Testimonios de Marineros presos en el Silva Palma

Bosquejo y descripción de la función que cumplieron los espacios en el Cuartel Silva Palma.

Bosquejo y descripción de la función que cumplieron los espacios en el Cuartel Silva Palma.

 

Jaime Salazar Jeldres

77 días en el Silva Palma

Por Jaime Salazar

Madrugada del Martes 11 de Septiembre, 1973,   Cuartel (cárcel) Almirante Silva Palma, Valparaíso, Chile.

“Esculapio… esculapio… esculapio”,  repetía  en forma ininterrumpida la radio a pilas  que un marinero manipulaba. Esto nos despertó – en la celda grande (dormitorio) del cuartel – antes de la cotidiana diana.  “¡Chucha; algo esta pasando!”, dijo un cabo artillero. “¡Dale mas volumen!”, gritó un marinero llevándose una mano a su oreja como una antena.  “Las radios de Valparaíso están fuera del aire”, dijo otra voz desde no se donde. Alguien encendió la luz y apresuradamente nos levantamos de nuestras literas. “Es una clave radial de los golpistas¡  espetó alguien.

El ruido de las literas y de los cuerpos deslizándose; levantándonos todos a la vez, produjo un efecto zafarrancho. Sobre todo cuando los del tercer y segundo  nivel se lanzaron al piso para vestirse. “Parece que llegó la hora”, me dice Ernesto Zúñiga brincando al piso desde la cama contigua y esquivando a los compañeros que bajaban por su lado. Mirándome con preocupación y con los ojos bien abiertos, Zúñiga se ponía la camisa.

Al encender mas receptores, logramos sintonizar estaciones de Santiago. Se amenazaba con uso de la fuerza si no se acataban las ordenes de los militares golpistas. “¡Cresta!  Se esta produciendo un alzamiento militar” (lo que estaba ocurriendo nos daba la razón en nuestras denuncias, pero al mismo tiempo sería nuestra desgracia y tal vez la pena de muerte). La situación elevo mi adrenalina, mis sentidos se agudizaron al máximo debía prepararme para acción.

El cuartel disponía de tres celdas colectivas una de ellas la grande con 7 literas triple  y las otras pequeñas de tres  literas triples cada una. En cada  una dellas  había marineros de nuestro grupo;  alrededor de 30 mas o menos repartidos en las tres celdas. Un mes antes cuando se inicio la represión de la armada contra los marineros anti golpistas de nuestro grupo, las celdas estaban saturadas de prisioneros, con gente pernoctando en los pisos, pasillos, incluso dos prisioneros por cama!

Todo esto dramatizaba la situación que estábamos viviendo allí en el Cuartel Silva Palma, cárcel naval de la Armada de Chile en Valparaíso, lugar con una vista  panorámica del puerto. Estaba compuesto por una parte de construcción solida hormigón armado y/o mampostería  en su frontis y construcción de madera en la parte de atrás en donde estaban las instalaciones del personal de planta , comedores y otras dependencias  todo ello rodeado de unos cuidados jardines dispuestos en terrazas que nosotros mismos manteníamos. Todo esto sobre un cerro a unos 30 metros de altura sobre la bahía de Valparaíso.

El cuartel Silva Palma llamado de orden y seguridad, era el lugar donde la armada mantenía detenidos a todo el personal que cometía faltas a la disciplina.  Ahora era  usado para mantener bajo arresto a gran cantidad  de marineros que nos oponíamos a un golpe de estado que nuestros propios oficiales propiciaban.

Los marineros anti golpistas habíamos descubierto que la oficialidad de la armada, coludidos con personalidades de derecha planificaban un golpe de estado y para ello realizaban preparativos. Descubrimos reuniones conspirativas, sabotajes a la infraestructura del Estado, falta de respeto a la autoridad de gobierno, discursos  golpistas  Etc. Nosotros, como personal subalterno no podíamos seguir el conducto regular para denunciar esta situación, ello habría sido ingenuo ya que la mayoría de oficiales estaban en la conjura. Por lo tanto acudimos a informar a las autoridades de gobierno, ministros, senadores y políticos que nos merecían confianza.

La armada de Chile inicio la represión muchos meses antes en contra de su propio personal, aquellos que no estábamos por un golpe de estado,  mientras los oficiales planificaban e implementaban el golpe de estado lo cual hoy esta documentado con las declaraciones de los mismos golpistas y documentos desclasificados del congreso de los EEUU.  Y por supuesto los testimonios de muchos conciudadanos.

En el mes de Junio fue detenido el cabo Julio Gajardo en la base aeronaval del Belloto, Quilpué, posteriormente el 28 de Julio empezó la represión en la escuela de ingeniería de Viña del Mar y el 6 de agosto se inicio la represión en los buques de la escuadra y la base naval de Talcahuano. Yo fui  detenido  junto a una  gran cantidad de sargentos, cabos y marineros que habíamos denunciado a la oficialidad de la armada por  estar complotando contra el gobierno y el orden constitucional de la república. Nos habíamos reunido con algunos políticos susceptibles a nuestros reclamos, mientras que los oficiales golpistas se reunían con políticos que querían romper el orden constitucional de nuestra república.  Había sido arrestado un mes antes en el caso conocido por “sedición o motín” contra Juan Cárdenas y otros. En mi caso, sin ver a un juez o fiscal, sin orden de arresto,  fui detenido el 6 de agosto desde mi unidad: el Crucero Latorre junto a Luis Ayala 21 , Juan Dotte 21, Rodolfo Claros 20, Sebastián Ibarra 22 y David Valderrama 21  de las divisiones antiaéreas. Además  fueron detenidos los cabos Pedro Blaset 23 y José Lagos 25, ambos electricistas del departamento de maquinas. Durante 5 días fui mantenido  incomunicado, pensando que mis camaradas podrían estar bien.  Solo vi al soldado que me llevaba la comida o que me llevaba al baño .

La brumosa noche del 10 de Agosto de 1973 fue testigo de nuestros traslados “toma todas tus cosas que te vas “ ordeno el soldado IM.  mientras manipulaba su fusil  hacia mi pecho,  fui sacado del cuartel ahora sin vendas en mis ojos por lo que pude mirar mi entorno, una construcción de madera de la cual salí al fresco de la noche. Luego de unos pasos una escalera de concreto o piedras hacia abajo, un túnel oscuro, una terraza y la  cónica luz del alumbrado publico, otra escalera hacia la calle en donde había un camión celular, rodeado de marineros armados con fusiles de reglamento steyr.  Fui  introducido en un camión celular en donde ya tenían a mis camaradas Pedro Lagos 29 , Alberto Salazar 27, Ernesto Zúñiga  21 y Juan Cárdenas 38. Con todos ellos nos reunimos en Santiago con el Senador Carlos Altamirano y Miguel Enríquez líder del Mir. para  denunciar a la oficialidad golpista de la Armada que en forma descarada a veces implementaba los preparativos de un Golpe de Estado.  Además, en el camión habían  otras personas como mi contingente Oscar Carvajal y un operario de apellido Cisternas.  Durante todo el operativo de traslado fuimos custodiados por personal armado, desde el aeródromo del Belloto. Fuimos llevado vía aérea hasta Concepción en donde fuimos recibidos por un destacamento de soldados de la infantería de marina a cargo del capitán Luis Koehler. Fuimos trasladados en un camión amontonados, como sacos, todo esto bajo el abuso y maltrato de los soldados.  Esa misma noche fuimos torturados por la infantería de marina y su capitán Luis Koehler en el fuerte Borgoño de Talcahuano.

Esa noche fue una de las noches mas terribles, además solo se nos permitió dormir unos pocos minutos siempre rodeados y hostigados por soldados .

El día  Sábado 11 de agosto fuimos llevados antes el fiscal el cual uso todas las informaciones grabada en el tormento para ser usada como elemento de prueba. Este tipejo jamás reparo en nuestra condición física. Algunos no podíamos caminar , con nuestras caras hinchadas y moradas y los ojos rojos. Mi contingente Oscar Carvajal con sus oídos reventados casi no podía oír, Juan Cárdenas con su hombro fuera de lugar, Pedro Lagos con su cara irreconocible, su boca parecía una “rosa roja ardiente” todo para luego permanecer  incomunicados por semanas mas allá de los plazos legales y violando nuestros derechos constitucionales y humanos.

*En Talcahuano, nos interrogaron sin venda y estuvieron a cargo en forma de hecho, los Señores Koehler, el capitán Bunster, los tenientes Jaeger, Letelier, Luna, Alarcón, Tapia, Maldonado y Letich. Nos hacían decir lo que ellos querían en grabadora y pegándonos culatazos por todos lados y nos decían: “Tienen que hablar lo mismo donde el fiscal”. Y el fiscal nos preguntaba “Se siente mal, si les han hecho algo, díganme”. Llegábamos machucados. Apenas si podíamos hablar, otros no podían andar, otros con conmoción cerebral no podían venir a declarar. *(extracto  de carta al presidente Allende de la cual fui coautor).

En  la base naval de Talcahuano desde el 6 al 17 de Agosto de 1973 estuvimos sometidos al arbitrio de la infantería de marina (IM)  la cual nos tuvo  en diferentes lugares de detención e incomunicación. El Lunes 13 de Agosto en la noche nos tomaron a todos y a golpes y empujones nos llevaron al molo 500 y nos embarcaron en el transbordador  Meteoro  con rumbo a la Isla Quiriquina allí nos tuvieron unos días en la enfermería.  Estuvimos tan custodiados que hasta cuando íbamos al toilette teníamos a un grumete que nos apuntaba con su fusil. “quieres que cage de miedo, no lo conseguirás ya que cuando me apuntan me pongo estítico, por lo tanto apunta pa’otro lado” le dije al custodio, este me contesto  “mi teniente me dijo que no le quitáramos los ojos de encima”… huevon, la enfermería esta rodeada de guardias, y además estamos en una isla”. “Déjame cagar tranquilo y cierra la puerta huevón”  le respondí. Ya no me importaba que me volvieran a patear. El viernes en la tarde custodiados por gran cantidad de soldados armados se nos saco de la isla y se nos  embarco en el destructor Orella.  Al subir por las redes a bordo fue impactante para mi ver cuando un tripulante del destructor, Raul, se abalanzó sobre Alberto Salazar, su hermano, estrechándose en un gran abrazo, ante la mirada atónita de oficiales y tripulación. Allí se dispuso algunas literas  para nosotros pero cada cierto  tiempo alguien nos gritaba  “!! tirémoslos al agua!! tirémoslos al agua!!” despertándonos a cada rato. Llegamos a Valparaíso en la mañana del  Sábado 18 de Agosto directo a la oficina del Fiscal Villegas quien nos mantuvo la incomunicación por algunas semanas mas.

