nombran Comodoro al Almirante José Toribio Merino. (Fontaine, 1988, 16-17)

 

Los marinos transmiten a Kelly una inquietud. “Botar a Allende, no cuesta nada. Lo importante es qué hacer con el Gobierno; cómo solucionar los problemas económicos.” Kelly se compromete a presentarles un plan y acude en Santjago a su amigo Emilio Sanfuentes Vergara, vinculado también al grupo Edwards y colaborador estrecho de Hemán Cubillos. Sanfuentes, siempre optimista, promete el plan para dentro de treinta días. Kelly les ofrece a los marinos el estudio en un plazo de noventa días.

Tres hombres tienen importancia primordial en la gestación de ese plan: Sergio Undurraga, el dueño de casa, pues la base fue su oficina de asesoría para la Sociedad de Fomento Fabril; Emilio Sanfuentes, que aporta la vinculación empresarial, nacional y gremialista, además de su acercamiento a los marinos y de su enorme capacidad para movilizar esfuerzos; y Alvaro Bardón, que es el contacto más eficaz con los economistas demócratacristianos sin perjuicio de comunicarse con facilidad suma con los otros sectores de economistas.

.Diez son los economistas que trabajan en el plan. Tienen distintas ideologías y representan intereses diversos. Además de la inquietud por la gravísima situación del país, los unen los estudios efectuados en la Universidad de Chicago, el hablar un mismo lenguaje tecnológico y pertenecer a una misma generación. El mayor de todos es Sergio de Castro, que nace en 1930. Los demás vienen al mundo entre 1935 (Pablo Baraona) y 1944 (Juan Villarzú). Esos diez economistas son los siguientes y ocuparán los cargos que a continuación indicamos: Alvaro Bardón, Presidente del Banco Central y Subsecretario de Economía; Juan Braun, uno de los principales ejecutivos del grupo Cruzat; Pablo Baraona, después Presidente del Banco Central y Ministro de Economía; Manuel Cruzat, cabeza del grupo que lleva su nombre; Sergio de Castro, Ministro de Economía y Ministro de Hacienda; Andrés Sanfuentes, catedrático; Emilio Sanfuentes, empresario; Sergio Undurraga, Gerente de ]a Oficina de corfo (Corporación de Fomento Fabril) en Nueva York y hombre de empresa; Juan Villarzú, Director de Presupuestos; José Luis Zabala, Gerente de Estudios del Banco Central, banquero y empresario.

Aprobado el plan general, se distribuyen los distintos temas entre los economistas. Así, por ejemplo, Pablo Baraona toma los asuntos agrícolas; Sergio Undurraga, mercado de capitales; Andrés Sanfuentes, política de redistribución de ingresos; Juan Villarzú, área de propiedad social, y así respectivamente.

El trabajo demora más de lo previsto. Algunos especialistas no le creen a Emilio Sanfuentes cuando dice que este plan es condición para la deseada intervención de las Fuerzas Armadas. Los marinos apremian a Kelly, éste a su vez a Sanfuentes, quien urge a los demás. En mayo de 1973, Kelly cita a los economistas a Viña del Mar. Se hospedan en el Hotel San Martín. Allí toma forma definitiva el programa. La dificultad del trabajo está en armonizar puntos de vista diferentes. Algunos piensan que las empresas tomadas ilegalmente por el Gobierno de Allende deben volver a sus dueños y enajenarse en el mercado las adquiridas por aquél mediante expropiación u otro título. Otros estiman que el experimento socialista de Allende da pie para otro experimento social comunitario que otorgue la propiedad a los trabajadores. En muchos casos se llega a soluciones de compromiso. El hecho es que Emilio Sanfuentes resume en cinco páginas el trabajo y se lo da a Kelly. Este lo pasa al Comandante Troncoso. A contar de entonces los marinos van recibiendo casi hoja por hoja el programa que pulen rápidamente De Castro y Undurraga. El 11 de septiembre de 1973 las fotocopiadoras de la Editorial Lord Cochrane, cuyo presidente es Hemán Cubi1los, representante máximo de Agustín Edwards y muy relacionado con varios economistas del Plan, trabajan sin parar imprimiendo ejemplares del extenso documento, familiar- mente llamado “El ladrillo”. Antes de mediodía del miércoles 12, los Oficiales Generales de las Fuerzas Armadas que ejercen responsabilidades de Gobierno tendrán el Plan encima de sus escritorios.

(Fontaine, 1988, 18-20)

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Composición de la flota en 1973

 

Cruceros :

Prats

O’Higgins

Latorre

 

Destructores :

Blanco Encalada

Cochrane

Riveros

Williams

 

Submarinos :

Wilsom

Thomsom

 

Fragatas :

Orella

 

Zonas navales

Primera zona – Valparaíso

Segunda zona – Talcahuano

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Cárdenas

Antecedentes necesarios: Juan Cardenas, Sargento segundo, 21 años de servicio. Ingreso en la escuela de grumetes en la isla Quiriquina en el año 1953, especializado en técnica de combustión interna, máquinas y herramientas e ingeniería civil. Detenido el 6 de agosto de 1973 en horas de madrugada, en Valparaíso. Condenado a 13 años de cárcel. Liberado en mayo de 1978, por presión de la solidaridad internacional y del avance de la lucha de nuestro pueblo.

Pregunta: ¿Cuándo comienzas a participar en los llamados movimientos reivindicativos en la marinería?

Juan Cardenas (J.C.) : empecé a participar el ano 58 mas o menos. Se realizan por entonces movimientos reivindicativos que tenían como propósito el mejoramiento de las condiciones generales del personal. Se realizan constantes demostraciones de fuerza en distintas unidades, haciendo huelgas de rancho –no aceptando la comida–, por reivindicaciones tales como el control de Bienestar –el movimiento que se realiza en la fragata Baquedano fue uno de ellos–, o más tarde la lucha por el derecho a vestirse de civil fuera de los horarios de servicios –lo que se ganó en tiempos del gobierno de Frei, con la ley firmada por el entonces ministro Carmona, después de muchas y fuertes presiones. Todas estas manifestaciones reivindicativas son la experiencia más inmediata en la gestación y desarrollo del movimiento revolucionario en la marinería que tiene su proyección mas alta en los años 72 y 73.

Pregu nta : ¿Podrías decimos cuales son las unidades principales de la armada chilena?

J.C.. en tiempos denominados normales, de estabilidad democrática, las principales unidades eran :

Cruceros. O’Higgins (1.000 hombres aprox.), Prat (1.000 hombres aprox.)

Destructores. Williams (280 hombres aprox.), Rivero (280 hombres aprox.)

Escuelas. Ingeniería (800 hombres aprox.) Artillería (5 00 hombres aprox.) Comunicaciones (500 hombres aprox.)

Naturalmente todo esto ha sufrido modificaciones después del 11 de septiembre de 1973. Por ejemplo la escuela de ingeniería de la marina, ubicada en Viña del Mar, tiene un personal de 2.000 hombres. Ha aumentado también el numero de navíos, etc..

Pregunta : ¿Cuáles son los aspectos mas comunes de la lucha de clases que se dan en la armada chilena?

J.C. Como es sabido, la oficialidad de la marina es lo más reaccionario de los tres cuerpos militares que existen en nuestro país (hablo de tres cuerpos aunque ahora se ha militarizado también a la policía). El origen de clase de esta oficialidad es la aristocracia y la burguesía alta. Ellas hacen una selección muy rigurosa antes de permitir la entrada a la escuela de oficiales y durante los años de formación se observa con detención el comportamiento de los aspirantes. Uno de los criterios fundamentales de selección es la actitud hacia los mandos superiores La oficialidad tiene su fuerza no en el número de hombres ni en su capacidad profesional, sino en la propia institucionalidad dominante en la marina. El sistema de reglamentos y de administración son los instrumentos de que se vale la oficialidad para hacer pesar su poder sobre los clase y la marinería. Este sistema de reglamentos es antidemocrático y no esta sujeto a discusión en la armada. Su consigna ideológica es la patria, ello entendido como la bandera, los héroes, pero nunca el pueblo. Su mística de superioridad por sobre la tropa esta basada en su origen de clase y en la educación en distintas escuelas que suponen distintos niveles

La Armada emplea mucho tiempo en la educación del personal técnico –escuela de grumetes dos años, escuela de especialidades dos años. Escuela de subespecialidades : uno o dos años, a esta formación de escuela hay que agregar los años de práctica–. Esto permite a la armada tener un personal con buena calificación. Ello a diferencia de otros cuerpos armados donde la educación es mas corta. Esto incide directamente en el nivel general cultural del personal y en su interés por cuestiones relacionadas con la sociedad civil. Los constantes viajes al exterior le entregan al personal una visión mas cercana de otras naciones. De otras formas de gobierno y sistemas. De otras culturas. De otros modos de pensar, etc.

Del espíritu de rebeldía de la marinería tenemos antecedentes históricos como el movimiento del año 1931. Y el motín de la escuela de ingeniería naval en el año 1962. Por nombrar a los más conocidos.

De tal manera que el enfrentamiento entre el personal y la oficialidad cobra especial violencia en la Armada chilena durante los años 60. Se da cotidianamente y se expresa en variadas formas. […]

Las formas mas usuales de enfrentamiento han sido la descalificación técnica de parte del personal hacia la oficialidad, lo que permite derribar el mito de superioridad por parte del oficial sobre el personal. El derecho ganado a vestirse de civil en las horas fuera de servicio la restó también poder al oficial ya que este estaba imposibilitado de ejercer mando en la vida civil sobre el personal.

