Documental fotográfico Cárcel Valparaíso

 

El 22 de agosto del 2000 el marinero constitucionalista Mario Cordero Cedraschi, quien haya estado preso en esta Cárcel, en una visita al puerto se encuentra con la sorpresa que había quedado fuera de servicio.
Para mayor sorpresa, la entrada principal estaba abierta. Le pregunté a un gendarme que deambulaba en su interior; si se podía entrar y un poco inseguro me contestó que sí; “esto de seguro que lo van a demoler ” me dijo, yo agregué; si me permitía rodar un film con la cámara que portaba…sí, sí, entre ni un problema.
Esta es la entrada al pabellón del penal desde el patio de la guardia. Exactamente después de 24 años el mismo día y el mismo mes en que quedara en libertad en 1976, entraba nuevamente acompañado de mi esposa al penal, quien documentó con fotos esta inesperada visita.
Lo primero que hice fue visitar mi ex-celda y dar una ronda por la tercera galería, que fue el lugar que habitaron los presos políticos que provenían del Silva Palma, Academia de Guerra y de campos de concentración de la zona.
Desde esta perspectiva un día por la mañana se me aparece ” EL Loco Lillo ” quien se encarama por sobre la baranda y me observa con su mirada perdida, me acerqué lentamente hacia él y le tendí la mano para que regresara…se desprendió y cayó al vacío con un rebote de espalda en la baranda de la segunda galería dando una voltereta violenta para descender de cabeza al pavimento. QEPD
Estos son los “Lavabos” de la tercera galería
Desde la primera galería, me dirijo al lugar de castigo, es decir la cárcel dentro de la cárcel la cual tuve el ” privilegio ” de habitar un mes de diciembre.

 

Esta es la entrada al temido “Submarino”. Cuando estuve acá, habían otros 4 presos comunes castigados, todo oscuro, un olor pestilente por la falta de higiene, pero mucho respeto al preso marino que ingresaba.
Tratando de ver algo al interior del “Submarino”
Este es el lado posterior del Penal donde estaban recluido los menores de edad. Una vez por castigos físicos a los presos políticos se nos acusó de amotinarnos por negarnos a obedecer un picadero. Allí llegó la infantería de marina de las salinas a maltratarnos y posteriormente nos aislaron acá por un tiempo sin visitas. La noticia salió en El Mercurio de la época.
Este es el Patio de Visitas,, de la cuenta, de los partidos de football, de las partidas de ajedréz, de las caminatas de ida y de vuelta, de los romances en las visitas y de las sentadas al sol
Las huellas del pasado