Yo y mis camaradas éramos contrarios a un golpe de estado y por ende defensores del orden constitucional.  Además me sentía identificado con un gobierno que lo veía como mío. Aunque este no era perfecto, representaba las aspiraciones de mi familia y de mi pueblo. Además no importando el gobierno de turno, habíamos jurado por la legalidad constitucional de la república. Yo había jurado el 21 de Mayo del 1969 en la Escuela de Grumetes de la Armada de Chile.

En los últimos días de Septiembre y cuando todos habíamos salido de las incomunicaciones, es decir estábamos en libre platica, el sargento Juan Cárdenas propuso redactar algunas cartas en las que participe como coautor.  Un compañero con buena letra fue nuestro escribiente.  Enviamos misivas al Cardenal, al Presidente Allende y otras personalidades de la vida política de nuestro país;  fue una carta en que todos los que allí estábamos plasmamos ideas.

El día martes 11 de Septiembre al  salir de las celdas y subir por las escaleras de piedra con rumbo al patio y los comedores, lo cual hicimos con precaución y ansias, pudimos ver desde nuestra ubicación en altura algunos eventos en el puerto. Una mirada nos bastó para darnos cuenta de lo que pasaba: destacamentos de marineros con vestimentas de combate (mezclillas, fornitura,  cascos y fusil), barricadas con marinos armados  en la avenida Altamirano, alrededor de la aduana y en calles principales. Vimos que la escuadra que se suponía debía estar en las operaciones Unitas con los norteamericanos estaba de regreso en la bahía.  Algunas unidades maniobraban sus cañones amenazantemente en dirección de los cerros de Valparaíso.  Helicópteros  navales hacían vuelos rasantes sobre algunos grupos de personas  y con sus altoparlantes repetían que regresaran a sus casas y que se respetarían los derechos de los trabajadores.

Al mismo tiempo un destacamento  de cosacos armados con fusiles HK se apostó en el  cuartel. También un pequeño destacamento de BT . (buzos tácticos) a cargo del teniente  Gaete, a los cuales Ernesto, Rodolfo y yo conocíamos pues habíamos tomados los exámenes para ser buzos tácticos a fines del año anterior. Observamos como el transporte Maipo,  barco de la Compañía Sudamericana de Vapores, atracaba en el molo de abrigo delante del crucero Latorre y de la Esmeralda.  Al principio no entendimos esto por ser inusual, pero días después fuimos testigos de como estos barcos se usaron como siniestras prisiones flotantes. Con gran desilusión pude percatarme que obviamente se estaba consolidando un golpe de estado y la oficialidad de la armada al igual que en otros momentos de nuestra historia republicana arrastraba la institución no en defensa de los legítimos intereses de la nación sino de los intereses económicos de la derecha chilena.   Tenia claro que si el golpe resultaba exitoso,  la situación para los que estaban conmigo se tornaría fatal, según nos habían sugerido algunos oficiales y soldados de la infantería de marina del cuartel.

La formación rutinaria de las 8 am en el patio principal del recinto fue muy tensa para mi y los demás acusados de sedición. Sentía un gran nerviosismo. Éramos unos 30 (otros 14 ya estaban en la cárcel publica de Valparaíso, además de un numero indeterminado de compañeros que vivían similar situación en el puerto de Talcahuano.) Esa mañana soleada, con una vista panorámica del puerto vimos el drama que se vivía en Valparaíso y el resto de nuestro Chile. Abel Osorio (oficial de Mar) secundado por los suboficiales  Carvajal y León llamó a la calma y planteo que estaban esperando instrucciones del alto mando, que por lo tanto como marinos debíamos seguir nuestra rutina. Y realizar las tareas  habituales .

Posteriormente  esa mañana mientras realizábamos nuestras tareas de limpieza y trabajos de mantención  seguimos escuchando la única frecuencia clara que captábamos… Radio Magallanes, a nuestro presidente y sus últimas palabras. Me impresiono mucho su determinación en aquel momento definitivamente dramático, su temple, su claridad, su valentía, y su gran liderazgo. En el aire se respiraba una inmensa amargura, pensaba en mi familia y su gran dolor, ellos eran partidarios del gobierno popular y que ahora perderían al presidente y tal vez su hijo.

A la hora del rancho (almuerzo) en que siempre se participaba con chistes risotadas y una gran algarabía, ese día fue  completamente diferente, hasta el “mexicano” Ernesto Zúñiga  que siempre nos hacia reír no dijo nada.  Comimos en total silencio, solo algunos escuetos suspiros. Creo que cada cual pensaba en sus familias o amigos. Nadie hablo, nadie dijo nada,  y lo recuerdo muy bien pues Nelson Córdova y yo éramos los rancheros en esa ocasión.

Aquella misma tarde la realidad nos golpeó de frente. Vimos camiones cargados de  prisioneros con rumbo al  molo de abrigo los cuales eran bajados a gritos y golpes. Vimos prisioneros tirados en el concreto como sacos y luego introducidos a patadas y culatazos al transporte Maipo o a la Esmeralda.  Prisioneros empezaron a llegar a nuestro cuartel, otros llevados a la Academia de Guerra Naval, edificio contiguo y conectado al lugar en que estábamos. Todos fuimos testigo de como el teniente Benavides  portando una carabina M1 escoltaba  prisioneros  desde la academia de Guerra naval, edificio contiguo,  hasta nuestro cuartel.  Este tipejo arrogante hacia gala de su poder y maquiavelismo, golpeando a mujeres y hombres mayores.

Fue un día lleno de un dramatismo y la angustia de no saber lo que ocurría en el resto del país ni con nuestros seres queridos ya que los golpistas controlaban todos los medios.  En la medida que transcurría el día, nuestros carceleros sufrían una transformación.  Nos empezaron a tratar con crueldad. La idea de fusilamiento rondaba en la boca de los cosacos, algunos de los cuales gritaban “se siente olor a pólvora” aduciendo que los fusilamientos llegarían pronto.

Aquella tarde vimos como el transporte cubano Playa Larga levantó anclas y sigilosamente se hizo a la mar pasando muy cerca del crucero Prat.  Luego se escuchó un cañonazo disparado desde una de las unidades de la armada.  El sonido retumbo en toda la bahía. Al poco tiempo aparecieron helicópteros que empezaron a sobrevolar la bahía y  hacer hostigamiento sobre el mercante cubano, comandado por Thales Godoy.

El destructor chileno  Blanco Encalada al mando del comandante Julio inicio la persecución del transporte cubano. Se produjo una escaramuza en alta mar fuera de las 12 millas.  Se realizaron disparos que no impidieron que los cubanos siguieran su curso hacia la libertad. Tiempo después sabríamos que el Playa Larga había atracado en el Callao Perú, con daños pero sin bajas.

Aquella tarde antes del encierro habló el carcelero Sargento  IM. Sanhueza.  En una alocución llena de odio planteó que se había ofrecido voluntario para interrogar a los upelientos (partidarios de la coalición de Allende Unidad Popular), y que el se haría cargo de hacernos la vida difícil. Además hacia gala de que tenia la “mano pesada”.  El día anterior, este vil personaje nos trataba de “hijos míos”.

Dentro de las celdas platicamos sobre nuestras opciones. Era la noche mas larga que recordamos. Según las informaciones, seriamos fusilados. En una de las celdas pequeñas el compañero  (hermano) Córdova leyó algunos pasajes de su biblia referente a hacerse invisible y luego dio su  bendición  a sus camaradas ante la posible ejecución. Otros desarmaron partes de las literas para proporcionarse partes metálicas para ser usados en la defensa. En la celda grande donde yo estaba, pensábamos que si esa noche se abría la celda a deshora, atacaríamos con las piedras, fierros y algunos cuchillos que teníamos a mano y trataríamos de revertir la situación. Aunque las posibilidades eran pocas,  haríamos difícil el trabajo de los cosacos. En esa misma idea el marinero Juancho (Fernández) planteo que debíamos dormir vestidos “por si las moscas” y además  debíamos  poner nuestro nombre en papelitos dentro de la ropa interior y calcetines ya que seria mas fácil que se nos identificara en el caso que se nos fusilara. Muchos así lo hicimos.  Escribí mi nombre en unos cuatro pequeños papelitos y los repartí en mi camisa, uno en cada pie y el otro en mi calzoncillo Después nos dimos un gran abrazo de despedida lo cual fue muy emocionante para los que allí estábamos.  Acto seguido  Ernesto Zúñiga planteó que debíamos morir con las botas puestas a lo que se replico que debíamos ensayar algunas consignas antes de morir como “Que viva el presidente Allende”, “Abajo los traidores” y  “Que viva Chile”.

Esa noche fue la mas largas que tenga memoria. Pensé mucho en mi familia y las palabras de mi padre de que en la historia de los trabajadores el sacrificio de algunos abonaría el camino de los que vendrán y de que si me llega la hora de morir estaré en el lado correcto de la historia, junto a mis camaradas, junto a los míos.

Ernesto dormía en la cama continua; platicamos hasta muy tarde, repitiendo varias veces que debíamos morir dignamente. Algunos se quedaron guardando la puerta. Recuerdo que “Juancho” y otros hicieron la primera guardia. Desperté muchas veces con sobresaltos para escuchar la voz amigable de un camarada “tranquilo Jimmy …no pasa nada”.  Aunque nada pasó esa noche, el rumor perduraría durante los 9 meses posteriores  en que la infantería de marina fue nuestro carcelero .