Más tarde, posterior, al ,año 70, el enfrentamiento va tomando cada vez mas un carácter político. Naturalmente influido por los acontecimientos que ocurrían en la sociedad civil. Por ejemplo, el año 1972 lo más discutido fue la enu. Allí habían dos posiciones bien claras La oficialidad tomó la iniciativa haciendo públicas arengas contra la aplicación de la enu. Manifestando todos sus criterios de clase acerca del sistema de educación en nuestro país. La marinería, en cambio, veía con buenos ojos la modificación del sistema educativo que conservaba tantos privilegios para los hijos de las clases acomodadas y ponía tantos obstáculos para la educación de los hijos de las clases populares.

Fueron muchos los enfrentamientos verbales en distintas unidades que se daban entre la marinería y la oficialidad acerca del problema de la enu. También otra cuestión que fue sometida a la discusión y fue tema de enfrentamiento entre la marinería y la oficialidad, fue lo que se refiere al mercado negro. Aquí la marinería tenía mucha confusión y fue muy difícil explicar el fenómeno. Este problema tocaba directamente a la clase –suboficial– ya que tiene privilegios para comprar una serie de mercancías. De manera que en este problema tomó la iniciativa la oficialidad. Posteriormente fue la posibilidad de un golpe de estado lo que llevó la política a las unidades.

Pregunta : ¿Podríamos decir que en la armada chilena existen dos cuerpos de especialización, uno que su tarea principal es técnica y otro cuya tarea dominante es represiva?

J C. Ciertamente. Antes señalaba el tiempo de estudio y de preparación que necesita el personal de marinería y  también la oficialidad naval. La gente que no aprueba estos cursos, o los de menor capacidad son enviados a las escuelas de oficialidad de infantería de marina o a la escuela de infantería de marina, según el caso.

Estos son mirados como parientes pobres de la armada y son los Cuerpos especializados en la represión Este personal es caracterizado por su bajo nivel cultural, su pobre preparación, su espíritu reaccionario, pero su excelente entrenamiento físico es también marcado. Es el cuerpo armado por excelencia. No es por casualidad que son ellos principalmente los que participan en el golpe de estado del 11 de septiembre y los cuadros jóvenes de la marinería. Este cuerpo armado de infantería tiene como función la represión no sólo contra el pueblo, sino también contra la propia marinería.

.No es extraño entonces que el movimiento del año 1931 fue aplastado por los infantes de marina, el motín de la escuela de ingeniería del año 1962 fue reprimido por ja infantería de marina. La escuela de ingeniería fue rodeada por los cosacos –así se les llama a los infantes de marina– y el personal amotinado fue obligado a rendirse.

Después del golpe se pusieron cuerpos de infantería de marina en cada una de las unidades de la marinería, lo que antes era sólo habitual en el buque insignia. Ello rebela la desconfianza de la oficialidad y de los altos mandos en la marinería.

Pregunta: ¿Cómo se podría caracterizar al personal de la marinería?

J.C. Haciendo una simplificación podría decirse que habrían tres categorías más marcadas entre la marinería. a) aquellos que se definen como de izquierda. b) los que se definen como antioficiales. c) los llamados democráticos.

Las dos primeras categorías eran las dominantes y con ella se lograba una mayoría, lo que permitía poner en discusión cuestiones que eran de nuestro interés. El personal que tiene simpatía hacia la oficialidad se le mira mal y es definido como soplón. Se le aísla con facilidad.

Ya en tiempos de Frei en cada unidad se sabía que personal era de confiar, con quienes se podía iniciar la agitación de tal o cual problema. Personalmente tuve muchos problemas debido a la relación de confianza que mantenía con mis compañeros y mi poca comunicación con la oficialidad, lo que derivo en constantes traslados y que no me permitió estar mucho tiempo en cada unidad en que preste servicios.

Pregunta. ¿Cómo observó la marinería el triunfo de Allende el año 1970?

J.C.: Con mucho entusiasmo en un comienzo? Había confianza que esto permitiría restarle poder a la oficialidad, que se acabaría mucha injusticia, que se habrían nuevas posibilidades para el personal. Me refiero a posibilidades tanto materiales como educacionales. Me refiero a las posibilidades de democratizar la institución, de hacer más angosta la separación entre pequeñas cosas, pero que para el personal tienen importancia.

Allende tuvo una política errada, el gobierno estuvo equivocado. Me refiero por ejemplo a que cuando visitaba las unidades, jamás conversaba con el personal y toda su atención era hacia la oficialidad y los altos mandos. Cuestión que ni Frei hizo, naturalmente que Frei cuando visitó las unidades y se reunió con el personal lo hacía por demagogia barata y no porque este señor fuera democrático ni mucho menos.

En cuestiones de mayor importancia la marinería tuvo mucha desilusión con la no aplicación de la enu, la política confusa ante el mercado negro y por sobre todo con la entrada de los generales al ministerio después de la huelga reaccionaria de octubre de1972.

Esto último se vio como un reforzamiento de la oficialidad y el alto mando sobre el personal y esto fue así en la realidad. Se hizo más oído sordo a todas las aspiraciones que por años tenía la marinaría. La confianza en el gobierno de la Unidad Popular se fue perdiendo rápidamente desde entonces.

Las ilusiones del gobierno de Allende en la oficialidad reaccionaria se fueron haciendo más clara para cada uno de nosotros. Muchos de nosotros conocíamos perfectamente bien a aquellos oficiales que aparecían como democráticos, progresistas, constitucionalistas o profesionales, en los ministerios o reparticiones fiscales.

También observamos como la Unidad Popular en general iba siendo sobrepasada por un movimiento del pueblo que quería la revolución.

Todo ello tuvo directa repercusión en nuestras reuniones, discusiones y resoluciones. Cada vez más la marinería tenía menos confianza en el gobierno de Al]ende y más confianza en las organizaciones de base del pueblo. Nosotros observábamos con inquietud la actitud cada vez mas groseramente golpista de la oficialidad y sus abiertos llamados a que nosotros los apoyáramos en sus aventuras. Nosotros estabamos ciertos que esa era una posibilidad real y que no tenía nada de ficticio. Veíamos directamente y con antecedentes de primera mano. Las relaciones que mantenían los oficiales de los distintos cuerpos armados y también con agentes extranjeros.

De todo esto teníamos claras pruebas. A comienzos de 1973, el 24 de mayo, a bordo del crucero Prat, en la ciudad de Arica, se llevó a efecto una clara reunión conspirativa en la que participaron altos jefes de la Armada brasileña y chilena. Esta reunión se efectuó a la una y media de la madrugada y de ella informamos al gobierno del presidente Allende.

Más tarde vino el tanquetazo, el 29 de junio. Nosotros nos encontrabanmos acuartelados desde el día anterior por orden superior y el mismo día 29 de madrugada teníamos orden superior de salir a la mar. Para nosotros esto fue una confirmación de nuestra apreciación de los intentos de dar  un golpe de estado militar en coordinación de todas las ramas de las fuerzas armadas.

Los insurrectos del 29 de junio, del tanquetazo, no se les aplicó sumario militar como correspondía a delitos de esa naturaleza según los propios reglamentos militares, lo que significaba, lo que significaba complicidad de los altos mandos del ejercito. De todo esto el gobierno de Allende hacía vista gorda. Sin embargo, en agosto de 1973, contra nosotros se aplicó todo el rigor de la ley y también todo el rigor de la tortura y la represión.

Luego a finales de agosto de 1973, llegaron oficiales norteamericanos que observaron el ambiente que reinaba en la marinería de las distintas unidades. Tuvieron directos contactos con la marinería y hablaban un perfecto español. De ello también informamos al gobierno del presidente Allende.[…]

Lo peor de todo para nosotros, es que cuando más tarde se producen nuestras detenciones. Es de conocimiento público la actitud de condena de Allende en contra de nuestro movimiento Esto le permite a la oficialidad y a los altos mandos actuar con absoluta libertad en contra del personal que no contaba con la confianza de ellos, les permite hacer una limpieza de los elementos “traidores a la institución”. La desmoralización en muchos marinos y en general , en el personal fue muy grande, nos tomaban presos por denunciar a los golpistas. por querer defender las conquistas del pueblo y el propio gobierno nos condenaba. La alegría de los oficiales por esto tenía como la otra cara de la moneda la tristeza y decepción de mucho personal. […]

Pregunta : ¿Cuántas personas fueron detenidas en agosto de 1973?

J.C.. Alrededor de 600 hombres entre personal de la marinería. Personal de asmar y personal civil de la institución. Los cargos son de sedición y subversión. O sea los verdaderos sediciosos, golpistas y subversivos hacían el papel de jueces contra nosotros. […]

(Unidad proletaria 8, 1978)

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Chile Hoy 63, 24/8/73

[…]en estas páginas se denuncian sus planes, sobre la base de informaciones entregadas por los Comités de Defensa y Solidaridad de la marinería antigolpista, constituidos en Santiago y Concepción, e1 aparato de informaciones del Movimiento de Izquierda Revolucionaria y el corresponsal de Chile hoy en Concepción, Alvaro Rojas.

oficiales derechistas han estado lanzando arengas, especialmente ante la suboficialidad, en las que se utiliza exactamente el mismo lenguaje de políticos como Onofre Jarpa y Eduardo Frei: el Gobierno no se propone rectificar su política; ya ni siquiera los más enérgicos emplazamientos dan resultado y la única “solución” consiste en derrocarlo.

En esas mismas arengas, que fueron particularmente frecuentes duran- te el mes de julio, se planteaba que un primer paso fundamental consistía en destruir las organizaciones de masas de la izquierda, muy especialmente los cordones industriales y comandos comunales, utilizando la Ley de Control de Armas.