Al día siguiente en la formación de las ocho de la mañana, se nos catalogó de prisioneros de guerra.  Fue en ese momento que alguien menciono a la docena de compañeros que una semana antes habían sido enviados a la cárcel del puerto y de los cuales no sabíamos su situación.

El efecto inmediato del drama que vivíamos se acentuó con la desparición de todos nuestros abogados, ya que empezaron a ser perseguidos, se nos despojó de todos los diarios, revistas y libros  que teníamos.

Los días posteriores nos mostró una Armada de Chile que se ensaño con su propio pueblo. El Cuartel Silva Palma se transformó en un antro del dolor, el mal trato se generalizó.  Se habilitaron celdas pequeñas para incomunicación en el techo del edificio, a la vez, la Academia de Guerra Naval; un edificio contiguo, empezó a ser usada como cámara de torturas.  Por problemas de capacidad (creo) se trasladaban prisioneros entre los dos edificios. Es por ello que muchas veces vimos a oficiales como el teniente Benavides hacer esta tarea, hombres o mujeres con sus manos en la nuca bajando por las escaleras y dicho oficial golpeándolos con sus pies o con una carabina Garant M1.  Como fue el caso del suboficial electrónico Treviño de la escuela de telecomunicaciones, el  venia con su uniforme desgarrado de los símbolos y grados , el teniente venia detrás de él insultándolo y golpeándolo hasta introducirlo en una de las celdas del techo del cuartel.

Creo que al segundo o tercer día se nos ordenó sacar mesas, sillas y algunos utensilios desdel comedor de marineros  lo cual nos tocó a Nelson Córdova y yo, ya que éramos los rancheros; teníamos que servir el rancho o comida.  Al rato fueron traídas un grupo de mujeres prisioneras las que fueron encerradas en el comedor.  En la tarde tuvimos que regresar los utensilios al comedor y al hacerlo logre entablar un dialogo con las compañeras (luego de romper el hielo), les dije que nosotros también estábamos prisioneros y que éramos los marineros anti golpistas. Ellas me dijeron que venían de la Esmeralda , donde habían sido torturadas y algunas de ellas violadas.  Además habían escuchado que a nosotros se nos había fusilado en la mañana del 11 septiembre.

El día Viernes 14 de Septiembre en la tarde se empezaron a oír disparos por lo que se nos ordenó que nos dirigiéramos a nuestras celdas o dormitorios mientras nuestros carceleros corrían con sus HKs a tomar posiciones detrás de los muros donde se parapetaron.  Los disparos se intensificaron para luego transformarse en un tremendo traqueteo de armas automáticas. Escuchábamos los diálogos de los cosacos que se gritaban unos a otro “disparen hacia allá abajo”, “en el techo de los arsenales”, luego sentíamos que se disparaba en dirección de nuestra posición. Ellos estaban en el techo de nuestra celda.  Algunos de nosotros nos preparamos mentalmente para un rescate que pensamos que venia ya que la noche anterior escuchamos en una radio argentina que el general Prat venia desde el sur con unos regimientos leales lo que causó una gran algarabía y un uuurrraaa por el general constitucionalista .

De pronto vimos que algunos compañeros se encaramaron como gatos para mirar por un agujero que había entre unos bloques de cristal, cuando el cabo Ramírez espeto “Bájense de allí huevones! Una bala puede atravesar fácilmente los bloques de vidrios!!”. Queríamos ver la llegada de los compañeros..

En esta situación, los marineros anti golpistas constitucionalistas estuvimos hasta el 22 de Octubre. En mi caso, desde el 6 de agosto. Fueron 77 días  que marcaran mi vida por siempre. Posteriormente se nos trasladó a la cárcel publica de Valparaíso en donde se nos condenó en primera instancia a penas altísimas en un proceso lleno de irregularidades. El juez naval pedia mas de 20 años de cárcel para Juan Cárdenas, 15 años para los que nos reunimos con el Senador Altamirano y 10 para el grueso de mis camaradas . La corte a la larga reduciría las penas pero en los años posteriores, seguiríamos un camino de cárceles y campos de concentraciones por cinco años mientras nuestro querido país se sumía en una larga noche de terror que duraría 17 años.

El año 78, estando en la penitenciaria de Santiago, luego de pasar por diferentes lugares de reclusión, se produjo la amnistía por lo cual los últimos 8 marinos, el sargento de maquinas Juan Cárdenas, cabo radiotelegrafista Pedro Lagos, cabo artillero Alberto Salazar, cabo artillero Juan Roldan , cabo electricista Pedro Blaset, marinero artillero  Sergio Fuentes, marinero mecánico artillero Jaime Salazar y marinero mecánico artillero Ernesto Zúñiga, obtuvimos la libertad tras 4 años 8 meses 15 días  de cárcel (1976 días).  A los pocos días de la amnistía la mayoría de mis camaradas tuvieron que abandonar el país. En el Chile de 1978 había que tener cojones para quedarse en el país, con una dictadura sangrienta, que no nos quería para nada.

Los  que se quedaron lo hicieron a riesgo de sus vidas como Alberto Salazar y Ernesto Zúñiga, ejemplares y queridos camaradas que ofrendaron sus vidas en la lucha contra la dictadura. Los demás fueron hostigados por las fuerzas represivas. Luis Rojo fue detenido por la CNI en Viña del Mar tras lo cual busco refugio en Australia, Carlos García también fue detenido y enviado a prisión por mas de 10 años. En mi caso, luego de un mes salí a California aprovechando la visa que Jimmy Carter me proporcionó para radicarme en California en donde he permanecido hasta ahora, construido mi vida y una hermosa familia junto a mi compañera-esposa norteamericana por 38 años que con amor y sabiduría ha sabido apoyarme en los traumas y resaltar las virtudes de mi experiencia.

Jaime Salazar Ex-marinero  mecánico artillero – U4631

En Oakland California

Marinero Jaime Espinoza, año 1971

 

Extracto sobre el Silva Palma,  del Libro Auto Biográfico que escribiera el marinero Jaime Espinoza,    ”  El Deseo de Vivir “, año 2003

DETENIDO EN LA CARCEL DE LOS MARINOS, SILVA PALMA EN VALPARAISO

Después de un viaje que fue cerca de dos horas, pero que a mí me pareció una eternidad, al llegar siempre esposado y encapuchado me introdujeron a un cubículo de concreto de aproximadamente 1x 1 x 1 metros, que después de muchos años por mis compañeros de infortunio supe que le tenían un apodo era el submarino, usado para los castigos extremos.

Estaba tan asustado, que en mi cerebro pasaban toda clase de pensamientos,  nuevamente empezaba a atormentarme; ¿con quién me estaban confundiendo?;  ¿con quién me estaban asociando?;  con esas dudas y con los dolores que sentía en todo el cuerpo, por los golpes recibidos y por la incómoda posición en que me encontraba, sentía que el concreto se incrustaba en mis huesos; cambiando constantemente de posición pero siempre con las piernas y rodillas dobladas sin poder moverme, así permanecí todo el día hasta que oscureció; avanzada la noche me sacaron completamente tullido, por la posición fetal en que me encontraba; tuve que apoyarme con las manos en el piso, balancearme y agarrarme de la murallita de ese pequeño calabozo para sostenerme parado debido a que no podía caminar; al momento me encapucharon y me agarraron de los hombros.

Me llevaron a un cuarto, para continuar con los interrogatorios; nuevamente tenía los focos de luz potente en mi rostro que me enceguecían; con  los gritos, las groserías, los culatazos, las patadas y las amenazas,  me atemorizaban a tal extremo que a veces no hallaba que decir; me hicieron las mismas preguntas sobre nombres de personas totalmente desconocidas para mí, aparentemente contactos políticos o miembros  pertenecientes a grupos revolucionarios.  Los interrogatorios eran realizados por diferentes personas, a las que distinguía por su tono de voz, quienes me hacían las mismas preguntas en diferente forma, para hacerme caer en alguna mentira.

Al terminar el interrogatorio, sin obtener la información que ellos deseaban obtener, nuevamente fui encerrado en el “submarino”, donde permanecí hasta el día siguiente.  En ese lapso de tiempo que estuve detenido, muchas cosas pasaban por mi mente; me preguntaba sobre mi futuro incierto; la causa de mi detención; el tiempo que duraría preso; si saldría con vida y en qué condiciones; me hacía toda clase de preguntas, pero sin encontrarles una respuesta que  me pudiera satisfacer, que me tranquilizara, que me dejara dormir o descansar,  con el paso del tiempo aumentaban los dolores en mi cuerpo y mi incertidumbre se incrementaba cada vez más.

Durante mi encierro en el “submarino”, dos veces me sacaron por un período de cerca de treinta minutos para no tullirme;  la alimentación consistía en sándwichs; pan de molde con dos trocitos delgados de chancho, y un jarrito de agua. Para no enloquecerme y buscar la paz conmigo mismo, pensaba en los ratos agradables que había pasado con mis amigos, en los juegos y picardías que había vivido en mi niñez, y en los ratos agradables que había vivido con mi familia; momentos que  en esta situación  tenían un increíble valor, porque me permitían soportar el martirio que estaba viviendo,  siempre añorando  la libertad.

Después del segundo día de encierro en el “submarino”, durante el interrogatorio, reafirmé todo lo dicho el día anterior;  aparentemente perdieron un poco de interés al no conseguir la información que ellos querían; un interrogador me hablo al oído amenazándome, “vas a permanecer detenido en este centro de detención pero mucho cuidado con decirle a alguien acerca de lo ocurrido, porque te hacemos desaparecer”.

Las interrogaciones sufridas que me hacían eran similares a las de este orden:

INTERROGADOR: ¿Cuál es tu filiación política? .

JAIME: Señor,  yo no tengo ninguna filiación política.

INTERROGADOR: No mientas, hemos sabido que  perteneces al Partido Comunista.

(Esta vez recibí una fuerte patada en la canilla, la que sentí que me la habían partido)

JAIME: Le digo que  yo no soy comunista ni pertenezco a ningún grupo político.

INTERROGADOR: Tus compañeros ya hablaron y todos dijeron que eras un líder comunista, que seguías instrucciones de Carlos Altamirano.

JAIME: No conozco a ese señor, es la primera vez que lo oigo nombrar.

(Ahora  recibí un golpe de puño en el pecho que me hizo caer del asiento) .

INTERROGADOR: No te hagai el hueón, sabis que es el secretario del Partido Socialista.

JAIME: Señor,  le repito que no sé quién es,… no conozco a ese señor.

INTERROGADOR: Aclara de una vez por todas, algunos de tus compañeros dicen que  eres mirista y otros que eres comunista, pero todos están de acuerdo que eres un elemento peligroso, que estás alterando el orden público.

JAIME: No sé de qué compañeros usted me habla; mis únicos  compañeros son los marinos tanto en Punta Arenas como  aquí en Valparaíso

INTERROGADOR: Dame las direcciones donde hacías las reuniones

JAIME: No puedo darle ninguna dirección  yo no he dirigido ni asistido a ninguna reunión de carácter político.

INTERROGADOR: Ya,… pronto vamos a saber si estás diciendo la verdad.

En el calabozo, a veces solo, nos mirábamos con los compañeros de infortunio; existía el temor de hablar y de que hubiera un infiltrado entre nosotros tratando de conseguir información. Viviendo en esta situación se desconfía de todos.

Después de la primera semana se calmaron conmigo pero pude ver otros marinos que estaban corriendo la misma suerte mía y en peores condiciones,  a algunos los traían alzados por los brazos con su cabeza caída  hacia abajo, en esas condiciones los metían al “submarino”, yo sufría y  me dolía ver estas escenas; nunca, ni siquiera en mis  pesadillas, me imagine esta clase de maltrato, menos aún,  entre chilenos.

Parte de mi familia vive en el campo en un lugar llamado El Carmen de Codigua.   Son gente bonachona que le hacen honor a este dicho: “cuando viaja por Chile, y usted pide un vaso de leche, le dan la vaca”. Aprendí que entre chilenos éramos amigos y teníamos que ayudarnos, ese era mi concepto de ciudadano; esto que ahora estaba viviendo, era nuevo para mí; me costaba aceptarlo, pensaba que era un sueño, una pesadilla de la cual quería despertar, pero lamentablemente era una realidad.

Uno de los marinos recién llegado, difícilmente podía caminar, mi litera se encontraba por encima de su cama; cuando se sacó los zapatos me quedé mirándole sus pies; sin decir ninguna palabra, presintió que lo estaba mirando y  volteó la cabeza hacia arriba, me miró a los ojos, yo le hice un gesto de dolor  haciendo una mueca y arrugando los ojos,  él respondió diciéndome, “me cagaron los pies,  durante el interrogatorio uno de los verdugos sostenía un clavo con un alicate y me lo metía entre las uñas de los dedos de los pies”; yo me imaginaba el dolor que tiene que haber sentido, estaban rojos hinchados con líneas negras en el centro de las uñas.  Le respondí diciéndole, “ahora entiendo tu forma de caminar”; levantando su pie con las manos para mirar el daño más de cerca me dice  nos detuvieron anoche a mí y a otro amigo, no sé qué hicieron con él pues no era marino, se queda mirándome   y me pregunta,  ¿y a ti que te hicieron?, yo  viéndole las heridas causadas por la tortura, me inspiró confianza, y entonces me puse a  conversar con él. En voz baja le dije,  “a mí me trajeron de la Quinta Normal en  Santiago, no sabía de este lugar, dicen que es la cárcel de los marinos, a mí  me han sacado la chucha tres veces a puras patadas, culatazos, rodillazos y puñetes, todavía estoy adolorido, me están  acusando de sedición”; el muchacho que tenía el pelo negro crespo responde, yo estoy pagando los platos rotos por mi amigo, él es  simpatizante de la U.P. (Unidad Popular) y piensan que yo soy un infiltrado en la  Armada; seguimos conversando cuando se podía, después de unos días se  lo llevaron, jamás lo volví  a ver, fue un desaparecido más.

Al cabo de una semana me permitieron comunicarme con mi familia, pude informarles  a donde me  encontraba,  para no aumentar su preocupación, les informé que me encontraba bien.

Después de unos días la mayoría del tiempo lo pasaba afuera, se me permitió salir al patio y caminar por sus alrededores; pude apreciar que este centro de detención era como una pequeña fortaleza, estaba ubicado en una colina y tenía  una hermosa vista a la  bahía.  Aquí­ pasaba gran parte del día, a veces podíamos ver los nuevos  infortunados, unos se quedaban otros se los llevaban de vuelta, ¿a dónde?, nadie sabía, solamente podíamos imaginarlo, a algunos de ellos nunca los volvimos a ver .Comúnmente  prendían la radio para oír música y nunca  olvidaré la canción  llamada “Killing me softly with his song;”  en  ese año la tocaban 4 a 5 veces al día.

En mi permanencia en el Silva Palma, siempre supuse que lo más grave que me podía haber sucedido, es que me hubieran terminado con mi carrera en la Armada; nunca me imaginé los tormentos que sufriría en los próximos dos años en los campos de concentración.

En agosto de 1973  a cuatro marinos se nos  informó, por  medio del sargento de guardia, que debíamos prepararnos para presentarnos en la Fiscalía Militar de Valparaíso, fuimos acompañados por el sargento, caminando libremente por la calle y luego tomando un microbús, para llegar a nuestro destino.

Grande fue nuestra sorpresa cuando al llegar se nos informó que habíamos sido declarados reos comunes y que deberíamos ser trasladados a la cárcel pública de Valparaíso, inmediatamente los gendarmes nos encadenaron como si fuéramos  criminales, esposados de las manos y con cadenas que iban dentro del pantalón hasta los tobillos, con grillos a los pies, lo cual  nos permitía solamente dar pasos cortos.

 

Marinero 1° Electricista, José Orlando Diaz del Patrullero Papudo detenido y conducido al Silva Palma el 21 de agosto de 1973

Un Breve  Relato de mi Prisión en el Silva Palma.

Fecha,  Lugar y Hora app. de detención:

21/08/1973, Navio Papudo. 10 Hrs  de la mañana

 Mi vida cambió para siempre la mañana del 21 de agosto de 1973. Estaba en Servicio en el Patrullero Papudo  que  se  encontraba atracado al Molo de abrigo en Valparaíso, mas o menos a las 10 hrs  de la mañana fui llamado para me  presentara  ante el comandante del Buque, Capitán  Jorge Martinez Busch, al entrar  al  Camarín , el  comandante   me  comunicó  que  estaba  arrestado y sabían todo de mi   persona , comenzó preguntándome  si  conocía  al  Senador  Altamirano, Miguel Henríquez , Diputado Oscar Garreton,   que  nombrara  amigos que  sabían del plan zeta, si conocía  al  sargento  Cárdenas….etc  etc…..que  era mejor contar  la verdad  y todo,  si no sería  peor para mi, mucha presión  psicológica y  amenaza,  si fuí para Santiago a alguna reunión de políticos etc etc, después de un exhaustivo interrogatorio  fui mandado  para  las siniestras  celdas  del Cuartel Silva Palma, en la  salida del camarín me estaban esperando  4  agentes,  todos de caras pintadas, altos magros  y armados de ametralladoras me  condujeron en una  camioneta  color   plomo, me  agarraron de los brazos y me condujeron para fuera  del  navío, antes  de entrar a la camioneta uno de  los agentes  me dio  un  golpe fuerte  en el estómago, no conseguí  ver si  eran de alguna  institución, estaba muy asustado.

Llegando a la  cárcel Silva Palma  me retiraron  todos mis pertenencias;  como cinturón, cordones de zapato, dinero documentos, etc etc todo bajo instrucción del comandante del Silva Palma  con mas de dos  soldados en una sala, para después conducirme para la celda, los  militares todos con uniformes de combate  sin distintivos, me pareció que  las celdas  del Silva Palma estaban subterráneas, en  el calabozo que estuve era muy estrecho  tenia una sola cama en pésimas condiciones, sin luz, muy helado, sin ventanas, solo una pequeña abertura en la puerta de fierro, un gran pasillo, al final estaban los sanitarios …..el colchón  estaba en pésimas condiciones y pasaba mucho frio principalmente los pies  yo tengo presión baja  entonces era un martirio, también  me dolía  mucho  mi columna  vertebral, yo no se si fueron  6 dias o más, nunca supe, estaba muy  oscuro y perdí la  noción del tiempo, no  conseguía dormir, ya que pensaba mucho en mi familia, ellos  no  sabían  que estaba preso…..me sacaban como a las cuatro o cinco hrs  de la  mañana  con la  disculpa que tenia   que  ir  al baño,    generalmente   tenia   que  ser  muy rápido. Después  de  6 días o mas incomunicado me  sacaron  para  prestar declaración  ante  el  fiscal militar, donde  me interrogaron, muchas  preguntas y tortura psicológica…

“La “Enredadera de la Memoria” se instala en cuartel de detención y tortura de la Armada en Valparaíso

“LA ENREDADERA DE LA MEMORIA”

SE INSTALA EN CUARTEL DE DETENCIÓN Y TORTURA

DE LA ARMADA EN VALPARAÍSO

La “Ruta de la Memoria” comenzó a estructurarse en al año 2014, participando en esta iniciativa el entonces Consejo de la Cultura y de las Artes, la Mesa de Cultura, Memoria y Derechos Humanos de la V Región, la Universidad de Playa Ancha y el Parque Cultural de Valparaíso ( Ex Cárcel). Posteriormente, el año 2016, se realizó un concurso público para materializar en una placa un símbolo que se replicara en cada uno de los Sitios de Memoria que se fueran señalando, lo que se tradujo en la imagen de la “Enredadera de la Memoria”, del Profesor de Artes Plásticas Leandro Silva, Académico de la Universidad de Playa Ancha. Desde esa fecha en adelante la “Enredadera” ha sido instalada en 5 Sitios de Memoria, en el largo camino destinado a señalizar los numerosos lugares de detención, prisión política y tortura que se establecieron a lo largo y ancho de nuestra región desde el golpe de estado de 1973.