Para ir creando un clima de descontento contra el Gobierno en los cuadros navales de extracción social proletaria, los oficiales derechistas se propusieron entorpecer el abastecimiento de suboficiales y tropa. Esto fue visible en la base de Talcahuano, por ejemplo: los oficiales de la segunda zona, Ferrada, Agiiero, Ramírez y Tagle y los capitanes de fragata Minoletti y Novoa (ex segundo Comandante del Crucero Latorre) se coludieron con el comerciante y dueño de supermercados Elías Saka, para negar a marineros y suboficiales el abastecimiento que en cambio recibían normalmente los oficiales. Todo era justificado por el jefe de abastecimientos de la base, capitán de fragata Martiniano Parra quien fue el autor de una de las más violentas arengas a los suboficiales, en la base de Talcahuano, el 23 de julio: sostuvo que la situación política en el país era gravísima y que era posible que la Marina tuviese que participar en un golpe de Estado, para lo cual era esencial que se mantuviese firmemente unida. Llamó a su auditorio a no tener miedo a los civiles armados, pues éstos nada podrían hacer ante las poderosas unidades de combate de las Fuerzas Armadas.

Esta actividad, no ya deliberante, sino abiertamente sediciosa, se hizo cruda y desembozada a partir del “tancazo” deI 29 de junio. La oficialidad lucía gran seguridad en sus capacidades de mando y en sus recursos propiamente militares, muy especialmente en la capacidad para el combate y la calidad del armamento de los Infantes de Marina, los ‘cosacos” del cuerpo, cuyo papel consistiría en participar en 1os combates en tierra. Sin embargo, cuando se detectó la actitud leal al Gobierno institucional en las tripulaciones, los “cosacos” pasaron a desempeñar un papel fundamental en los planes golpistas : debían incorporarse a los barcos de guerra para neutralizar a la marinería.

Todo el plan, desde la agitación golpista por la vía de las arengas hasta la creación de descontento a través de las dificultades en el abastecimiento, parecía listo para implementarse a comienzos de agosto. Los buques, dotados normalmente de pertrechos suficientes para permanecer en el mar durante 30 días, recibieron un sobreabastecimiento capaz de mantenerlos in tocar tierra durante otros 60 días. De las unidades mayores, el Prat, el O’Higgins y el Almirante Latorre, había, antes de agosto, dos en malas condiciones: el Prat y el O’Higgins. El segundo tenía prioridad en los planes de asmar (Astilleros y Materiales de la Armada), pero fue postergado para acondicionar el Prat, más poderoso y útil para el papel de patrullaje o ataque, junto al Latorre, desde cualquier punto de la costa. El O’Higgins quedaría apostado frente a Talcahuano, dispuesto a controlar la situación en la importante bahía que cobija algunos de los centros industriales más importantes de Chile. En esta operación de cambio de planes de reparación le cupo un importante papel al Contralmirante Ismael Huerta (ex Ministro de Obras Públicas y Transporte en el gabinete cívico-militar posterior al paro de octubre, muy citado por la derecha […]

Amirante Wood, jefe de asmar. […]

Después del 29, una circular interna dispuso que sólo los oficiales se  mantuvieran armados. En asmar de Talcahuano se cambió el régimen del casino, disponiéndose que los uniformados no comieran junto a los civiles contratados especialmente para trabajos técnicos o administrativos, sino separados por talleres. Los “armerillos” o compartimentos donde s guardan las armas livianas, fueron cambiados de lugar, a emplazamientos conocidos sólo por los oficiales.

Toda esta desconfianza tenía una base muy real: como consecuencia de las arengas golpistas de los oficiales reaccionarios, suboficiales y marino comenzaron cada vez con mayor frecuencia a reunirse en corri110s par comentar las proposiciones sediciosas de sus superiores. […]  á a partir del frustrado ,’tancazo” comenzaron a practicarse arrestos en la suboficialidad y la marinería. Se trataba por un parte de amedrentar a los antigolpistas y, por otra, de investigar exactamente quienes y cuántos eran.

Aquél fue el comienzo de toda una etapa de franca represión: en la base aeronaval de El Belloto, el mismo 29 de junio hubo gran agitación: los oficiales, encabezados por el jefe de la base, el Capitán de Fragata Vázquez discutían abiertamente la necesidad de apoyar el golpe del Coronel Souper. Ante esto, la suboficialidad designó a un grupo de delegados que manifestaron a Vázquez que ellos no estaban de acuerdo con el golpe y defendían al Gobierno constitucional. A raíz de ello, fueron detenidos cinco suboficiales, a los que se acusó de insubordinación. Era comprensible tan airada reacción, pues la actitud constitucionalista de ellos había frustrado el plan de apoyo a Souper, que consistía en hacer funcionar un puente  aéreo, El Belloto-Santiago, para trasladar a la capital a un contingente d los temibles “cosacos” o infantes de marina, que apoyarían a los militares sublevados en la capital. Tras los arrestos la base fue reforzada con tropa de “cosacos”.

Aquel mismo día, en la Escuela de Ingeniería Naval de Las Salinas, un grupo de marineros y suboficiales comentaban en la sala de guardia una de las arengas golpistas. Un oficial que pasó por allí y escuchó la discusión, hizo arrestar a los doce que estaban informalmente reunidos, acusándoles de “deliberación”. Luego, él mismo los interrogó por separado y los acusó de subversión. El grupo fue flagelado, golpeado y todo ello se difundió profusamente en la base, para que sirviera de lección al resto de los constitucionalistas y naturalmente a todo elemento simpatizante de izquierda.

En la Segunda Zona, la situación era muy similar. A partir del 29 de junio, el jefe del Servicio de Inteligencia Naval, Capitán de Fragata Guajardo Alarcón[1], dirigió arrestos y allanamientos en Talcahuano y Concepción. En el puerto militar, eI Capitán de Infantería de Marina Koeller, junto a capitán Acuña, de la Inteligencia Naval, llevaron a cabo una verdadera razzia contra la marinería. Allí se cometieron distintas irregularidades con los detenidos : el Capitán Koller estaba presente cuando el Fiscal Naval interrogó a los marinos que habían sido detenidos y les apremiaba y amenazaba con nuevos interrogatorios si negaban las declaraciones presta das bajo apremio. Después, los detenidos fueron nuevamente interrogados Y flagelados por los Tenientes Jeage, LeteIier y Luna. Otros, les golpeaban: los Tenientes Alarcón, Tapia, Maldonado y el Subteniente Boetsch, de la infantería de Marina.

En Valparaíso la situación para los marineros se hizo crítica a partir de los primeros días de agosto. El lunes 6, a las ocho de la noche, la Armada dispuso acuartelamiento en primer grado para la Escuadra, alegando que el personal debía participar en la requisición de camiones. Los efectivos que habían salido de franco debieron regresar al puerto. A los que iban retornando y a los que habían permanecido en el puerto o en las unidades de la escuadra se les revisó e interrogó. Como resultado de esta investigación, fue detenido un número no precisado, al que se condujo al fuerte Silva Palma. De allí se había retirado a todos los presos “comunes”, para destinar el recinto exclusivamente a los “políticos”. Entre éstos se encontraban el Sargento Segundo Cárdenas y el Cabo electricista Blaset. Junto a otros siete, fueron sacados de la prisión la noche del martes 7, engrillados y con los ojos vendados. Los llevaron hacia el acantilado Puertas Negras, en Valparaíso, y allí les golpearon y los torturaron, sumergiéndolos desnudos en el mar. El miércoles 8, por la mañana, los llevaron de regreso al cuartel Silva Palma, donde siguieron torturándolos. Luego, les llevaron a Talcahuano, en avión. En esta ciudad se habían realizado arrestos masivos en los cruceros Prat y O’Higgins y en el recinto de asmar. […]

Incitaciones golpistas : Desde el 29 de junio el teniente segundo Jaime 01avarrieta se ha dedicado a arengar a la tropa y a hacer agitación pro fascista al interior de la Escuela de Grumetes de la Isla Quiriquina.

También desde el “tancazo”, el Teniente Julio Meneses, enfermero jefe del Hospital Naval, arenga casi diariamente al personal del hospital, llamando al golpe de Estado. Además, persigue al personal de izquierda del hospital, tratando de que se les expulse del trabajo, acusándolos ante el Almirante “por hacer política en el hospital”.

Detención de innumerables trabajadores de asmar y marineros de la Escuadra, que desde sus lugares de trabajo fueron llevados a los cuarteles de la Base Naval. Allí, en absoluta impunidad, han sido torturados durante días enteros para obligarlos a reconocer su participación en un complot que los oficiales han inventado. Estarían detenidos Víctor Estay, Carlos González, Luis Jaramillo, Daniel Rayman, Luis González, Henry Gómez, Daniel Marinao, Cruces, Opazo, y las compañeras Doris López, Lucy Rebolledo y Janet Peñailillo. [Chile Hoy 63, 24/8/73 in Las Fuerzas Armadas y…199-206]

 

Esposa de Cárdenas: “no querían dispararle al pueblo”

Chile hoy conversó con Regina Muñoz Vera, esposa del Sargento Juan Cárdenas, detenido hace algunas semanas por personal de la Armada.  ¿Cómo se siente usted con todo lo que está pasando?

En forma moral totalmente destrozada, porque no puedo concebir que esta gente sea tan injustamente detenida y tan fuertemente mortificada. Han sido flagelados hasta lo más íntimo. Por eso estamos tratando de hacer claridad en las masas y tratando de hacernos oír por las autoridades a fin de que se haga justicia y no ocurran más estas situaciones.

¿Qué opina usted de las palabras del Presidente Allende cuando se refirió a estos hechos en el discurso introductorio al nuevo Gabinete?

-Yo mucho no sé de política. A mi modo de ver, parece que e Presidente condenó a la gente de “ultraizquierda”, diciendo que había que reprimirlos. Me parece que él está muy mal informado, que las cosas no le llegan bien claras . . . […]

Yo quiero llamar a que el pueblo preste su solidaridad, porque lo único que el pensaban era que no querían enfrentarse en contra de ellos; no s utilizados en un golpe de Estado.