Hoy sábado 30 de junio se instaló la sexta placa de la Enredadera de la Memoria en el emblemático Cuartel Silva Palma de la Armada de Chile, lugar en donde estuvieron detenidos y sufrieron aberrantes torturas cientos de mujeres y hombres, muchachas y jóvenes, niñas y niños, al amparo del Terrorismo de Estado de la dictadura cívico militar instalada a partir del 11 de septiembre de 1973. Pero también en este cuartel estuvieron detenidos y fueron torturados en agosto de 1973 los Marinos Antigolpistas que denunciaron las maniobras sediciosas del alto mando de la Armada de Chile y trataron de oponer resistencia al movimiento sedicioso que se fraguaba en contra del Presidente Salvador Allende.

  Danilo Ahumada                             


Guillermo Nur

Más de doscientas personas se congregaron en las afueras del Cuartel Silva Palma, en calle Villaseca, para asistir a un acto artístico cultural que fue conducido por el Periodista de la UPLA Danilo Ahumada, quien en la parte inicial de su alocución manifestó que:

“Hoy nos reunimos  en este lugar para recordar, reflexionar y mantener viva la memoria. Este memorial, que en un rato inauguraremos, es recuerdo imperecedero de vidas, dignidades, cuerpos, familias y sueños. También huella latente de desapariciones, muertes y torturas sistemáticas. El Cuartel Almirante Silva Palma fue utilizado, entre 1973 y 1976,  por el Servicio de Inteligencia Naval (SIN) principalmente para las acciones de represión contra el MIR en Valparaíso”.

Después de esta pequeña introducción, el conductor del evento presentó al  Académico del Conservatorio de Música de la Universidad Católica de Valparaíso y concertista en guitarra, Guillermo Nur, quien deleitó a los y las asistentes con una magnífica interpretación musical.

El compañero Danilo continuó adelante con la ceremonia, expresando que:

“Hoy nos convoca la Mesa de Memoria, Cultura y Derechos Humanos, quien a través de un convenio de colaboración y transferencia financiado por la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región de Valparaíso, ha impulsado la ruta de la memoria, inaugurando en distintos territorios de la Región de Valparaíso la escultura “Enredadera de la Memoria”, del artista local Leandro Silva. Esta acción de visualización comenzó el año pasado cuando se instaló esta misma obra en el frontis del ex Liceo N°2 de Avenida Brasil, hoy Matilde Brandau de Ross; continuó con el reconocimiento del Campo de Concentración Melinka en Colliguay; Las Coimas en San Felipe; Parque Cultural de Valparaíso en la ex cárcel de Valparaíso y recientemente en la playa La Ballena, comuna de La Ligua, donde recordamos la memoria de la compañera Marta Ugarte, todos financiados con recursos a través del Ministerio. Este Memorial que hoy entregamos a la comunidad, contribuye a la educación en la promoción de los derechos humanos del conjunto de la sociedad y un reconocimiento público a las víctimas de violencia política en la región”

En seguida, se ofreció la palabra a Ricardo Tobar, el cual, en representación de la Mesa Regional de Cultura, Memoria y Derechos Humanos, leyó el siguiente texto:

 Ricardo Tobar

“Queremos en primer lugar destacar la importancia que ha tenido esta Mesa Regional de Cultura, Memoria y Derechos Humanos para la Región de Valparaíso. En un país que ha permanecido dividido por más de 40 años, la lucha por la Memoria tiene el valor de haber visualizado la falta de justicia social para las víctimas del holocausto que nos hizo vivir la dictadura cívico-militar, y que aún por la falta de voluntad política, no se han podido cerrar las heridas. Es por ello que las organizaciones que defienden los DDHH se han reunido en este trabajo de ir reconociendo los lugares que la dictadura usó como centros de secuestro, detención ilegal y tortura que realizó por largos 17 años.

A nombre de esta Mesa tengo a bien dirigirme a ustedes, de forma solemne y de enorme significación para los miles de porteñas y porteños que pasamos por este lugar de detención, tortura y desaparición forzada, denominado “Cuartel Silva Palma”, hoy en posesión de la Armada Nacional.

El objetivo es entregar una clara señal a nivel nacional e internacional, respecto de la necesidad de preservar la memoria y los espacios físicos utilizados para deleznables atropellos a los Derechos Humanos. Hechos de amplio conocimiento, ocurridos en nuestra patria y en la V Región por la dictadura cívico-militar y en particular por la Armada de Chile. Propiciado por civiles chilenos y las grandes empresas foráneas.

 Por tal motivo, concretar una parte de nuestro proyecto, colocando una placa que recuerde a las generaciones presentes y futuras de nuestra región y a quienes nos visiten, de su significado más profundo de lo que aquí nos sucedió a miles de expresas y presos políticos, de detenidos desaparecidos y desaparecidas, y ejecutados y ejecutadas, es un imperativo ético y moral ineludible, ya que de ellos depende que las atrocidades cometidas por agentes del Estado, integrantes de las Fuerzas Armadas no lo vuelvan a cometer a ningún ser humano, bajo ninguna circunstancia.

La importancia histórica que tiene este lugar data del siglo XIX, construido como resguardo y protección militar frente a potenciales fuerzas invasoras que amenazaran nuestra soberanía nacional, pero paradójicamente la Marina lo usó sucesivamente como lugar de reclusión de los representantes de todas las causas que se manifestaron  a favor del sistema democrático.

Es así como fueron recluidos en este lugar los partidarios del Presidente Balmaceda, por defender la riqueza que le robaba al país la explotación del salitre, oponiéndose a los intereses del Imperialismo Inglés respecto a esa dorada materia prima.

También fueron recluidos los Marinos que participaron en la Revolución de la Escuadra de 1931, manifestación política de rebeldía frente al empobrecimiento generalizado que sufrió nuestro pueblo a raíz de la crisis mundial de la economía del 1929, frente a la cual la oligarquía nacional dio la espalda desentendiéndose del problema.

Así también pasaron por este recinto de represión el año 1961, los Marinos de la Escuela de Ingeniería Naval, quienes se rebelaron por el maltrato a su condición de personas y atropello a su dignidad, que daba la oficialidad y mando a la marinería.

Por último fue en agosto de 1973, en condiciones del gobierno democrático del Presidente mártir Salvador Allende Gossens, en que, en forma espúrea y cobarde, atropellando la Constitución y las leyes vigentes, que juraron respetar, comenzaron a aplicar los métodos más crueles que puedan utilizarse contra un ser humano, a compatriotas y camaradas de armas, como es la tortura y la flagelación para obtener una declaración, por haberse opuesto y denunciado las maniobras golpistas del Almirante traidor y rastrero José Toribio Merino Castro. Es decir tratar de impedir la masacre contra el pueblo, los trabajadores, estudiantes y campesinos, mujeres, hombres y niños, incluyendo nuestro Pueblo Mapuche.

Es menester e imperativo destacar esas madres que fueron apresadas y torturadas con sus pequeños hijos e hijas, los miles que pasaron por este recinto, padeciendo sufrimiento y dolor que hasta el día de hoy persiste, con el impacto negativo para el desarrollo del país, por la falta de “Verdad, Justicia y Reparación digna”.

Parte de  esa reparación consiste en que aquellos lugares como el ex “Silva Palma”, se conserve como un sitio de memoria, lo que implica que su comodato sea legalmente transferido por el Ministerio de Bienes Nacionales. Se encuentra en manos de la Armada con su estructura interior casi toda destruida. La finalidad no ha sido otra que borrar las huellas de sus crímenes y atrocidades cometidas.

 Nuestra exigencia y anhelo es que pase a manos de una Institución como es la Ilustre Municipalidad de Valparaíso. Nuestra intención es darle un destino cultural, de memoria y respeto, como un homenaje en vida a los luchadores sociales, mujeres y hombres, que solo pretendieron avanzar hacia una sociedad más justa y equitativa para su pueblo y sacarlos del anonimato.

Muchas y muchos seguimos pensando que las luchas por la Memoria y la democracia son en gran medida los desafíos que debemos sostener para construir un presente y un futuro más justo para los pueblos. ¿De qué se trata esta disputa?, ¿es por el pasado?, qué es lo que está en juego?.Las respuestas serán o dependerán de las perspectivas que tengamos respecto del mundo y de nuestras ideas sobre lo justo y sobre el bien.

Solo nuestro pasado puede explicar nuestro presente, ya que vamos al pasado en busca de respuestas que nos permitan imaginar un futuro que rompa lazos con las injusticias de hoy. Es  decir, los apologistas del olvido son los que pretenden animarnos en el pasado, pues es allí donde los vencedores consumaron la derrota de los vencidos. El mandato de la transmisión es NO resignarnos a la muerte, sino provocar ese encuentro donde el tiempo se detiene y las viejas generaciones esperan por las nuevas, que se demoran para pensarse una vez más…”

El día gris que acompañó el desarrollo de esta  ceremonia, que nos recordaba esa mañana gris del martes 11 de septiembre el año 73 , esta vez se llenó con los colores rojos de los claveles que tenían en sus manos las mujeres y hombres presentes, los que serían colocados en los eslabones de la Enredadera una vez que la Placa fuera inaugurada.

María José Larrondo

El acto siguió adelante y  en representación de la Alcaldía Ciudadana de Valparaíso hizo uso de la palabra María José Larrondo, quien  señaló:

“Una de las tantas definiciones habla que el patrimonio cultural contribuye a la revalorización continua de las culturas y de las identidades, es un vehículo importante para la trasmisión de experiencias, actitudes y conocimientos entre las generaciones. La experiencia cruza diversas historias que no son las piedras, los ladrillos, las placas o los adoquines, ni tampoco la magnificencia de las construcciones, sino la significancia de esos espacios, los que albergaron historias, vidas, pero también muertes y sufrimientos. La necesidad de ponerlos en valor está en la búsqueda de una ciudad justa que reconoce toda su historia, para no repetir, para crecer. Necesitamos garantizar la sostenibilidad cultural a través de la consolidación del patrimonio cultural, promoviendo la diversidad y reforzando la identidad local a través del reconocimiento de todas las memorias y con eso garantizar la sostenibilidad social como comprensión del ser humano como sujeto fundamental de la obra rehabilitadora, donde el derechos fundamental a conocer está en la verdad que busca la justicia.