-Cuándo su marido iba a su casa, ¿comentaba esta posibilidad tener que enfrentarse al pueblo?

-Él estaba preocupado de que ocurriera un Jakarta, porque los planes de la ultraderecha que está en la oficialidad son terribles: piensan eliminar mucha gente. No podemos nosotros aceptar que nuestros hermanos caigan en forma tan injusta.

[Chile Hoy 63, 24/8/73 in Las Fuerzas Armadas y…199-206]

 

Persecución a los leales Vícror Vaccaro, Chile Hoy 65, 7/8/73

Al anunciar el 9 de agosto la composición y tareas del “Gabinete d Seguridad Nacional” el Presidente Salvador Allende proclamó : “el Gobierno rechazará toda tentativa de infiltración política –que m siquiera mere ese nombre–, toda tentativa de infiltración subversiva en las Fuerza Amadas, en Carabineros e Investigaciones”.

La advertencia tenía relación con lo que el mismo Jefe del Estado llamó en ese momento “tentativas de organización celular en los buques d la Armada Nacional” por parte de “sectores de ultraizquierda”; y fue presentada en su oportunidad por la prensa derechista como el cumplimiento de una condición de los marineros de integrar el nuevo ministerio cívico-militar, en el que estaban representados por su Comandante en Jefe Almirante Raúl Montero. […]

Obviamente, el Primer Mandatario hizo fe de lo que le informó 1a superioridad naval respecto a la investigación. De otra manera no se puede explicar que haya calificado de subversivos al centenar de suboficiales  marineros a los que primitivamente se detuvo por “incumplimiento de deberes militares” y cuyo único delito fue no prestarse a apoyar el intento golpista en que estaban comprometidos sectores de la oficialidad.

Sin información suficiente y fidedigna, El Presidente Allende pudo ser sorprendido por los mismos que están interesados en transformar ese proceso en pantalla que oculte la deliberación sediciosa o abiertamente subversiva que la actitud patriótica de los marineros contuvo por el momento. […]

Campaña publicitaria

Al contar con el respaldo inicial del Gobierno, la oficialidad comprometida en la conjura aprovechó la circunstancia para colocar a aquél en situación aún más difícil. Previa orquestada campaña publicitaria señalando que importantes dirigentes de la izquierda serían los instigadores del motín, se dijo que algunos “implicados en el fracasado complot contra la Segunda Zona Naval” identificaron a “los cabecillas del golpe sedicioso como el diputado Óscar Guillermo Garretón, el senador Carlos Altamirano y el Secretario General del mir, Miguel Enríquez”.

A esa altura, las Fiscalías Navales de Valparaíso y Talcahuano habían declarado reos a 23 suboficiales y marineros, la primera, y a 20 uniforma- dos y 4 civiles la segunda. El actual Ministro de Hacienda y entonces Comandante en Jefe de la Primera Zona Naval, Contralmirante Daniel Arellano, declaró el 25 de agosto que dicho proceso “se inició a requerimiento del Poder Ejecutivo, de conformidad con lo establecido en el artículo 26 de la Ley 12,927 sobre seguridad del Estado” .

En el informe se agregaba que “se encuentran prófugas diversas personas que también aparecerían comprometidas en estos hechos” y que a los detenidos se les había levantado la incomunicación y permanecían recluidos en “establecimientos navales al efecto”.

Entre los prófugos -señaló “EI Mercurio”- “estarían los parlamentarios Carlos Altamirano y Óscar Garretón”, saltándose en su desenfreno el hecho de que ambos tienen fuero y que mientras no sean despojados de éste, no pueden ser detenidos y por tanto, menos podían “estar prófugos”.

Los insistentes “trascendidos” fueron confirmados el 30 de agosto fecha en que con la firma del Juez Naval, Vicealmirante José Toribio Meñno, se presentó a la Corte de Apelaciones de Valparaíso la petición de desafuero contra los Secretarios Generales del ps y del mapu.

De acuerdo con los antecedentes “filtrados” desde la Fiscalía, los testimonios de los testigos coincidían en que los máximos dirigentes de dos partidos de la up, así como el jefe del mir habían dado “instrucciones directas para bombardear la población Las Salinas donde vive personal d la Armada y la Escuela Naval”.

Para ejecutar el “plan” los complotados debían “apoderarse d algunas unidades de guerra” y “pasar por las armas” a todo el que  resistiera. […]

Denuncias con nombres

Que esto es así,lo ratificó con abundantes antecedentes Miguel Enríquez otro de los acusados por la alta oficialidad de la Armada. Entre otras cosas, denunció:

  • Desde mayo de este año, miembros de la alta oficialidad naval: incluidos el Almirante Merino y Weber venían preparando un golpe de Estado.
  • Para ello acudieron a reuniones sediciosas, como la del 24 de mayo, a la una de la madrugada a bordo del crucero “Prat” en Arica, en la que participaron, fuera del Aimirante Weber, varios comandantes de buque de la Escuadra, otros uniformados, ocho civiles y un alto funcionario de la embajada norteamericana.
  • Desde mayo subieron a cada barco de la Escuadra a oficiales de la Inteligencia Naval norteamericana.
  • El día 29 de junio estos oficiales arengaron, en barcos que estaban en Talcahuano, a la marinería para apoyar el intento golpista de Souper.
  • Algunos almirantes se hicieron poner bombas por la ultraderecha en sus residencias para irritar a la oficialidad.
  • En la primera semana de agosto reunieron en cada barco a los suboficiales, los sargentos y los marineros por separado, llamándolos a estar preparados para apoyar un golpe de Estado que derrocaría al Gobierno.
  • En esa oportunidad se discutieron planes tácticos alrededor de Cómo la infantería de marina bombardearía con cohetes los cordones y poblaciones industriales de Valparaíso, si éstos resistían.

Miguel Enríquez acusó directamente al Almirante Toribio Merino, candidato de la reacción para ocupar la Comandancia en Jefe de la Armada, de tener conocimiento o haber participado “en reuniones conspirativas con Funcionarios de la embajada norteamericana, con politicastros del PN y con senadores del PDC, como Juan de Dios Carmona. Acusa de subversión a los marineros -agregó- cuando él mismo ha promovido o tolerado verdaderas insubordinaciones del cuerpo de oficiales de la Escuadra, cuando, desobedeciendo órdenes, se han negado a hacerse a la mar”. […]

Esta monstruosidad jurídica, que aparece avalada por el Gobierno, plantea la incongruencia que representaría que fueran sancionados a tales penas por delitos imaginarios los jefes de dos partidos que apoyan a ese mismo Gobierno. Por ello, no resulta aventurado señalar que de la evolución de ese proceso hasta la permanencia del ps y del mapu en el gobierno.

[Chile Hoy 65, 7/9/73 in Las Fuerzas Armadas y…224-228]

La izquierda acosada en la Marina

El Partido Socialista, en declaraciones de su Subsecretario General, el senador Adonis Sepúlveda, y el Movimiento de lzquierda Revolucionaria, en una declaración de su Secretariado Nacional, proporcionaron graves antecedentes, […]

Adonis Sepúlveda se hizo eco de las denuncias de familiares que sostuvieron que en las bases navales de Talcahuano y Valparaíso se estaba persiguiendo, encarcelando y sometiendo a interrogatorios acompañados de torturas a un número de marinos y funcionarios de la Armada, superior a 100. En Valparaíso se produjeron arrestos en la Escuela de Ingeniería Naval, Escuela de Submarinistas y en los buques “Almirante Latorre” y “Blanco Encalada”. En Talcahuano, en cambio, todos los detenidos pertenecen a la empresa Astilleros de la Armada, asmar.

Según las denuncias socialistas, hubo por lo menos dos arrestados, el cabo Juan Lagos, de profesión radiotelegrafista, y el sargento de máquinas Juan Cárdenas, que fueron golpeados, sometidos a interrogatorios nocturnos en la Escuela de Infantería de Marina de las Salinas. Y mantenidos durante largos días con un régimen alimenticio de pan y agua. […]

El Secretario Nacional del MIR fue aún más crudo y afirmó que es “un extenso sector de los oficiales reaccionarios de la Armada el que ha propiciado realmente los intentos subversivos y golpistas, ha establecido vinculaciones estrechas con grupos terroristas de la ultrarreacción y se ha hecho asesorar en estos planes nada menos que por la Inteligencia Naval norteamericana”. […]

Según el MIR, la situación en Talcahuano es tan grave, que el sábado 11 se realizó una asamblea con participación de representantes del Comando Comunal, la cut y sindicatos de la comuna, en la que se acordó realizar en un día no precisado de esta semana un “paro comunal de protesta por las detenciones y torturas y exigir la destitución del Contralmirante (Jorge) Paredes (Jefe de la Segunda Zona Naval), por la responsabilidad que le cabe en estos hechos represivos hacia los marineros y trabajadores antigolpistas de la Armada. El domingo, dirigentes del Comando Comunal y la CUT de Talcahuano se reunieron con el Contralmirante Paredes, en lo que fue una dura entrevista: el oficial les confirmó las detenciones, les notificó su decisión de practicar otras y “se negó a que los detenidos fueran vistos por la delegación”. Los trabajadores “le comunicaron los acuerdos de la asamblea de asmar, le protestaron por las torturas practicadas a los detenidos y le comunicaron que promoverían un paro provincial si no se ponía en libertad a los detenidos”. . .[cayuela José, Chile Hoy 62, 17/8/73 in Las Fuerzas Armadas y265-267]

 

Abogado Pedro Enríquez denuncia : torturas en la Armada

Pedro Enríquez Barra, casado, dos hijos, 37 años, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, ha ejercido su profesión en la ciudad de Concepción. Actuó como abogado de la Federación de Estudiantes d esa ciudad durante todo el período de represión al pueblo por parte del Gobierno de Frei. […] Es, además. Primer director del Sindicato Provincial de Abogados y Procuradores de la Provincia de Concepción, organismo gremial creado por abogados y estudiantes de Derecho para agrupar a los profesionales de la izquierda. Forma parte en representación del Sindicato de Abogados, de la Comisión de Derechos Humanos creada en Concepción para denunciar los actos de flagelaciones y vejámenes en que han incurrido algunos sectores reaccionarios de uniformados en contra de estudiantes y obreros de esa ciudad a partir del 29 de junio.