Ayer Fuerte Gueras Bajo, muros de defensa, ayer Cuartel Silva Palma, ayer horror, sufrimiento, dolor…un sitio de memoria, sitio para no olvidar. Memorias que no quedarán sepultadas en ecos sordos ni tras la sombra de aquellos que sufrieron al interior, sino que perdurara en el tiempo y como una “enredadera” buscará la vida, escalará los muros, enraizará en nuestras vidas.

Agradecemos la incorporación al trabajo conjunto de la Mesa, a la antigua dirección de gestión patrimonial de la alcaldía, ahora, junto a ustedes, Dirección de Patrimonio, Memoria y Derechos Humanos. Queremos agradecer a la Mesa de Cultura, Memoria y Derechos Humanos, a la Ruta y a cada uno que conforma esta enredadera que crecerá día a día con el trabajo conjunto por la verdad y la justicia, porque el eco de dolor repercuta en nuestras vidas para fortalecer nuestra lucha por una sociedad justa, humana, democrática y con respuesta al silencio que aún duele. El patrimonio no son los edificios, somos todos nosotros.

Francia Jamett

Por su parte, Francia Jamett, encargada de la Unidad de Memoria y DDHH del Ministerio de las Culturas, manifestó:

“Traigo el saludo a nombre del Ministerio de las Culturas, de la Unidad de Memoria y Derechos Humanos desplegada a nivel nacional apoyando la gestión de visibilizar todos aquellos lugares que son, materialmente, memoria de la violación sistemática de los derechos humanos durante la dictadura cívico militar…aquí en este lugar se cometieron todos los crímenes de lesa humanidad que se puedan imaginar, aquí se torturó, aquí se ejecutó, aquí se violó, aquí hubo torturas sexuales, por eso este lugar, el Cuartel Silva Palma, tiene que ser un lugar de memoria visible a toda la ciudadanía para que así se transforme en “Un Símbolo del NUNCA MÁS.””

 Morelia Fernández y Yeri Prado

La ceremonia continuó sin pausas y ante los micrófonos dieron sus testimonios dos integrantes de la Agrupación de Ex Menores, Morelia Fernández y Yeri Prado, que tenían 17 y 15 años respectivamente a la fecha de su detención.

Morelia Fernández Montenegro  relató:

“Como la mayoría de los aquí presentes, yo y muchos de nuestros compañeros y compañeras participantes de la Agrupación de Ex Menores estuvimos detenidas en este lugar siendo niñas, niños y jóvenes que, como muchos de ustedes, sufrimos las atrocidades ocurridas en este lugar. Los compañeros y compañeras de la organización somos personas que experimentamos un hecho de violencia en nuestra infancia o juventud por parte de las fuerzas de represión del Estado Dictatorial y como consecuencia de esto se vio interrumpida nuestra vida en todos sus niveles: familiar, educacional y laboral. Esto ha significado en muchos casos un daño permanente y enfermedades crónicas que se agudizan con el paso del tiempo. Hoy en día hemos trabajado en conjunto en diversas actividades enmarcadas en el reconocimiento, reparación, memoria y justicia para todos y todas los niños, niñas y jóvenes del ayer que fuimos víctimas de prisión política y tortura en dictadura, lo que ha sido el objetivo principal de nuestra organización.”

 

 Yeri Prado Ojeda

En seguida fue el turno de Yeri Prado Ojeda quien visiblemente emocionado entregó su impactante testimonio, ya que con tan solo 15 años de edad llegó hasta el Cuartel Silva Palma para preguntar si se encontraba allí su padre que había sido detenido, los guardias lo hicieron subir las escalinatas y pasar al interior del  recinto donde fue recibido por un “oficial con la cara pintada y uniforme azul” el cual le preguntó quién era su padre, dónde trabajaba y qué hacía, y al contestarle que era un trabajador de la Unión Lechera Aconcagua (ULA), el uniformado reaccionó violentamente diciéndole que entonces era sindicalista y comunista al igual que toda su familia y ordenó que lo vendaran y lo dejaran detenido. Estuvo 5 días en este recinto donde fue brutalmente torturado.

Este es su testimonio:

“Mi nombre es Yeri Prado y también a los 15 años estuve privado de libertad en este lugar, no por mi participación política, sino porque buscaba a mi padre y llegué a este lugar preguntando por él. Me vendaron los ojos y me llevaron detenido. Me tuvieron 5 días detenido, me torturaron, me colocaron electricidad. Es por esto que se hace tan importante y significativo este memorial ya que representa a todos los hombres, mujeres, niños, niñas y jóvenes del ayer que aquí estuvimos y sobrevivimos a los actos atroces e inhumanos realizados por otros seres humanos en posiciones de poder.

Este memorial será la representación de la historia escrita por el sufrimiento y dolor de tantas compañeras y compañeros que son detenidos desaparecidos, ejecutados y sobrevivientes de este siniestro lugar. Este memorial perpetuará el recuerdo de una época obscura de nuestra historia de país. Y sobre todo será el fundamento principal para reprochar cualquier acto de cobardía realizado en contra de los derechos humanos de las personas. Que la memoria prevalezca a través de este trozo de cemento para que nunca más en Chile vuelvan a ocurrir violaciones a los derechos humanos y que sea un recordatorio constante de resistencia y lucha para vivir mejor.”

Danilo, conductor de la ceremonia, refrendó los testimonios manifestando que:

“Los presos políticos eran mantenidos en este recinto en celdas grandes, separados de los marinos detenidos, quienes estaban recluidos en celdas pequeñas con puertas de metal. Era frecuente el traslado de prisioneros a la Academia de Guerra Naval para ser torturados. Los presos y presas políticas detenidas en el Cuartel Silva Palma eran constantemente sometidos a torturas, incluyendo golpizas, aplicación de electricidad, cortes y colgamientos, vejaciones y agresiones sexuales”

 

Los rostros de las personas presentes en esta ceremonia reflejaban la intensa emoción provocada por los testimonios de Morelia Fernández  y Yeri Prado, una niña de 17 años y un niño de 15 años que sufrieron la  crueldad de los carceleros del Cuartel Silva Palma.

Mauricio Redolés y Taku Tricot                   

Mauricio Redolés

La parte final de esta emotiva y concurrida actividad de memoria estuvo a cargo del cantautor Mauricio Redolés, quien además de estar prisionero en el Cuartel Silva Palma pasó por la Cárcel Pública y los Campos de Concentración de Melinka e Isla Riesco.

Redolés leyó unos poemas y acompañado por el músico Taku Tricot interpretó  las canciones “Triste Funcionario Policial”, con una cruda e irónica letra relativa a su torturador, y “Volverá el futuro”, canción en homenaje a Ernesto Zúñiga, combatiente del MIR muerto en enero de 1982, con el cual Mauricio Redolés compartió la prisión en la Cárcel de Valparaíso.

                                       Taku Tricot               y                                     Mauricio Redolés

Inmediatamente después de finalizada la participación artística de Mauricio Redolés y Taku Tricot, se procedió a realizar la ceremonia de descubrimiento e inauguración de la Sexta Enredadera de la Memoria, señalando con ella este Sitio de Memoria que corresponde al  Cuartel Silva Palma, recinto de detención y tortura de la Armada de Chile.

Sobre la Placa ubicada al costado del Memorial se lee:

MEMORIAL CUARTEL SILVA PALMA, RUTA DE LA MEMORIA

¡Hola caminante!, que recorres este cerro, te cuento que: este es el “Cuartel Silva Palma”, que fue lugar de dolor, tortura y prisión, para niñas y niños, mujeres y hombres.

Quienes soñaron por un Chile más justo, con más paz social, fundado en la fraternidad. De las mujeres y los hombres de nuestro Pueblo, Mestizo, Mapuche y de Inmigrantes.

Aquí, en estas dependencias, la Armada de Chile, rompiendo sus juramentos, traicionó a Cochrane, Prat, Condell y al Joven Grumete que dio su vida por una Patria en Libertad.

Deslealtad que perdura hasta hoy, por su acción cobarde y artera en un 11 de septiembre de 1973, y por su silencio indigno para hombres que se dicen “DE HONOR”.

Este es y debe ser un lugar de RECUERDO y COMPROMISO, por tanas y tantos a quienes la Armada de Chile traicionó por defender intereses bastardos de extranjeros y chilenos, cuyo Dios es el dinero y el sistema neoliberal, tanto en ese ayer, como aún en el día de hoy. 

Memorial, dedicado a nuestras compañeras y compañeros Detenidos Desaparecidos y Ejecutados, a los más de 400 mil chilenos, latinoamericanos y extranjeros, a las mujeres, niños, hombres y ancianos golpeados por la represión cívico-militar.

A los que lucharon contra la dictadura y a los que ofrendaron sus vidas, a las y los que no pueden regresar a su tierra, a las nuevas generaciones, a la Memoria de Nuestro Pueblo.

Para que nunca más en Chile…Para que nunca más en nuestra América…Para que nunca más en la historia de la Humanidad…

Por ello: ¡SIN IMPUNIDAD! ¡NUNCA PERDÓN Y OLVIDO!

Guillermo Correa Camiroaga, Valparaíso 30 de junio 2018

Video a los 44 años del golpe

Relato del marinero constitucionalista Victor López a los 44 años del golpe de Estado en Chile para Alcaldía Ciudadana en Valparaíso, 11 de Sept. 2017

Slået op af Mario Cordero i 23. september 2017

 

TV CNN Entrevista a Víctor López

Entrevista al representante de la marinería constitucionalista, Víctor López Zambrano a CNN Chile el 6 de marzo de 2014

TV Canal ZDF alemán. Reportaje

 

Extracto de reportaje del Canal de TV- 2 alemán, ZDF filmado en 1992 en relación al retorno de exiliados chilenos desde Alemania a Chile al recuperar este país su democracia. (Registro de Mario Cordero)

Cordero trabaja en 1992 en las instalaciones electrotécnicas del  Hospital “Bethanien Krankenhaus” en la ciudad de Heidelberg, Alemania

TV CNN presenta Libro “El Deseo de Vivir” de J. Espinoza

Am 06.10.2013 veröffentlicht    (CNN)

 

El autor describe el drama por negarse a matar compatriotas.