  1. E. : El cargo de subversión y extremismo en contra de marinos y trabajadores dado a conocer por las autoridades de la Armada no resiste e menor análisis. Bástenos señalar que a partir del 5 de agosto de 197 fueron detenidos e incomunicados y salvajemente torturados alrededor d un centenar de marinos y trabajadores, para recién con fecha 14 del mismo mes, terminar el Fiscal Naval de Talcahuano, don Fernando Jiménez Larraín, encargándolos reos por el delito de incumplimiento de deberes militares previsto en el numerando 3° del artículo 299 del Código de Justicia Militar, figura delictual que surge precisamente por exclusión de cualquier otro delito específico. Por así decirlo, cuando no hay delito que achacar, se encarga reo por incumplimiento de deberes militares, desde faltas como no cortarse el pelo hasta el quebrantamiento de un reglamento.

La verdad es muy otra. Desde que se supo que Allende había ganado  la elección presidencial, sectores reaccionarios de la Armada comenzaron a prepararse para concretar en momento oportuno un golpe de Estado contra el Gobierno Constitucional. Estas manifestaciones golpistas fueron ampliamente detectadas por marinos y trabajadores, tanto en los buques principales de la Armada, como el “Blanco Encalada”, el “O’Higgins” o el “Prat”, como por trabajadores de las distintas plantas de asmar. Ello motivó que entre algunos suboficiales y marinos y algunos trabajadores de asmar, se hablase de no prestarse para un golpe en contra del Gobierno legal y –en caso de llegar a concretarse–, oponerse a él. […]

Ch. H.: Según declaraciones a “El Siglo” del Diputado Comunista Manuel Canteros, “los marinos acusados no han tenido la defensa legal que corresponde a todos los ciudadanos” .

  1. E.: Es del todo efectiva la afirmación que hace Canteros. La experiencia del equipo de abogados que estamos actuando en la defensa de los trabajadores y marinos detenidos…

Ch. H.: ¿Qué equipo de abogados?

  1. E. : Hemos conformado un equipo de tres abogados : los compañeros Hemán Mege y Marcelo Burgos, que en conjunto con el suscrito y por expreso encargo del Sindicato y de la Comisión de Derechos Humanos, nos hemos puesto a disposición de los familiares de los inculpados. Hago presente que esto no ha sido del agrado de las autoridades del Apostadero Naval, quienes conminaron a los trabajadores y marinos a no hacerse defender por “abogados políticos”, y que la propia Armada les pondría a quienes les harían su defensa. De más está decir el recelo que a los afectados les produjo esa sibilina y singular oferta de defensa que ahora se les hacía de parte de sus verdugos.

Ch. H.: Volviendo a la pregunta anterior, donde usted hablaba de la defensa de los detenidos…

  1. E.: Si, decía que la experiencia del equipo de abogados que estamos actuando en la defensa de los trabajadores y marinos detenidos puede, resumirse en el hecho tan simple como absurdo de que se nos impidió físicamente el acceso a la Fiscalía Naval de Talcahuano. Concurrimos allí los días 11, 13 y 14 de agosto, a las más diversas horas. Aprovechando que las oficinas de la Fiscalía están ubicadas dentro del Apostadero Naval, se nos impidió la entrada por órdenes directas de las autoridades de la Base Naval, órdenes que no pudimos quebrar, toda vez que la guardia había sido especialmente conminada a no permitir el acceso en particular a los abogados que nos interesábamos por este caso. Denunciamos por declaraciones de prensa y recurrimos al Colegio de Abogados y, finalmente y después de enojosas incidencias en los accesos del Apostadero, pudimos entrevistarnos con el Fiscal instructor del proceso. Ello recién el 16 de agosto. En es entrevista, el Fiscal Fernando Jiménez se descargó de toda responsabilidad por los impedimentos que en nuestro ejercicio profesional habíamos sufrido, diciendo que el Apostadero Naval era recinto militar y que no dependía de él, sino de las autoridades de la base, el ingreso de personas a la Fiscalía ya que sus oficinas quedaban dentro del apostadero.

Ante el señor Jiménez Larraín insistimos en la urgente necesidad de entrevistarnos con los detenidos. En particular nos interesaba conversar con Juan Cárdenas Villablanca, Sargento 2° de Máquinas, que había sido trasladado desde Valparaíso y quien, según todas las evidencias que habíamos logrado reunir, había sido bárbaramente torturado. El Fiscal se comprometió a permitirnos una entrevista con los detenidos al día siguiente, Y llamó para darle a conocer su decisión a un Capitán de apellido Gajardo, que hace las veces de encargado del Apostadero Naval en cuanto dice relación con el régimen de los detenidos. Al día siguiente, cuando concurrimos a las 16 horas –que era la que el mismo Capitán Gajardo nos había señalado para la entrevista–, nos encontramos con que todos los detenidos de Valparaíso que estaban en la Quiriquina habían sido despachados a esa ciudad al mediodía. “Lamentablemente –nos dijo el Capitán Gajardo– :esas personas ya no están en la zona.” Así se burló la posibilidad de, no diremos prestar auxilio legal a los marinos enjuiciados, sino simplemente de poder verlos un instante.

Ch. H.: ¿y a los detenidos de Talcahuano pudieron verlos ese día?

  1. E,: Ese día no. Sólo el sábado por la tarde pudimos entrevistamos con cuatro de esos detenidos; en cuanto a los restantes, el Capitán Gajardo sostuvo que no habían pedido nuestra defensa. Este hecho es absolutamente falso, como pudimos comprobarlo el domingo al conversar con ellos, luego de insistentes demandas ante Gajardo. Lo primero que nos manifestaron esos inculpados fue, precisamente, que había pedido la asesoría de nuestro equipo de abogados.

Ch. H.: ¿Qué características tiene el régimen de justicia militar que debería ser aplicado en estos casos?

  1. E.: Por ser delitos del fuero militar los que se investigan, los procesados están sujetos a la jurisdicción de los tribunales especiales que actúan en estos casos. La justicia militar en tiempo de paz, está entregada al conocimiento de Fiscales en su parte de instrucción del sumario; en el caso concreto, del Fiscal Naval. Se caracteriza el procedimiento de ser, normalmente, más rápido y concentrado que el procedimiento ordinario. La sentencia de primera instancia es pronunciada por el Juez Naval, cargo que es desempeñado por el oficial naval de más alto grado de la jurisdicción de la Fiscalía respectiva, y la sentencia de segunda instancia es pronunciada por la Corte Marcial Naval con asiento en el puerto de Valparaíso, compuesta de dos Ministros de la Corte de Apelaciones de esa ciudad, un Oficial de Marina del grado de Almirante o Capitán de Navío en servicio activo o retiro y del Auditor General de Marina. […]

Ch. H.: Se dice que los detenidos han sido torturados y flagelados., ¿Es efectivo? ¿Qué antecedentes tiene usted? ¿Cuáles fueron sus fuentes de información ?

  1. E.: Las torturas y flagelaciones a que han sido sometidos todos y cada uno de los trabajadores de asmar y marinos detenidos constituyen la parte más siniestra de la farsa montada en contra de ellos. Estamos en condiciones de afinar, sin sombra alguna de dudas, que tales personas fueron sometidas a bárbaras e ignominiosas torturas. De tales hechos tomamos conocimiento primero, por comentarios de trabajadores de asmar que presenciaron la forma en que fueron detenidos algunos de los inculpados, con un despliegue de armamento más bien propio de un país ocupado por fuerzas enemigas. Posteriormente, con fecha 13 de agosto por la noche fueron detenidos los hermanos Vergara, en un aparatoso allanamiento efectuado en sus domicilios. Uno es estudiante del Liceo y otro del primer año de la Universidad local. Estos muchachos, en el curso de su detención a manos del Servicio de Inteligencia de la Armada, fueron careados con el detenido Juan Cárdenas y allí pudieron darse cuenta de claras señales del maltrato que tenía en el rostro y en la cabeza, fuera de que apenas podía sostenerse en pie. Agreguemos a lo anterior que los propios muchachos, no obstante su corta edad, 16 y 17 años respectivamente, fueron flagelados sin tener ninguna relación con los hechos investigados. Tan es así que el Fiscal se vio obligado a dejarlos en libertad por falta de méritos. El detalle completo de las flagelaciones lo tuvimos, por último, cuando logramos ya entrevistarnos con ocho de los detenidos quienes nos dieron la siguiente versión de este aspecto de la represión:

“Se nos condujo, individualmente, al llamado Cuartel Borgoño, donde violentamente y bajo la amenaza de las armas, se nos obligó a desnudarnos completamente. Como no tuviéramos la suficiente premura, a juicio de los aprehensores, se nos propinaban puntapiés y golpes con el armamento. En seguida se nos introdujo a un lugar en que había un charco o ‘piscina’ como ellos lo denominaban, formado por barro, excremento, cascajos y mugres. Allí se nos obligó a chapotear. En seguida se nos hizo pasar arrastrándonos por sobre cascajos en condiciones tales que estábamos obligados a restregar brazos y piernas en los cascajos. En seguida de un largo período de esta suerte de ablandamiento, a algunos nos sujetaban de manos y piernas apoyados contra la pared, mientras otro individuo nos golpeaba con sus puños, especialmente en la región del estómago. A otros, este mismo “tratamiento” fue aplicado obligándolos a permanecer con las manos y brazos apoyados en una pared y en el suelo, respectivamente, inclina- dos y con los miembros abiertos, posición que era aprovechada para darle de puntapiés en la boca del estómago, hasta que no soportaban más y se caían, hecho que era castigado con puntapiés donde tocara. Finalmente, éramos sumergidos en un tambor aceiterolleno de agua con barro y excrementos, inmersión que se hacía metiéndonos de cabeza y sujetándonos de los pies. Cuando estos individuos calculaban que era peligroso para nuestra vida continuar la flagelación, nos retiraban. Por último, cuando estimaban que nuestra capacidad moral y física estaba quebrada, recién se nos hacían preguntas o interrogatorios. Si algo de lo contestado no les parecía suficiente o no les parecía verdadero de acuerdo con las pautas que dirigían unos oficiales, éramos nuevamente introducidos en los tarros con agua y barro para “ablandarnos’, otro poco.”

Algunas de estas personas, que naturalmente por respeto a su dignidad no queremos individualizar, fueron obligadas a comer excrementos humanos. De estos mismos detenidos, hay quienes fueron careados con el Sargento Cárdenas, que confirman en todas sus partes lo que ya habían comprobado los hermanos Vergara, esto es, que el hombre presentaba lesiones en la cara, que estaba muy deshecho físicamente y que incluso uno de sus brazos estaba en cabestrillo y con vendas. Se explica así los obstáculos que encontramos con el Fiscal y con el Capitán Gajardo para poderlo entrevistar.

Ch. H.: ¿Es efectivo que en los últimos días se han realizado numerosos allanamientos en casas de simpatizantes y militantes de izquierda?

  1. E.: Efectivamente, con el pretexto de la investigación abierta en contra de los trabajadores de asmar y en contra de los marinos, se han producido allanamientos como el que ya mencioné de los hermanos Vergara. Fuera de ello han sido allanadas casas de familiares de los inculpados, donde nada se ha encontrado, salvo en algunos domicilios en que los allanadores se han incautado de libros sobre socialismo o marxismo o publicaciones de la Universidad relativas a problemas sociales. […]

Ch. H.: ¿Quiénes están efectuando estos allanamientos?

  1. E. : Han sido realizados, en general, por infantes de marina. […]

Ch. H.: ¿Qué experiencia cree usted que obtuvieron los marinos de este episodio?

  1. E.: Hay algo que nos dijeron los trabajadores flagelados y que deja muy en evidencia la indigencia mental de quienes cometieron los vejámenes que le relaté: en una etapa de las torturas obligaban a los detenidos a bailar y cantar y en la letra de las canciones, con ritmo de cueca o cual- quier otro a que esas mentes perturbadas se Ies ocurría ordenar, se hablaba de “Abajo del mir”, “Muera Miguel Enríquez” y otros ,’versos” con agregados de groserías que, por elemental decencia, no le voy a repetir.

[Chile Hoy 63, 24/8/73 in Las Fuerzas Armadas y…267-275]

 

Sargento Cárdenas : “El fiscal me dijo: ‘Si hay un golpe, no va a quedar vivo ningún líder de izquierda’ ”

Juán F. Cárdenas Villablanca, 37 años, Sargento Segundo, maquinista del destructor “Blanco Encalada” de la Armada Nacional de Chile, es un hombre alto, delgado, de pelo oscuro y gesto severo en el rostro. Casado con Regina Muñoz Vera, tiene dos hijos pequeños. Lleva 20 años de trabajo en la Marina. Ha cursado estudios superiores en Estados Unidos, donde fue felicitado y obtuvo los primeros lugares en su especialidad : máquinas. En este momento se encuentra recluido en el fuerte Silva Palma de Valparaíso, acusado junto a otros 47 marineros y civiles que trabajaban en asmar del delito de “sedición o motín”. […] La entrevista que sigue es producto del primer contacto de los abogados y de su esposa con el sargento Cárdenas. […] se les ofreció el lugar más desagradable de la prisión naval, ubicado en un lugar abierto a todos los vientos, […]

Luego de los saludos, la primera frase que dijo Cárdenas fue la siguiente : “estoy más firme que nunca”.

Ch. H.: ¿Cuándo fue detenido y en qué circunstancias?

J.F.C.: Fui detenido el 6 de agosto, a las tres de la madrugada, en el “Blanco Encalada”, aquí en Valparaíso. Me condujeron a la Escuela de Infantería de Marina de Las Salinas (Regimiento Miller) en Viña del Mar. Allí comenzaron a flagelarme y torturarme durante todo el resto de la noche (desde las tres hasta las ocho o nueve de la mañana del día 6).

Ch. A. : ¿Qué tipo de flagelación sufrió?

J.F.C. : Me colgaron de una cruz de madera con las manos y los brazos amarrados con cordeles. Es difícil explicar. Estaba así (abre las manos y piernas)…, me pusieron como en cruz, pero con las piernas tan abiertas que la intención que tenían era de rajarme. Allí comenzaron a golpearme en todo el cuerpo, especialmente los genitales.

Me llevaban con la consigna de declarar todo lo que ellos me habían dicho que dijera. A todo esto, yo no había dicho nada. En esa entrevista con el Fiscal me limité a señalar que había sido flagelado nuevamente. Me decían que no había cumplido con las instrucciones que me habían dado para que me declarara culpable. Desde ese día no me dejaron dormir. Cada quince minutos me despertaban para darme algunos golpes, así estuve toda la noche del domingo.

Ch. H.: ¿Quiénes eran los que lo flagelaban?

J.F.C.: Todos eran oficiales del Cuerpo de Infantes de Marina.

Ch. H.: ¿No había soldados?

J.F.C.: No, soldados no.

Ch. H.: ¿Qué ocurrió el lunes 13?

Marineros . Dije solamente que nos oponíamos al golpe de Estado y que no secundaríamos a nadie que lo intentara. Volví a insistir en que había sido flagelado y que quedara constancia en el proceso de mis declaraciones. El Fiscal se negó. Le dije que no necesitaba probar que había sido flagelado ya que él podía ver las señales en mi cuerpo y en el de los otros marineros. También le dije que a esta altura ya mi cuerpo no resistía más y que intentaría suicidarme si las flagelaciones seguían y que estaba recibiendo golpes nada más que en la cabeza. El fiscal sólo me cambió el lugar de detención.

A todo esto, en Talcahuano los trabajadores estaban agitados. El Comando Comunal se entrevistó el domingo con el almirante Paredes, y éste le manifestó: “en la Armada no se tortura a nadie”. […]

Continúa Cárdenas: El lunes en la noche me siguieron dando junto con los otros. La noche me sacaron a unos allanamientos a casas (se trata del allanamiento al departamento de los hermanos Vergara en el centro de Concepción); querían que yo reconociera a esos muchachos, niños diría yo. Me negué porque no los había visto en mi vida y porque vi que eran muy jóvenes, tendrían unos 16 o 17 Años. Incluso me carearon con ellos.

El martes al mediodía fui conducido nuevamente a la Fiscalía Naval EI Fiscal ordenó que me llevaran a la Isla Quiriquina.

A esa altura, ya Cárdenas se había transformado en una pieza fundamental para el juicio.

Después me aplicaron corriente eléctrica. Nadie me interrogaba. La corriente era más o menos alta, con los estremecimientos que me produjo me zafé un brazo (el izquierdo).

Ch. H.: ¿y después?

J.F.C.: Cuando vieron que estaba mal me bajaron, me vendaron los ojos y me metieron en un ataúd.

Ch. H.: ¿En un ataúd?

J.F.C.: Sí, en un ataúd. Lo ví, porque antes que me pusieran la venda en los ojos estaba puesto en el piso. Una vez dentro me hicieron rodar por una pendiente. Me amenazaron de muerte y me decían que no querían gastar una bala en un m . . . como yo. Después de eso me tomaron de los pies y me metieron en un pozo, que al parecer era séptico por el olor. Allí me sostenían hasta que no podía respirar. Al salir del pozo por tercera o cuarta vez me desmayé. Me hicieron levantar a puntapiés.

Ch. H.: ¿Quiénes lo flagelaban?

J.F.C.: Oficiales. Cuando vi todo esto supuse que con vida no salía de ésta, así que me saqué la venda de los ojos y vi como 20 infantes de marina que cuidaban el lugar, al ver que me saqué la venda me golpearon de tal manera que perdí el conocimiento por cuatro horas a lo menos. Me di cuenta que había pasado tanto tiempo porque ya estaba oscuro cuando desperté (cuando me saqué la venda estaba claro y cuando desperté era de noche). Apenas volví en mí comenzaron a golpearme otra vez, especial mente con patadas en la cabeza, porque ya no tenía lugar del cuerpo dónde me pudieran pegar. Luego me colgaron otra vez en la cruz y me aplicaron la electricidad. Al mediodía del día 6 trajeron a Blasert y Lagos, quienes fueron sometidos al mismo tratamiento. A ellos lograron hacerles firmar documentos que decían que el líder del movimiento subversivo era yo.

Ch. H.: ¿Cuánto tiempo estuvo usted en Las Salinas?

J.F.C.: Desde las tres de la mañana del lunes 6, hasta tarde en la noche del mismo día.

J.F.C.: En la noche del mismo día nos llevaron a Silva Palma. […]

Ch. H.: ¿Qué pasó en la Armada?

J.F.C.: Me llevaron a la enfermería, el enfermero al verme, dijo: “yo no me meto en este forro, este hombre debe ser visto por un médico, me niego a atenderlo.” Tampoco quiso atender a Blasert y Lagos, insistió en que él no se metería en ese forro. A pesar de que el enfermero se negó a atendemos, el encargado de la prisión no nos quiso llevar al Hospital Naval para evitar la difusión de los hechos.