Jaime Espinoza es el marinero más joven  de los detenidos por sus posiciones constitucionalistas. Ingresó el año 1971 a la Armada de Chile.

Medallón

Medallón

Medallón grabado en metal por Mario Cordero en la cárcel de Valparaíso. El grabado simboliza la pregunta que me hacía sobre la incertidumbre al no tener información sobre mi permanencia en la cárcel, debido a que después de más de dos años en prisión recién se emitieron las condenas.
En esta cara están grabados los centros de reclusión por los que pasé, el N° 147 de la celda que habité y al lado derecho falta la última cifra del año. Debiera ser el 6, que fué cuando quedé en libertad al cumplir mi condena.

Oscar Estay Diaz

Testimonio

Yo Oscar Miguel Estay Diaz RUN 5.603.528-1, nacido en Tomé el 13 de Agosto de 1949, relato mi detención y torturas que sufrí bajo los militares y la dictadura militar por las FF.AA y carabineros:

En Asmar de Talcahuano, alrededor de las 16.00hrs., el supervisor del Taller 51 de Electricidad, en el cual yo trabajaba, me dice que el jefe del taller, oficial de marina, desea hablar conmigo en su oficina al llegar a esta se encontraba el compañero de labores Ramón Gonzalez luego de esperar y con un signo de sorpresa nos miramos y luego llega este oficial y nos dice que debemos acompañarlo, después habla por teléfono y confirmando que los cargos se encontraban en la oficina, fuimos trasladados al cuartel Borgoño de la Base Naval de Talcahuano. Al ser traslados en medio del mirar de todo el personal del Taller, sintiendo una humillación amarga en mi interior, que como persona sentí en mi integridad personal, que supuestamente podía pensarse cualquier cosa, los acontecimienos que ocurrían ese día en la planta de Asmar era de mucha especulación, incertidumbre y pánico ya que en la entrada había un desplazamiento militar con uniforme de guerra y con metralletas que atemorizaban a cualquiera, causando terror y miedo en posiciones de defensa y ataque que estos podían destruir blancos aereos sin dificultades.

Con desplazamientos internos y detenciones de marineros en los buques, en otras palabras la tortura psicologica era para todo el mundo y con mayor razón cuando se sabe de las detenciones de quienes no estamos en favor del golpe militar que se aproximaba o que ya lo tenían planificado siendo nosotros los últimos que debían controlar y tener limpio el camino, ya que siempre pensabamos de que la Constitución debía regir por lo estipulado por las leyes chilenas y se debía respetar.

Antes del traslado al cuartel de tortura, cosa que ignoraba ya que nunca imagine que eso habría de suceder, le solicité al jefe (oficial) que quería abrigarme un poco más cosa que se negó porque, según él ,volveriamos rápido (cosa que no ocurrió) así que me encontraba solo con un chaleco puesto, en el transcurso del traslado, me imaginaba que sería interrogado frente a un escritorio y un díalogo de preguntas pero al llegar al bosque que tenía el cuartel Bogoño en ese entonces, veo a dos compañeros de trabajo,Victor Reiman y Sergio Villar, tendidos boca abajo con las palmas de las manos juntas desnudos cosa que me impactó de forma horrible, causandome mucho temor y con algo que no esperaba se notaba que estaban con mucho frío, con susto y cansados sus caras de tristeza y eran vigilados con guardias con armas y ballonetas atentos a actuar…

Al bajar de la camioneta, en la cual fui trasladado, se encontraba un soldado-marino que me recibió con su arma y me ordena sacarme la ropa, le pido una explicación y este me responde  con un culatazo a la altura del riñon izquierdo, que aquí no se pregunta ni se contesta, sólo se cumplen las ordenes “concha de tu madre”,etc.,etc..y el oficial (jefe del taller) deja el lugar, luego de sacarme la ropa considerando otra humillación más en un pequeño tiempo,con la amenaza constante de dispararme luego se acercan entre 6 a 8 uniformados de tropa (cosacos) con un oficial y me llevan a un lugar cerrado y comienzan a golpearme, preguntandome por el nombre de una persona si sabía de él si había estado con otras personas junto a él, esa persona se llamaba “Lucho”, discriminándome por mis ojos azules, el pelo largo y rubio que como era posible que fuera así, golpeandome cada uno se turnaban y con mis brazos abiertos en forma de cruz era torturado por todo el cuerpo, posteriormente continuaron con sumergirme en tambores con agua y escremento hasta perder la respiración dejandome caer por el suelo esto se repitió muchas veces para después seguir golpeandome en la misma forma que la anterior, al mismo tiempo sentía los gritos de dolor que sufría Ramón Gonzalez aterrandome personalmente de miedo, eran gritos agonitos eran como si ya no pudiera más, también puede ver a otros que estaban torturando y habían sido tratados de la misma forma, luego me sacarón afuera con golpes, patadas, con barillas, sacadas del bosque seguramente, y empujones perdiendo el equilibrio cayendo a pozas de agua con barros me arrastraban  y a patadas con sus fuertes botas que usaban cargandome  la cabeza, siendo muy doloroso me sumergían la cara en estas pequeñas pozas y en especial en el cuello perdiendo la respiración, estas no eran más de 10cm.de profundidad,recuerdo que habían muchas piedrecillas y los piés me dolían demasiado como el cuerpo en general cuando me hacían arrastrame, tenían la mitad de unos tambores de acite y lo utilizaron metiendome dentro, quedando uno encerrado para luego golpear con palos siendo esto muy doloroso para los oídos, siendo bajo todo una risa y burla de los torturadores, cuando fui careado con Sergio Villar a este lo obligarón a decir que yo pertenecía al grupo con golpes y apretandoles los testiculos que en reiteradas vece lo hicieron conmigo, lo curioso es que con él nunca estuve reunido, nunca habíamos conversado de política como lo había hecho con otras personas, yo seguía con que yo no tenía nada que ver con él ni con Lucho, me golpearon con un palo muchas veces y me pasarón este por el ano sufriendo dolores …

Luego pasó el tiempo y llega la noche, estando muy cansado me llevan a otro lugar dentro del mismo resinto, lugar desconocido para mí, al pasar por diferentes pasillos veo muchos marineros botados boca abajo en el suelo en calidad de prisioneros e incomunicados se notaban muy cansados y muy adoloridos por la tortura sufrida, después de estar aislado me llevan a una oficina o sala de interrogatorio en donde se encuentran dos oficiales, de apellidos Koeller y Bunster, nombres que rescato después con mis compañeros, como también un oficial llamado Luna y Maldonado, comienza el interrogatorio verbal, sobre el escritorio había una pistola de por medio haciendo uno el papel de bueno y el otro del malo e insistían que yo le entregara nombres amenazandome con volver a las torturas, aconsejandome “el bueno”que evitara los golpes nuevamente, después de un rato me obligarón a firmar un papel con una declaración y luego a una especie de sala de juicio consultandome si aceptaba esta…

Luego me trasladan a un lugar como un establo durmiendo en ese lugar muchas personas con vigilancia constante se nos prohibio hablar unos a otros, durante la noche se sentían las voces y traslado de personas, comunicación entre ellos por medio de radios, con constante actividad de traslado de personas y uniformados, todo eso bajo una tensión esperando que lo llamaran ya que lo hacían con quienes se encontraban en el lugar.

Fui trasladado al gimnasio de la Base Naval, dormíamos sin nada sobre el cuerpo, es decir con la ropa que teníamos puesta tendidos en donde se sienta la gente cuando aprecia los espectáculos, lo irónico de todo era que muchas veces entrene y jugué basquetbol por la selección de Asmar y en ese momento me encontraba incomunicado y con mi cuerpo molido por causa de los golpes, la cantidad de personas no las recuerdo quizás podría ser unas 15 a 20 y con una vigilancia permanente, después de dos a tres días fuí encerrado en uno de los dormitorios que usaban los jugadores de futbol del Naval, la otra parte irónica que con estos jugadores había entrenado y había estado por esos lugar, también entrenando ya que también era seleccionado de futbol de Asmar representando a la institución en el campeonato Industrial que se organizaba en la zona y el país, por todo eso, un sufrimiento,ya que pasaba el tiempo y no había comunicación con el medio sumandose todas las incomodidades y sin tener la posibilidad de hacerse el mínimo aseo higiénico que toda persona necesita.

Salgo de la incomunicación, ahí entonces recién tenemos contacto con el mundo exterior y con mis padres y los abogados, todo es conocido por la prensa nacional como mundial, nuestro accionar como constitucionalistas defendiendo lo establecido era reconocido mundialmente y nuestros nombres pasaron a la historia dando aliento y fuerza por todo el apoyo que tuvimos, seguimos bajo el arresto militar y las posibilidades de recurrir a nuestras defensas por medio de los requisitos legales, diez días incomunicado fue lo que pasé bajo tortura física y psicológica, la primera noche después que se termina la incomunicación sufro de unos fuertes dolores a la altura del riñon izquierdo donde ahi me habían dado el culatazo fui trasladado al Hospital Naval de Talcahuano en la cual me inyectarón algo que hasta el día de hoy lo desconozco y pude volver después de unas horas al lugar que nos encontrabamos, actualmente sufro de los riñones tengo una infección crónica a estos, estoy bajo control medicinal en todo ese tiempo fue una incertidumbe increíblemente inmensa ya que nuestros destinos estaban inciertos todo eso significó tensión y miedo porque sabíamos lo que venía así que deseamos muchas veces pronto salir de la Base Naval ya que eso significaba peligrar nuestras vidas, pasarón los dias y nos envían con destino a Valparaíso pasando por la cárcel de Concepción en calidad de tránsito esto fue el 3 de Septiembre de 1973, en la cárcel no se podía comer la comida que servían…a todo esto, se sabía lo que ocurría afuera lo que no se sabía era como estábamos con esa incertidumbre, privados de libertad por defender los derechos democráticos y en especial la Constitución…