También me sometieron a una tortura que consiste en ponerlo a uno en el filo de una banca, de espaldas y comenzar a cargarlo por la cabeza y los pies, como un balancín. Sentía que se me molía la columna vertebral.

Ch. H.: ¿Qué pasó al día siguiente?

J.F.C.: Fui conducido ante un oficial de apellido Bilbao de grado de comandante. Éste era el fiscal administrativo. Me dijo, entre otras cosas, algunas que no olvidaré nunca: “en el caso de un golpe de Estado, no va a quedar vivo ningún líder de izquierda.”

Ch. H.: Luego ¿qué paso?

J.F.C.: Desde el martes 7 hasta el viernes 10, a las 21 horas, fui mantenido en el Silva Palma. Todos los días me sacaban del lugar para  someterme a torturas que no detallo, porque consistían más o menos en lo mismo que he relatado. EI mismo viernes, a las 21 horas, y en forma muy sigilosa, me sacaron del cuartel custodiado por numerosos infantes de marina, armados como para combate. También viajaban conmigo los otros tres detenidos, nos llevaron a Carriel Sur, en Concepción, en avión. Cuando llegamos nos subieron a un jeep grande, nos hicieron tendernos en el piso de a tres, luego hicieron tenderse a otros tres encima nuestro, boca abajo y cruzados con nosotros. Luego pusieron otros dos encima de la “ruma”. Finalmente, se sentaron encima unos doce cosacos. Fuimos conducidos a un campamento de los infantes de marina que queda cerca del fuerte Borgoño. Cuando nos bajaron comenzaron a golpeamos de inmediato. El detenido Pedro Lagos quedó con traumatismo encefalocraneano y perdió el conocimiento. A un marinero de apellido Salazar la reventaron los oídos. Fuimos sumergidos en un charco de mugre. Éramos pateados durante las flagelaciones. El artillero Salazar ubicó a uno de los flageladores, llamado Luis Guerrero. Pedro Lagos ubicó a otro, cuyo sobrenombre – es “Cara de pato”. A un hombre de la Escuela de Ingeniería le fueron voladas las muelas a patadas con encías y todo (este hombre quedó posteriormente en libertad por falta de méritos).

Ch. H.: ¿Quién dirigía las operaciones?

J.F.C. : El capitán Koeller. Nos arengaba por las supuestas irregularidades del Gobierno. […]

Ch. H.: ¿Qué ocurrió después?

J.F.C.: En la tarde del sábado me llevaron en andas a declarar ante el Fiscal Jiménez.

La presión civil y las torturas asustaron a los mandos medios de la  Armada, que no quisieron que el sargento Cárdenas fuera visto, ya que éste mostraba los estragos causados por las sesiones de flagelaciones y torturas a que fue sometido. Por ello fue enviado a la isla Quiriquina.

Ch. H.: ¿Recuerda otros detalles?

J.F.C.: El Capitán Koeller me dio numerosas ocasiones para que me fugara. Así podían matarme. Una vez estaba sentado y solo. Pensé inmediatamente en la posibilidad de huir, pero me contuve cuando vi entre unas ramas a unos soldados con una ametralladora. Entre ellos estaba el Capitán Koeller.

Es necesario aclarar que Koeller es el mismo que llevó las tropas a allanar COSAF en Penco y Marco Chilena.

El viernes 17, cerca de las seis de la tarde fuimos sacados, continúa Cárdenas, hacia Carriel Sur. Desde allí nos llevaron al cuartel Silva Palma en Valparaíso. Allí me incomunicaron de inmediato.

Durante las sesiones de ablandamiento un capitán de fragata, jefe de la Inteligencia Naval en Talcahuano, nos arengó diciendo que no tomáramos abogados políticos y que la misma Armada nos pondría abogados para que nos defendieran. En Valparaíso me sacaron radiografías de todo el cuerpo. Desde ese momento me sometieron a un tratamiento intensivo para deshincharme y para borrar las huellas de las torturas. Me doparon a punta de inyecciones. EI brazo zafado me lo debe haber arreglado un médico, porque cuando desperté una noche estaba vendado.   [Chile Hoy 63, 24/8/73 in Las Fuerzas Armadas y…276-280]

 

Cabo Lagos: “nos mostraron fotos de Altamirano y Miguel Enríquez para que los reconociéramos.”

Las esposas, hermanas y madres de los 18 marineros, cabos, sargentos y clases ferozmente torturados en campos de prisioneros de la Armada, lloraron sin disimulo en la reunión del Comité de Defensa de los marineros torturados que se realizó el jueves a las 17 horas en el salón de honor de la Municipalidad de Valparaíso.

El abogado porteño Emilio Contardo leyó con voz que reflejaba su ira m texto entregado por el cabo Pedro Lagos Carrasco, prisionero en el fuerte SiIva Palma de Valparaíso, junto a los restantes detenidos. El escrito, de puño y letra del uniformado, le fue entregado al abogado Contardo en la visita ordinaria realizada a los presos por el Comité de Defensa.

Fui detenido -habla el cabo Lagos- el 6 de agosto, a las 22 horas. Me llevaron en avión a Carriel Sur (aeropuerto de Concepción), allí nos bajaron a todos los detenidos y nos hicieron subir a un camión. Nos obligaron a tendemos sobre la plataforma del vehículo en fila. Cruzados sobre nosotros colocaron a otros marineros. Encima se sentaron doce infantes de marina. Nos llevaron a un campo de prisioneros en el fuerte Borgoño. Allí estaban unos infantes de marina del Regimiento Lynch, de Iquique. Yo los conocí porque los había visto antes. Ellos se portaron bien con nosotros. Primero nos hicieron desnudamos. Eran las 23 horas y hacía frío en Talcahuano. Nos echaron a una especie de poza o piscina con agua barrosa y sucia. Después que nos sacaron de allí y nos hubieron pegado bastante, nos llevaron hacia unas garitas de madera que hay y nos siguieron golpeando.

Allí nos daban ocasión de fugamos para damos un tiro por la espalda, según decían. Nos amenazaban de muerte. Nos decían que si nos poníamos rebeldes nos traerían a las mujeres para escarmentar en ellas nuestra culpa. Allí estaban Cárdenas, Salazar, Carvajal y Cistemas. Todos fuimos golpeaos y flagelados. Nos apuntaban con los fusiles en la cabeza. En esto, yo me caí y le salpiqué con barro la bota a un teniente. Este me obligó a que se la limpiara con la lengua. Tenía la boca llena de sangre y por eso escupí. Me dieron con el cañón del fusil en el cuello hasta que perdí el conocimiento. Cuando desperté me estaban haciendo masajes. Me volvieron a pegar y cuando volví a escupir me hicieron el tirabuzón. (Esta tortura consiste en que cuatro sujetos toman a la víctima por cada extremidad y lo tuercen por el medio del cuerpo hasta que pierde el aliento.) Había cinco infantes de marina y un teniente primero que ordenaba todo. Me volví a desmayar. Me dijeron que no me iban a dejar vivo. Yo vi cuando castigaban  al Sargento Cárdenas de la misma forma como lo hacían conmigo. Había un camión con los focos encendidos y a esa luz nos mostraban fotos de personas y nos exigían que dijéramos cuándo nos reunimos con ellas. Reconocí a Car1os Altamirano y Miguel Enríquez, a los otros no los conocí. Después nos llevaron a la oficina de un teniente, donde había otros siete oficiales. Allí nos obligaban a decir que íbamos a bombardear Las Salinas, el Regimiento de Infantería de Marina Müller. Nos obligaban a decir que íbamos a bombardear la Escuela Naval. Yo les dije que cómo se les podía ocurrir, cuando mis padres viven por ahí cerquita de la Escuela Naval. Después nos llevaron a un local, donde nos dieron sacos de dormir. No pude dormir y me orinaba durante toda la noche sin darme cuenta. A las 8 nos sacaron a trotar al patio. Un soldado de infantería de marina nos sacó. Ése nos trató bien. Gracias a las quejas del marino Carvajal (tenía los oídos reventados) nos llevaron a la enfermería. Allí me dieron calmantes hasta dejarme dopado totalmente. Me seguía orinando solo. Durante toda la noche nos despertaban para saber si seguíamos vivos. Nos preguntaban el nombre, la edad, el domicilio, el grado, el buque en que servíamos y otros datos. Toda la noche 10 mismo.

Un suboficial me reconoció y me fue a ver en la noche (es de infantería de marina). Nos sacaron y nos llevaron ante el Fiscal (se trata de Fernando Jiménez Larraín, Fiscal naval de Talcahuano). Cuando llegué ahí me tuvieron que ayudar a sentarme, porque no me las podía solo. Allí bahía un capitán que me enterraba el dedo por la espalda para recordarme lo que tenía que decir al Fiscal).

Luego nos sacaron para la Casa del Deportista y cuando pasábamos por entre los marineros y los infantes de marina algunos lloraban. Hubo mucha gente que se portó muy bien con nosotros. Deseo señalar que todo lo que declaré en la Fiscalía fue bajo presión y por las torturas a que fui sometido. [Chile Hoy 63, 24/8/73 in Las Fuerzas Armadas y…280-281]

 

Radomiro Tomic ¿Qué opinión le merecen estas denuncias?

La misión de la prensa es informar, fiscalizar, denunciar. La obligación correlativa es, obviamente, informar bien y fiscalizar y denunciar con fundamentos efectivos o por lo menos suficientemente verosímiles para el periodista y para el público. Creo que la publicación de ustedes sobre este asunto responde a esas exigencias.

  1. ¿Qué piensa de las torturas como sistema de represión?

Que son condenables moralmente; inaceptables, jurídicamente; y contraproducentes en la práctica.

  1. ¿Qué debería hacerse en relación a estas denuncias?

Obtener que cesen las torturas, como creo que ha ocurrido. Que no se repitan. Para eso, una vez hecha la denuncia, hay en las actuales circunstancias concretas de Gobierno en Chile medios más eficaces que la explotación publicitaria. Son esos los canales y procedimientos que deberían usarse preferentemente. [Chile Hoy 63, 24/8/73 in Las Fuerzas Armadas y…281-282]

 

Hernán Larraín Acuña, S-J

  1. ¿Qué opinión le merecen estas denuncias?

Si la denuncia del abogado Pedro Enríquez es fidedigna, y presumible- mente lo es, me parece de extrema gravedad el hecho de que en la Armada se esté utilizando la tortura con el objeto de “ablandar” a los detenidos. La tortura, en efecto, es algo que no podemos tolerar de ninguna manera.

  1. ¿Qué piensa de las torturas como sistema de represión?

En ningún caso podemos aceptar la tortura. Esta ha sido condenada por la Iglesia y va contra los derechos del hombre: Torturar es vil, no sólo porque se busca humillar y hacer sufrir 3 otro, sino porque se busca expresamente que un hombre caiga de su nivel humano, se analice bajo el peso de refinados dolores morales y físicos, y así actúe contra su voluntad más profunda, denunciando una culpabilidad que a veces no tiene, traicionando amigos e instituciones, haciendo denuncias incluso falsas. Lo que busca el torturador es no sólo humillar y hacer sufrir al torturado física y moral- mente, sino quebrantar su voluntad, forzar su libertad, transformarlo en un pelele suplicante que repita lo que le dicen. Lo más tremendo es esto : la tortura hace que el hombre se deshumanice, se traicione a sí mismo, traicione todos los ideales que en su vida normal venera. Y lo que la tortura busca es precisamente que el torturado traicione estos ideales, que se hunda en la abyección.

  1. ¿Qué debería hacerse en relación a estas denuncias? Me parece que los hechos que denuncia el abogado Pedro Enríquez son graves. Creo laudable la actitud de Chile HOY de revelar estos hechos y acusar a los torturadores- Creo que debe organizarse una campaña que recuerde que la tortura está condenada en la declaración de los derechos del hombre y que acabe con este abuso de un modo radical. [Chile Hoy 63, 31/8/73 in Las Fuerzas Armadas y…282-283]

 

Gonzalo Arroyo (Cristianos por el Socialismo); Torturas: Comisión Investigadora

  1. ¿Qué opinión le merecen las denuncias sobre torturas?

-Nos enteramos por cierta prensa y luego tuvimos la ocasión de conversar con algunos de los familiares de los marinos acusados de subversión. Las evidencias son poderosas y de extrema gravedad. Por eso el Secretaria- – do Nacional de Cristianos por el Socialismo decidió participar en el Comité de Solidaridad con los marinos torturados y nuestro Secretario General lo encabeza.

  1. ¿Qué piensa de las torturas como sistema de represión?

-Absolutamente condenables en cualquier circunstancia. Aquí no ha habido sólo presión o amenaza. Todo muestra que a marineros leales a sus deberes de soldados –defender a la autoridad constitucional del Gobierno y oponerse a las arengas golpistas de algunos oficiales– se les arrancan confesiones de subversión. Se pretende implicar a jefes de partidos de izquierda, utilizando la violencia física y moral en forma prolongada.

  1. ¿Qué debería hacerse en relación con estas denuncias?

-No se puede tolerar que se acepten hechos así sin que se sancione a los culpables. Todos somos responsables si nos mantenemos en silencio y permitimos que se introduzcan métodos tan condenables en nuestras instituciones armadas. Creo que si las autoridades navales no toman medidas para investigar los hechos y sancionar a los culpables, un deber mínimo de solidaridad humana con los torturados es el de nombrar una comisión investigadora en el Congreso, en la cual podrían participar parlamentarios de distintas tendencias.

[Chile Hoy 63, 7/9/73 in Las Fuerzas Armadas y…282-283]

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FUENTES

Sólo seis días habían transcurrido desde que Patria y Libertad ya estaba en la clandestinidad cuando Miguel Sessa le informó a Roberto que la Armada le pedía une reunión urgente. El mensaje llegó a través de Vicente Gutiérrez, el ex infante de Marina al que John Schaeffer le había encargado la formación de las Brigadas Operacionales de Fuerzas Especiales (BOFE) cuando en febrero Thieme “desapareció” y en marzo Sessa, que era el jefe del Frente de Operaciones, debió salir de circulación por el asunto de Concepción. A esa altura la relación Thieme-Gutiérrez era áspera. Ambos se masticaban pero no se tragaban. Thieme había restablecido a Sessa en la jefatura operativa y desplazado a Gutiérrez.

Thieme y Sessa se encontraron en un d apartamento de Vitacura con un oficial naval de alta graduación, al que acompañaba un capitán y cuyos nombres no me fueron revelados. Este les informó que el 25 de ese mes de julio se iniciaría un nuevo paro nacional de los transportistas al mismo que, gradualmente, se sumarían otros gremios. Se buscaba paralizar completamente el país, generándose las condiciones para un pronunciamiento militar institucional. Por tanto -dijo el marino-, necesitamos saber cuál es la situación de sus brigadas operacionales.

Roberto enfrentaba el dilema de decir que las tales “brigadas” eran casi un anhelo frustrado más que una realidad tangible o, simplemente encubrir de alguna forma la pobreza franciscana que Patria y Libertad tenía en materia “operativa”. Optó por un “si bien es cierto, no es menos cierto” .

-Las tenemos organizadas en todas las provincias Pero sus integrantes no han sido entrenados-, dijo con aplomo.

Los representantes navales no hicieron mayores comentarios -porque seguramente ya lo sabían por el “cuenteo” de Gutiérrez-, y a continuación plantearon el tema de fondo; pidieron que Patria y Libertad, en la medida que le fuese posible a su gente, contribuyera a mantener cortadas las vías ferroviarias, carreteras y oleoductos en los puntos que la Armada -que entregaría los explosivos- indicaría oportunamente, para no provocar daños mayores a la infraestructura del país, una fineza esta última, en todo caso, muy “british”. El propósito era impedir que el gobierno quebrara la huelga de los camioneros utilizando organizaciones paralelas creadas luego del paro de octubre de 1972.

También la Armada indicaría en qué días deberían producirse cortes de energía eléctrica para sabotear las comunicaciones radiales y mensajes de televisión del gobierno y la Unidad Popular.

Como se trataba de ayudar, Thieme aceptó las misiones encomendadas, quedando establecido un mecanismo de comunicación para recibir las instrucciones. [fuentes, 1999, 296-297]

 

A mediados de agosto llegó a Quito Eduardo Díaz Herrera. Sin un centavo al hombro aunque con una sonriente cara de scout camino a un Jamboree. Nos levantó el ánimo y nos impuso de noticias más o menos frescas. Eduardo compartía su acción clandestina entre Temuco su centro operativo principal, y Santiago. Mantenía una estrecha relación con Thieme, Miller, Sessa y Gutiérrez.

Los cinco dirigentes clandestinos de Patria y Libertad habían logrado, por fin, obtener una fluida información sobre el estado interno de las Fuerzas Armadas. Roberto sabía lo que estaba ocurriendo al interior del Ejército gracias a la relación entre el empresario y dirigente del Movimiento, Saturnino López; y el general Augusto Lutz Urzúa, jefe del Servicio de Inteligencia Militar. Díaz, cuyo padre era medico y oficial de sanidad del Ejército, obtenía de éste algunos antecedentes y otros los captaba de sus vínculos con oficiales de la Fuerza Aérea en Temuco y del Regimiento “La Concepción”, de Lautaro. Finalmente estaba todo el caudal de “orientaciones” que entregaba la Armada, vía Vicente Gutiérrez, que aunque se caían mutuamente mal, con Thieme mantenía una tan obligada como fingida cordialidad de combatientes en la misma trinchera   [fuentes, 1999, 302]

 

Resulta interesante reproducir otra parte de lo señalado por Thieme:

“Después de que tomáramos la decisión de suspender las operaciones solicité una reunión con el oficial naval, que representaba al Contraalmirante José Toribio Merino con el fin de informarle de nuestra situación. Me indicó que internamente las Fuerzas Armadas estaban absolutamente cohesionadas y decididas a actuar. Sólo era cuestión de tiempo, los Comandantes en Jefe no representaban el sentir de sus instituciones, pero los Altos Mandos estaban por el derrocamiento de Allende. Por otro lado, Nino López (se refiere al empresario Saturnino López. N. de la.), en sus contactos con el jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército, obtenía la misma información. Aun cuando el Ejército se mantenía en una posición mucho más hermética, se sabía que las tres antigüedades después del general Carlos Prats, el general Augusto Pinochet, el general Ramón Torres de la Cruz y el general Oscar Bonilla, eran militares brillantes, antimarxistas y patriotas. Otros dirigentes de Patria y Libertad que mantenían contactos en provincias con los generales de Ejército Forestier (Carlos) (con asiento en Iquique. N. de A), Canessa (julio) (por entonces sólo era Coronel N. del A) y Washington Carrasco (con asiento en Concepción. N. del A.), nos confirmaban el cuadro de un Ejército monolítico, libertario y decidido a actuar”. [fuentes, 1999, 306-307]

 

 

 

FUENTE FIDEDIGNA    De:     Jorge Magasich / María Isabel Aguirre

[1] René Guajardo Alarcón, Capitán de Corbeta, jefe del Servicio de Inteligencia de la II zona naval, relacionado con el bofe. [Chile Hoy 65, 7/9/73 in Las Fuerzas Armadas y…234]