Aún en la cárcel de Concepción, llega el 11 de Septiembre de 1973, muy temprano había movimiento y reforzaban la guardia con metralletas en los muros que la cárcel tenía…los 17 compañeros que dormíamos en el suelo en tres celdas de 3 metros de largo y 2 de ancho, más menos, las condiciones eran más que primitivas inmediatamente comenzamos a inquietarnos…posteriormente se hacen presente encabezado por el Capitán de Germandería de apellido Smith, rodeado por gerdarmenes y carabineros armados con metralletas y cascos y botas que aterrorizaban de una una manera amenazante, nos comunica “que el gobierno de la UP había sido subtituido por una Junta Militar”, todos escuchábamos como sus palabras y forma de decirlo nos causaba miedo e incertidumbre acompañado con nuestro pensamiento, que nuestras vidas llegaban hasta ahí, agregaba este Oficial “que el movimiento de Uds.estaba bajo control y que todo con olor a UP esta siendo encarcelado quedando Uds. a espera de nuevas resoluciones”; durante todo el día estuvimos incomunicados  sin salir de ese lugar tan estrecho, no podíamos comer e ingerir nada ya que nuestra suerte estaba en manos de ellos y pensamos que ya no volveríamos ver más a nuestros familiares amigos y todo nuestro Chile que defendíamos con nuestra denuncia de lo que se aproximaba, un Golpe Militar…

El 12 de Septiembre nos sacan a un patio muy pequeño tratándonos muy mal con golpes empujones en todo el cuerpo, además de gritar tanto nos aterrorizabamos, no hacen levantar las manos hacia la muralla haciendo pasar las balas de las armas con su sonido muy característico, aumentando el pánico en cada uno de nosotros, allanan todo lo que encontraban en el camino, nuestra comida fué lanzada por el suelo comida que habíamos recibido de la solidaridad ya que lo de la cárcel, como dije más arriba no se podía ingerir…todo estaba en manos de ellos ya no teníamos defensa y posibilidades de vivir, seguíamos durmiendo en el suelo sin contacto con nadie para saber de lo que ocurría, se escuchaban disparos que según los carculos eran del cerro caracol, enfrentamientos que causaban pánico ya que no podiamos dormir, las noticias comenzaron a saberse poco a poco, se lograba escuchar con lejanía los disparos de la televisión que trasmitía o mostraba, televisor que tenían los gerdarmenes en el comedor…después de unos días se hace presente el General Washington Carrasco Jefe de Zona en representación de su Dictadura Militar,cuando llegan a la Cárcel de Concepción estos “inspectores”nos forman y obligan a cada uno de nosotros a presentarnos con sus grados y profesión que teníamos como si fueron miembros activos de las FF.AA. como estabamos de tránsito comentó que seguiremos en nuestro viaje, cuestión que no ocurrio nunca, la Prensa estaba presente y fotografió al grupo la cual salió en el diario el Sur con un artículo comentando nuestra presencia en el presidio…

Pasaron alrededor de diez días más o menos y a media noche fuímos despertados con gritos y palabrerías de poco “calibre” ordenando de inmediato tomar todas nuestras pertenencias, fuímos trasladados a un lugar que le llamaban de tránsito al interior de la cárcel, todo esto para que pasaran su última noche los compañeros de Lota, ya que fueron condenados a muerte al verlos pasar se me apretó la garganta con una impotencia y miedo siendo nosotros los últimos en verlos el alcalde de Lota Isidoro Carrillo Torneria los mineros: Danilo Gonzalez Mardones,Vladimir Araneda Contreras, Bernabé Cabrera Neira…

Cuando al otro día volvimos a las celdas dentro de un ambiente siniestro con una afmósfera que se sentía, revelando lo que había pasado, era psicológicamente duro, los compañeros fueron fusilados por los propios gerdarmenes ordenado por los militares, al ver las celdas vacías, en el suelo había una cajetilla de cigarrillos desocupada apretada por la mano con una serie de colillas, reflejaban el estado en que pasaron esa noche los compañeros para que decir como sentíamos ese cuadro, en todo caso nos dimos fuerza mutuamente y pensamos en ellos para protegernos del destino incierto que esperábamos…así continuamos alrededor de 40 días con ese asinamiento…

Posteriormente comenzaron a llegar más prisioneros políticos y fuímos tratados con el mismo trato, una vez trasladados junto a los detenidos políticos que luego fuímos llamados el conjunto POLITICOS por las autoridades carcelarias, las condiciones de espacio no eran tampoco las mejores, celdas infectadas, nosotros mismos nos encargamos de desinfectarlas, como tambien pintarlas y hacerlas más amenas…con fecha 28 de Septiembre de 1973 se nos declara reo por resolución de la I.Corte Marcial por la Marina de Guerra, escrita a fs.315 del proceso,sometiendonos a proceso como autores del delito previsto en el artículo 272,274 y 278, del Códico de Justicia Militar, en otras palabras Sedición o Motín Frustado…para que decir como fue recibido esta resolución quienes cometieron el delito fuerón ellos y no nosotros …cuando tuvimos que ir a firmar la nueva resolución nos llevan a la Fiscalía Naval de Talcahuano encadenados de pie a cabeza como las peores barbaries existentes en este contecto…

Durante los tres años que estuvimos en la cárcel los gerdarmenes realizaron allanamientos y tratos verbales de bajo nivel y de humillación, golpes y empujones…la comida continuaba sin progresar esta no se podía ingerir, así que teníamos que ayudarnos unos a otros de lo que llegaba de los familiares como de la solidaridad, cuando el invierno se hacía presente las enfermedades eran muy fuertes dentro de los “prisioneros de guerra”, como se nos calificaba, habían médicos, como presos políticos con ellos se podía amortiguar la poca atención que teníamos para estas ocasiones de enfermedades.

Yo personalmente fui castigado al “buque”, es una celda sucia con orina y excremento sin cama poca ventilación y sin luz, durante 5 día, para dormir no tenía nada con que abrigarme del frío, el día o la noche no se diferenciaba, ya al segundo día se pierde la noción del tiempo y mareado con pérdida del balance del cuerpo, el baño que no era tal, se componía de un hoyo y nada para lavarse, sin poder hacerse sus necesidades higienicas, no me servierón desayuno sólo agua que seguramente estaba infectada ya que me produjo colitis cuestión que no hicierón caso practicamente no pude comer esos 5 dias, me castiga el oficial que estaba de guardia porque había protestado por el trato que tenían nuestras visitas…eran muy mal tratadas en sus registros de sus cuerpos y tratos verbales realmente que cada vez que nos visitaban era un cansancio enorme después que se retiraban, el agotamiento era tal que nos quedabamos tendidos en la cama horas y horas sin poder entender lo injusto que nos ocurría, tanto en lo personal como al país los amigos estaban siendo asesinados torturados encarcelados,etc.cuestión que era bién sabida  por nosotros y nunca nos decían la verdad, que siempre se oculto…la segunda vez que fui “castigado” fuerón tres dias en las mismas condiciones que la anterior….también hubo suspensión de visitas, esto lo hacían cuando querían, debo decir que al salir del”buque”o del castigo, porque así le llamaban, estaba blanco con una tendencia a perder por total el equilibrio y delgado por la pérdida de peso durante la incomunicación…

A todo esto las consecuencias y represalias a mi familia, mis padres y mis hermanos, fue sentida por la represión, a mi padre siendo educador de la Escuela Industrial de Tomé lo obligaban a que dirigiera la canción nacional todos los Lunes frente al alumnado, fue perseguido y tratado muy mal mi padre y más aún yo había sido dirigente en esa escuela durante el tiempo que estudie mi enseñanza segundaria…una de mis hermanas que estudiaba en la escuela normal de Chillán no pudo recibirse faltándole dos meses para ser profesora, otra hermana fue apuntada con el dedo y la profesora donde ella estudiaba (Escuela Margarita Nassor) le mostraba el recorte del diario el Sur donde estamos y salía mi persona en primera plana ante todo el curso y así en general la vigilancia era constante para ellos…

En Agosto de 1976 salimos de la cárcel con libertad condicional ya que teníamos que firmar una vez a la semana a la Fiscalía Naval de Talcahuano, esto fué hasta fines de Enero de 1977…eso significó que estabamos obligados a no movernos de nuestros domicilios por mucho tiempo, desde Agosto de 1973 hasta fines de Enero de 1977 sometido al trato físico y psicológico como prisionero de guerra, guerra que ellos inventarón…luego me voy a Santiago a buscar suerte para la vida laboral y tratar de incertarme en la sociedad chilena, encontré la posiblidad de trabajar en una oficina que vendía cubre camas directamente de Tomé, pero hasta ahí llego la persecución, con uno que se infiltro como vendedor siendo éste un miembro más que trabajaba en el Diego Portales, luego llego la información que estaban persiguiéndonos o controlandonos a cada uno de nosotros y debíamos dejar el país…lo hago el 30 de Octubre de 1977 con destino a Suecia, pasaje aéro que me regala la solidaridad sueca”Chile Kommitté” de la ciudad de Falun… más adelante tuvierón que emigrar del país cuatro de mis hermanos, sumándose al exilio por la persecución que sufrieron  junto a sus familiares… quedando una hermana junto a mis padres.

Consecuencia en el exilio:

Pérdida del sueño

Pesadillas con torturas y persecución de militares

Infección Crónica a los Riñones

Tratamiento por la Cruz Roja Internacional para los asilados políticos con Torturas y Flagelaciones desde el 7 de Junio de 1988 hasta el 8 de Febrero de 1990.

Oscar M.Estay D.

Ex-Operario tercero de Asmar Talcahuano.

 

Nelson Bravo de la Fuente Q.E.P.D.

El cabo 2° Nelson Bravo Artillero (AP), es detenido en su domicilio el 16 de septiembre de 1973 en la ciudad de Quintero junto al marinero Mc. electrónico Ricardo Tobar Toledo (leer su testimonio y nómina del personal detenido en la Escuela de Armamentos). Se inicia con ellos la causa Rol N° A14/73 y lo condenan a tres años de presidio purgando su pena en diferentes cárceles y campos de concentración. En septiembre del año 1999 se le detecta cancer y fallece tres meses más tarde. Q.E.P.D.